Los países del G-8 se comprometen a trabajar juntos para lograr una cura para el Alzheimer en 2025
El presidente de Ceafa asegura que se trata de una noticia 'esperanzadora' y espera que sirva para que España tome ejemplo del trabajo de otros países y apruebe finalmente la Política de Estado de Alzheimer

El Reino Unido ha aprovechado su presidencia del G-8, el grupo que reúne a los estados más poderosos del mundo (Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia, Estados Unidos y Reino Unido), para incentivar a sus colegas a fomentar la investigación de la demencia. Con la vista puesta en que en el año 2050 sufrirán Alzheimer u otro tipo de demencia 135 millones de personas, se celebró en Londres una reunión entre los ministros de Ciencia y Salud de los países que integran el G-8 y expertos de todo el mundo para analizar el impacto que estas enfermedades tendrán sobre la sociedad y cómo atajar sus efectos.
En el marco de la reunión, el primer ministro británico, David Cameron, anunció que se duplicará la inversión en investigación de cara a 2025, de forma que en la próxima década se pueda identificar una cura o terapia modificadora para la demencia. "Hoy nos planteamos objetivos muy ambiciosos -aumentar la inversión, compartir información- pero, francamente, tenemos que ser ambiciosos si queremos vencer al Alzheimer", manifestó Cameron en su intervención.
En este sentido, el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa), Koldo Aulestia, asegura que "siempre es positivo y esperanzador recibir noticias que reflejan la cohesión de distintos agentes para unir esfuerzos contra el Alzheimer". No obstante, desea que las buenas intenciones vertidas por los mandatarios se conviertan "en realidades concretas que sirvan, además de para avanzar en la lucha contra la enfermedad, como ejemplos a seguir por el resto del mundo".
Al respecto, recuerda Aulestia que ya no es la primera vez que se dan pasos en torno al abordaje del Alzheimer que, sin embargo, no tienen después el resultado esperado. "Hace relativamente poco, la Organización Mundial de la Salud publicó su informe "Demencia. Una prioridad de salud pública" que, entre otras cosas, recomendaba a todos los Estados del mundo a combatir la enfermedad articulando planes específicos nacionales. Estas recomendaciones tuvieron poco recorrido: pocos países han apostado por una política nacional de Alzheimer", explica el presidente de Ceafa.
Entre los países que todavía no cuentan con una Política de Estado de Alzheimer está España, por lo que Ceafa espera que la implicación del G-8 en la lucha contra la demencia "sirva de ejemplo a nuestro país". Ese deseo es el que motiva que la noticia haya sido tan bien recibida por los familiares de enfermos de Alzheimer. "Los países que conforman el G-8, se supone que los más influyentes del globo, se han puesto de acuerdo en abordar el Alzheimer en particular y las demencias en general de la misma manera en que su día afrontaron el problema del SIDA, que pasó de ser una terrible enfermedad mortal a una enfermedad crónica con un elevado índice de supervivencia", afirma esperanzado Aulestia.
En el marco de la reunión, el primer ministro británico, David Cameron, anunció que se duplicará la inversión en investigación de cara a 2025, de forma que en la próxima década se pueda identificar una cura o terapia modificadora para la demencia. "Hoy nos planteamos objetivos muy ambiciosos -aumentar la inversión, compartir información- pero, francamente, tenemos que ser ambiciosos si queremos vencer al Alzheimer", manifestó Cameron en su intervención.
En este sentido, el presidente de la Confederación Española de Asociaciones de Familiares de Personas con Alzheimer y Otras Demencias (Ceafa), Koldo Aulestia, asegura que "siempre es positivo y esperanzador recibir noticias que reflejan la cohesión de distintos agentes para unir esfuerzos contra el Alzheimer". No obstante, desea que las buenas intenciones vertidas por los mandatarios se conviertan "en realidades concretas que sirvan, además de para avanzar en la lucha contra la enfermedad, como ejemplos a seguir por el resto del mundo".
Al respecto, recuerda Aulestia que ya no es la primera vez que se dan pasos en torno al abordaje del Alzheimer que, sin embargo, no tienen después el resultado esperado. "Hace relativamente poco, la Organización Mundial de la Salud publicó su informe "Demencia. Una prioridad de salud pública" que, entre otras cosas, recomendaba a todos los Estados del mundo a combatir la enfermedad articulando planes específicos nacionales. Estas recomendaciones tuvieron poco recorrido: pocos países han apostado por una política nacional de Alzheimer", explica el presidente de Ceafa.
Entre los países que todavía no cuentan con una Política de Estado de Alzheimer está España, por lo que Ceafa espera que la implicación del G-8 en la lucha contra la demencia "sirva de ejemplo a nuestro país". Ese deseo es el que motiva que la noticia haya sido tan bien recibida por los familiares de enfermos de Alzheimer. "Los países que conforman el G-8, se supone que los más influyentes del globo, se han puesto de acuerdo en abordar el Alzheimer en particular y las demencias en general de la misma manera en que su día afrontaron el problema del SIDA, que pasó de ser una terrible enfermedad mortal a una enfermedad crónica con un elevado índice de supervivencia", afirma esperanzado Aulestia.