Fundación Mapfre presenta un manual para ayudar a planificar la herencia con antelación y proteger el patrimonio
La planificación de la herencia sigue siendo una decisión que, en muchas ocasiones, se tiende a posponer. La incertidumbre sobre el futuro y la dificultad emocional de abordar cuestiones relacionadas con el fallecimiento son algunas de las principales barreras a la hora de tomar estas decisiones. Sin embargo, anticipar cómo se distribuirá el patrimonio puede ayudar a reducir conflictos, proteger a los familiares y facilitar los trámites posteriores a la defunción.
En este proceso, la vivienda suele ser una de las propiedades que más se tienen en cuenta, especialmente en España, donde la posesión inmobiliaria tiene un peso importante dentro del patrimonio de los hogares. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), el número de viviendas transmitidas a través de una herencia alcanzó su máximo histórico en 2025, con más de 208.000 operaciones. Unas cifras respaldadas por el VI Barómetro del Consumidor Sénior del Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, que muestra que el 85% de los mayores de 55 años en España tiene vivienda en propiedad, un patrimonio que muchos desean transmitir a sus descendientes.
Más allá de la vivienda, la sucesión implica también la transmisión de otros bienes, derechos y obligaciones, y puede verse condicionada por las circunstancias personales y familiares. Estas son algunas de las reflexiones que se han puesto de manifiesto durante la presentación de la Guía de Sucesión Patrimonial. Cómo planificar y facilitar la herencia familiar, elaborada por el Centro de Investigación Ageingnomics de Fundación Mapfre, cuyo objetivo es abordar de manera clara y práctica los principales aspectos de una sucesión, ofreciendo pautas para tomar mejores decisiones.
El encuentro, celebrado en Toledo, ha contado con Joaquín de los Reyes Montero, quien ha participado como representante de Fundación Mapfre, así como con dos de los autores de la guía, Abel Marín Riaguas, socio fundador de Marín y Mateo Abogados, y Juan Ángel Lafuente Luengo, Catedrático de Economía Financiera y Contabilidad, Universitat Jaume I.
“La herencia es una cuestión que conviene abordar con antelación, especialmente cuando existen elementos que pueden generar desacuerdos entre los herederos. Una planificación adecuada permite adaptar la transmisión del patrimonio a las circunstancias personales y familiares, aprovechar los mecanismos legales y fiscales disponibles y anticiparse a posibles conflictos, costes y tensiones. Para ello, es importante contar con tiempo, información y, cuando sea necesario, asesoramiento especializado”, ha indicado Joaquín de los Reyes Montero.
Durante el acto, Abel Marín Riaguas ha señalado que “el patrimonio no se pierde en el mercado; se pierde en el traspaso. Y el traspaso o se prepara, o se sufre. De eso trata este encuentro: de llegar a tiempo, cuando todavía se puede evitar el problema en lugar de administrarlo”.
Por su parte, Juan Ángel Lafuente Luengo ha destacado que “la herencia ha dejado de ser un mero trámite legal para convertirse en una herramienta de planificación. Todavía siguen existiendo errores frecuentes que limitan poner en marcha medidas anticipatorias, como creer que el cónyuge lo hereda todo o que la pareja de hecho está protegida sin testamento, y de por qué tendemos a aplazar esta decisión con el “ya se arreglarán”. Queremos ayudar a entender la herencia no como una transacción, sino como un legado”.
¿CÓMO PLANIFICAR UNA HERENCIA?
El objetivo de la guía es que cualquier persona comprenda los principales elementos que intervienen en el proceso antes de tomar decisiones sobre su patrimonio. En este sentido, el testamento es una de las principales herramientas para planificar la sucesión, pues permite dejar constancia de quién hereda, en qué proporciones y qué bienes corresponden a cada persona; agiliza la tramitación posterior, y se puede adaptar a las circunstancias personales, ya que es modificable.
La publicación también explica por qué muchas personas retrasan estas decisiones y aborda algunos de los sesgos que favorecen esta procrastinación (incertidumbre sobre el futuro, relaciones entre los herederos, cambios en la normativa fiscal, etcétera). Frente a ello, plantea la importancia de planificar con tiempo, revisar las decisiones cuando cambien las circunstancias, comunicar las intenciones en vida y recurrir a profesionales cuando sea necesario.
La guía incorpora un recorrido por los principales trámites que deben afrontar los herederos después de un fallecimiento: obtención del certificado de defunción, de últimas voluntades y de seguros de vida, o la adjudicación de la herencia. También explica que heredar no implica necesariamente aceptar la herencia; los herederos pueden aceptarla, aceptarla de forma que las deudas se paguen con los bienes de la propia herencia, o renunciar a ella. La publicación dedica, asimismo, un apartado a la fiscalidad y los costes asociados a la sucesión e identifica algunos de los errores más frecuentes, como no respetar los plazos, valorar incorrectamente los inmuebles o no revisar la normativa.
SITUACIONES QUE PUEDEN COMPLICAR LA HERENCIA
La publicación analiza los derechos del cónyuge viudo y las herramientas que pueden utilizarse para reforzar su protección dentro de los límites legales. Existen diferencias entre matrimonio y pareja de hecho y sus derechos sucesorios no son equivalentes, además, pueden estar condicionados por la normativa autonómica. De hecho, un error frecuente es asumir que, por estar casado, el cónyuge superviviente heredará automáticamente todos los bienes.
Por último, la guía recoge las principales situaciones que pueden complicar una sucesión y requerir una planificación específica: hijos de diferentes parejas, herederos menores o desaparecidos, personas en situación de vulnerabilidad, conflictos de intereses, empresas familiares, patrimonio inmobiliario o herencias con deudas. En estos casos, figuras como el albacea y el contador partidor pueden facilitar la gestión y el reparto.
