Afa Zamora aborda el tema de deterioro cognitivo inicial y las cuestiones legales en la toma de decisiones durante las jornadas InfoSalud
La Fundación Caja Rural de Zamora, con la colaboración de la Diputación de Zamora, ha impulsado una nueva edición de InfoSalud, que durante el mes de octubre ha ofrecido dos conferencias sobre las necesidades que surgen en las fases iniciales del deterioro cognitivo y los retos que afrontan las personas afectadas y sus familias.
La primera sesión corrió a cargo de Laura Manteca, responsable del Área Terapéutica de AFA Zamora, que ofreció la conferencia 'Deterioro cognitivo inicial. ¿Qué hacer? Necesidades, decisiones y nuevos retos'.
Durante su intervención, esta experta explicó cómo distinguir los cambios cognitivos asociados al envejecimiento de aquellos que requieren una valoración profesional, así como la importancia de identificar y realizar un seguimiento de las señales de alerta.
También abordó otros factores que pueden influir en las capacidades cognitivas y puso de relieve una realidad cada vez más presente: la detección de casos en fases iniciales y en personas más jóvenes, que mantienen un alto grado de autonomía y capacidad para tomar decisiones.
"Este cambio de perfil plantea la necesidad de revisar la mirada social sobre las demencias y adaptar la intervención a las características, capacidades y necesidades de cada persona, favoreciendo su autonomía y participación y evitando que el diagnóstico determine cómo se la percibe", afirmó Laura Manteca.

La segunda conferencia, a cargo de Marta Rodríguez, abogada, y Teresa Rodríguez, notaria, abordó el tema de 'Tomar decisiones a tiempo. Cuestiones legales y prácticas ante un diagnóstico de demencia'.
Ambas profesionales expusieron la importancia de anticipar decisiones mientras la persona conserva su capacidad para expresar su voluntad y sus preferencias. Entre las cuestiones tratadas estuvieron herramientas de previsión y apoyo como los poderes preventivos, la autocuratela, el patrimonio protegido, la guarda de hecho y las instrucciones previas.
La sesión puso de manifiesto que "planificar con antelación permite proteger los derechos de la persona, respetar sus decisiones y ofrecer mayor seguridad a su entorno familiar ante los cambios que puedan producirse con la evolución de la enfermedad".
