InicioNacionalRosita, la aplicación que contribuye a alcanzar la longevidad saludable

Rosita, la aplicación que contribuye a alcanzar la longevidad saludable

Se trata de un programa con actividades que ayudan a mejorar la salud mental de los senior. “Igual que organizamos un plan de pensiones antes de la jubilación, deberíamos tener un plan de longevidad y planificar desde los 60 cómo queremos envejecer a los 80 o 90”, expone Juan Cartagena, cofundador de esta iniciativa
“La esperanza de vida con buena salud en España es solo 64, según datos de Eurostat, que lo define como vivir sin limitación. Esto significa que nuestros sistemas de salud son muy eficaces en ‘mantenernos vivos’ cuidando de nuestras enfermedades, pero pobres en ‘darnos juventud’, evitando enfermedades”, explica a entremayores Juan Cartagena, uno de los cofundadores de Rosita Longevity.

“Igual que organizamos un plan de pensiones muchos años antes de la jubilación, deberíamos tener un plan de longevidad, y planificar desde los 60 cómo queremos envejecer a los 80 o 90. Un plan de longevidad eficaz tiene diagnósticos y tratamientos. Diagnósticos primero para saber dónde estamos, y dónde deberíamos estar en diez años, y segundo para evitar enfermedades evitables. Tratamientos para asegurarnos de ejecutar esa estrategia de longevidad, para estar en las mejores condiciones de salud los siguientes diez años. Y esto va a incluir salud física, cognitiva, mental, y gestión del sueño y dolores”, añade.

Y es en este contexto en el que ve la luz Rosita, una aplicación dirigida a personas de entre 60 y 80 años que quieren mejorar su calidad de vida para retrasar el riesgo de dependencia. La startup funciona como un asistente personal o coach a través de una app, que asesora a cada usuario para mejorar su salud y lograr esta ansiada longevidad saludable. 

MÉTODO EMPLEADO
Detrás de Rosita están los emprendedores Juan Cartagena, Clara Fernández Porta y David Gil, en colaboración con la Escuela de Longevidad del Balneario medicalizado de Cofrentes (Valencia) para la gestión del dolor crónico y la educación para la longevidad, el mayor centro de educación para la longevidad de Europa en la actualidad.

Además, Rosita cuenta con un comité científico liderado por José Viña, catedrático de fisiología de la Universidad de Valencia y especializado en longevidad y envejecimiento. Viña es actualmente director del Instituto Gerontológico de la Comunidad Valenciana, y Francisco Tarazona, gerontólogo y vocal de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG).

El método de esta iniciativa consiste en un programa global que intercala actividades para reforzar la salud mental con ejercicios físicos adaptados que ayudan a minimizar los riesgos de caídas y a ejercitar todo el cuerpo con clases virtuales de musculatura y otras cardiovasculares. También incluye sesiones educacionales para mejorar la calidad de vida e implementar nuevos hábitos saludables y programas como el de fisioterapia, donde profesionales ayudan a los usuarios a identificar el dolor, les enseñan a estirar para evitar lesiones, etcétera.

Su metodología, desarrollada bajo el liderazgo del doctor Miguel Ángel Fernandez Torán –también presidente de la asociación CVIDA y vicepresidente de la Asociación Española de la Medicina del Estilo de Vida–, logra retrasar el momento de la dependencia a través de la metodología de reversión de fragilidad investigada por el propio profesor Viña.

Cartagena declara que el profesor José Viña demostró hace pocos años que la fragilidad –que afecta a un 50% de la población mayor y es un indicador de riesgo futuro de dependencia– era reversible utilizando entrenamientos específicos en ciertos grupos musculares y con la metodología adecuada. Y sobre todo, en un entorno de comunidad, para que la gente esté motivada. “Nosotros estamos intentando llevar su aprendizaje al mundo online, para ayudar a las personas a prevenir y revertir la fragilidad desde casa. Siendo la fragilidad uno de los indicadores fundamentales de dependencia, si podemos mejorar esos índices en unas décimas, podemos estar hablando de extender la autonomía y la calidad de vida”, concreta el cofundador de esta aplicación.

“En Rosita nuestras clases y ejercicios están diseñados por médicos, expertos en nutrición, fisioterapeutas, psicólogos y terapeutas, entre otros profesionales, específicamente para personas mayores de 60 años, para mejorar la calidad de vida de hoy y sobre todo de sus próximos 30 años, la longevidad es algo que hay que planificar, no algo que te llega sin más”, comenta por su parte Clara Fernández, cofundadora de Rosita.   

MENTE Y CUERPO EN FORMA
Es evidente que la irrupción de la Covid-19 ha afectado, y afecta, en gran medida, a las personas de más edad, que en algunos casos han pasado a ser más sedentarios, en forma de fragilidad, sarcopenia y eventual dependencia, al no poder salir de casa como antes o relacionarse con otros. Este hecho, además les ha repercutido tanto a nivel físico como psicológico. Uno de los propósitos de Rosita es, precisamente, brindar la tecnología a los mayores para que puedan realizar ejercicios que reactiven su cuerpo y mente. 

“La ciencia está demostrando que el cuerpo y la mente no van cada uno por su lado, sino que la mecánica de la marcha es un indicador de la capacidad cognitiva. Para mantener nuestra capacidad cognitiva debemos cuidar nuestro cuerpo”, destaca Cartagena.

A nivel de metodología, continúa, “hemos iniciado un ensayo clínico liderado por Francisco Tarazona, uno de los gerontólogos más reconocidos de España, para demostrar el impacto de nuestro método en los usuarios de Rosita. Esperamos tener resultados dentro de seis meses y si son p,sitivos. como esperamos, podremos decir con confianza que Rosita literalmente aumenta la esperanza de vida con buena salud, a la vez de abrir otras áreas de investigación”.

Rosita nace con el objetivo de ayudar a crear hábitos que aumenten la longevidad saludable, tal y como relata Cartagena, pero puntualiza que  el proyecto se inicó antes de la irrupción de la pandemia: “Ya sabíamos que ese era el camino, pero con la Covid-19 han cambiado varias cosas. Durante estos últimos meses, muchas personas han perdido muchos de sus hábitos saludables. Hemos hecho más de 7.000 entrevistas y muchas personas que antes iban a nadar, al gimnasio, o paseaban, ahora simplemente no lo hacen, o de una forma muy limitada, ya sea porque los gimnasios han cerrado, o porque por seguridad prefieren no salir. Cuando llamamos a nuestros usuarios estamos viendo que hay muchos problemas de soledad, y por eso estamos intentando llevar la plataforma a ser un espacio social de comunidades con problemas similares, más allá de una plataforma de hábitos saludables individuales o de salud física y cognitiva. 

RECTA FINAL DEL PROYETCO
La startup cofrentina ha cerrado una ronda de financiación de 430.000 euros liderada por el fondo por el fondo JME Ventures, junto a KFund, Seedcamp y NextVentures. 

Con este definitivo impulso sale al mercado la plataforma que pretende retrasar los daños asociados al envejecimiento, aumentar la longevidad saludable y mantener la autonomía de los mayores al tiempo que se retrasa el momento de la dependencia.  Esta cantidad irá destinada a mejorar los contenidos de la plataforma y a la investigación para la fragilidad, además del desarrollo de producto.

“La plataforma está en Beta pública. Esto significa que el producto está disponible de forma gratuita, pero que puede haber errores que estamos monitorizando para resolver. Esperamos tener una plataforma suficientemente en marzo”, explica Cartagena. Asimismo, destaca que están incorporando muchos nuevos servicios, sobre todo de cara a planificación de salud, con un chatbot que ayude a guiar a las personas en estrategia personalizada de longevidad. “A nivel de contenidos, estamos ahora mismo trabajando en un programa para la gestión del dolor crónico personalizado con más de 50,000 combinaciones distintas de programas para el dolor. Pensamos que si las personas tienen dolor, es difícil que puedan hacer otro tipo de ejercicios. Debemos atacar el dolor primero para evitar el sedentarismo”, concluye.

EL RETO DE LA ATENCIÓN A LA FRAGILIDAD
La esperanza de vida en España es de 80,9 años en hombres y de 86,2 en mujeres y, asimismo, a los 80 años de edad, la expectativa de vida es de diez años, pero se estima que, en general, la población española vive entre 12 y 20 años con mala salud. En este grupo de personas, el porcentaje de fragilidad es muy relevante, de forma que el 7-12% de los mayores de 65 años y el 25% de los de más de 84 años que viven en la comunidad tienen fragilidad, porcentaje que puede llegar al 70% cuando se trata de mayores hospitalizados. “La fragilidad es predictor de discapacidad, hospitalización, caídas, pérdida de movilidad y enfermedad cardiovascular”, explica Pilar Sáez, del Servicio de Geriatría del Hospital Universitario Fundación Alcorcón y coordinadora del Registro Nacional de Fracturas de Cadera (RNFC). “Conlleva un mayor consumo de recursos, peor resultados clínicos, más visitas a urgencias, estancias prolongadas y mayor mortalidad”.

Desde el punto de vista de la gestión sanitaria, la atención a los mayores frágiles supone grandes retos. Entre ellos, José Soto, presidente de la Sociedad Española de Directivos de la Salud (Sedisa), destaca “el desarrollo, evaluación y acreditación de rutas asistenciales, la coordinación e integración de los servicios sociosanitarios y, en definitiva, la atención integral y global a los pacientes frágiles, en los que se unen la complejidad de la edad y de la cronicidad. Estos retos se han puesto en evidencia, aún más, a consecuencia de la Covid-19”. Con el objetivo de determinar los retos más importantes de la atención de estos pacientes, se celebró recientemente el Encuentro Digital Retos de la Ruta Asistencial del Paciente Mayor y Frágil, organizado por la Sedisa. Durante el Encuentro, además, se presentaron experiencias de mejora de la ruta asistencial y se analizó la perspectiva de los servicios sociosanitarios.

La ruta asistencial es el conjunto de pasos que realiza un paciente dentro del Sistema Sanitario en el que le toca moverse para tratarse un problema de salud. Así, esta ruta sirve para definir adecuadamente los pasos de un proceso asistencial, identificar los puntos críticos y elaborar los criterios que deben servir para asegurar el óptimo nivel de calidad. La atención a los pacientes mayores y frágiles debe, irremediablemente, como concluyeron los asistentes a este encuentro, establecer la integración de los servicios asistenciales y sociosanitarios.

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Marta S. Massó
Marta S. Massóhttps://entremayores.es/
Licenciada en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información de nacional de entremayores y la edición de Galicia.

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