Especialistas apelan a la importancia del cumplimiento terpéutico para tratar la insuficiencia cardíaca
La mayor parte de los pacientes están polimedicados, lo que dificulta la adherencia al tratamiento
Especialistas en Cardiología de España y Sudamérica se han reunido en Cádiz este fin de semana en el Foro Iberoamericano de Cardiología para compartir las últimas novedades que afectan al manejo del paciente cardiovascular.
Este encuentro, organizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC), ha contado con un extenso y ambicioso programa basado en conferencias de aspectos básicos de investigación, mesas redondas sobre las principales patologías cardiovasculares y comunicaciones orales.
no de los aspectos tratados en el congreso ha sido la insuficiencia cardíaca (IC) en la mesa ¿Dónde estamos en insuficiencia cardíaca?, patrocinada por Pfizer. Según se puso de manifiesto en la misma, esta patología es un problema sanitario de magnitud creciente por tres razones fundamentales: por su frecuencia (tiene una prevalencia del 2-3% y aumenta con la edad hasta el 8-10% en personas de más de 75 años); por su pronóstico, pues la supervivencia es de alrededor del 50% a los 5 años del diagnóstico; y por su impacto económico: la IC representa entre el 1 y el 2% del total del coste hospitalario, principalmente por su alta tasa de rehospitalización (hasta un 45% de reingresos en los primeros seis meses tras el alta hospitalaria).
Por eso, en la mesa se habló sobre las nuevas perspectivas en la utilización de células madre y la activación adrenérgica en la insuficiencia cardíaca. Además, la doctora Pilar Mazón, cardióloga del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela y expresidenta de la Sección de Hipertensión Arterial de la SEC, explicó la importancia de los antialdosterónicos en el abordaje de la IC, revisando las indicaciones actuales de estos tratamientos y centrándose en las dos opciones terapéuticas actualmente disponibles en España: espironolactona y eplerenona.
La doctora Mazón explicó que existen diferencias notables entre ambas alternativas, puesto que “la espironolactona es un inhibidor no específico de los receptores mineralocorticodes de aldosterona por lo que también tiene una actividad clínicamente relevante sobre los receptores de andrógenos, progesterona y glucocorticoides, lo que puede provocar ginecomastia, mastalgia e impotencia sexual; en cambio, eplerenona es más específico por lo que estos efectos son muy poco frecuentes”.
El 4 de Noviembre de 2011, la Agencia Española del Medicamento publicó una nota informativa en relación al uso de espironolactona porque el Sistema Español de Farmacovigilancia continúa recibiendo notificaciones de casos graves de hiperpotasemia asociados al uso de espironolactona en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca. No obstante, la especialista advierte que ambos pueden inducir hiperpotasemia, por lo que recomienda que el paciente se someta a un control periódico de función renal y niveles plasmáticos de sodio y potasio.
Por otro lado, ambos antagonistas de los receptores de la aldosterona tienen en común que deben ser administrados en combinación con otros tratamientos que ya han demostrado beneficio, tal y como apunta la doctora Mazón. “La práctica totalidad de los pacientes diagnosticados de insuficiencia cardiaca con disfunción sistólica deben recibir otros medicamentos, como un betabloqueante y un inhibidor de la enzima de conversión de la angiotensina, además de diuréticos en las descompensaciones”. Por ello, durante la ponencia se puso de manifiesto la necesidad de informar al paciente de la importancia del cumplimiento terapéutico, puesto que la toma de varios medicamentos de forma indefinida dificulta la adherencia al tratamiento.
Este encuentro, organizado por la Sociedad Española de Cardiología (SEC) y la Sociedad Andaluza de Cardiología (SAC), ha contado con un extenso y ambicioso programa basado en conferencias de aspectos básicos de investigación, mesas redondas sobre las principales patologías cardiovasculares y comunicaciones orales.
no de los aspectos tratados en el congreso ha sido la insuficiencia cardíaca (IC) en la mesa ¿Dónde estamos en insuficiencia cardíaca?, patrocinada por Pfizer. Según se puso de manifiesto en la misma, esta patología es un problema sanitario de magnitud creciente por tres razones fundamentales: por su frecuencia (tiene una prevalencia del 2-3% y aumenta con la edad hasta el 8-10% en personas de más de 75 años); por su pronóstico, pues la supervivencia es de alrededor del 50% a los 5 años del diagnóstico; y por su impacto económico: la IC representa entre el 1 y el 2% del total del coste hospitalario, principalmente por su alta tasa de rehospitalización (hasta un 45% de reingresos en los primeros seis meses tras el alta hospitalaria).
Por eso, en la mesa se habló sobre las nuevas perspectivas en la utilización de células madre y la activación adrenérgica en la insuficiencia cardíaca. Además, la doctora Pilar Mazón, cardióloga del Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela y expresidenta de la Sección de Hipertensión Arterial de la SEC, explicó la importancia de los antialdosterónicos en el abordaje de la IC, revisando las indicaciones actuales de estos tratamientos y centrándose en las dos opciones terapéuticas actualmente disponibles en España: espironolactona y eplerenona.
La doctora Mazón explicó que existen diferencias notables entre ambas alternativas, puesto que “la espironolactona es un inhibidor no específico de los receptores mineralocorticodes de aldosterona por lo que también tiene una actividad clínicamente relevante sobre los receptores de andrógenos, progesterona y glucocorticoides, lo que puede provocar ginecomastia, mastalgia e impotencia sexual; en cambio, eplerenona es más específico por lo que estos efectos son muy poco frecuentes”.
El 4 de Noviembre de 2011, la Agencia Española del Medicamento publicó una nota informativa en relación al uso de espironolactona porque el Sistema Español de Farmacovigilancia continúa recibiendo notificaciones de casos graves de hiperpotasemia asociados al uso de espironolactona en el tratamiento de la insuficiencia cardiaca. No obstante, la especialista advierte que ambos pueden inducir hiperpotasemia, por lo que recomienda que el paciente se someta a un control periódico de función renal y niveles plasmáticos de sodio y potasio.
Por otro lado, ambos antagonistas de los receptores de la aldosterona tienen en común que deben ser administrados en combinación con otros tratamientos que ya han demostrado beneficio, tal y como apunta la doctora Mazón. “La práctica totalidad de los pacientes diagnosticados de insuficiencia cardiaca con disfunción sistólica deben recibir otros medicamentos, como un betabloqueante y un inhibidor de la enzima de conversión de la angiotensina, además de diuréticos en las descompensaciones”. Por ello, durante la ponencia se puso de manifiesto la necesidad de informar al paciente de la importancia del cumplimiento terapéutico, puesto que la toma de varios medicamentos de forma indefinida dificulta la adherencia al tratamiento.