26 minutos y diez días de rodaje han bastado al cineasta Ander Duque para reflejar una realidad invisible que debía ser contada. Su documental retrata la vida de pacientes con mieloma múltiple que residen en municipios desérticos y cuyas circunstancias les obligan a enfrentarse a ciertas dificultades añadidas a las de su propia enfermedad. Los protagonistas lamentan, ante la cámara, la desasistencia sanitaria que sufren y la falta de comunicaciones, entre otros temas, que el propio director del documental nos cuenta en esta entrevista
El edadismo laboral no solo perjudica a los sénior, también priva a las empresas de experiencia, conocimiento y capacidad para afrontar el relevo generacional