InicioNacional“Para SMLR, las personas son portadoras de memoria, conocimiento e identidad, y por eso deben estar en el centro de nuestra estrategia”

Natalia Serrano / Directora general de la Fundación Santa María la Real (SMLR)

“Para SMLR, las personas son portadoras de memoria, conocimiento e identidad, y por eso deben estar en el centro de nuestra estrategia”

Natalia Serrano está al frente de la Fundación Santa María la Real desde junio de este año, etapa que afronta como una oportunidad para consolidar el crecimiento que ha ido teniendo la entidad y proyectarla como una organización más integrada y transversal. “El medio rural necesita una intervención integral que combine formación, empleo, vivienda, cuidados y acceso a servicios para hacer posible que las personas encuentren oportunidades reales de permanencia”, destaca la directora general en esta entrevista

Pregunta.- Lleva más de una década vinculada a la fundación, pero desde el pasado mes de junio es la nueva directora general, cargo que la convierte en la primera mujer al frente de Santa María la Real (SMLR). ¿Qué retos se ha planteado alcanzar en esta nueva etapa que prácticamente está estrenando?

Respuesta.- Esta nueva etapa coincide con el diseño del Plan Estratégico 2027-2030, una oportunidad para consolidar el crecimiento alcanzado y proyectar a la Fundación Santa María la Real hacia una organización más integrada, transversal y preparada para responder a los grandes retos sociales, culturales y medioambientales. Mi prioridad es fortalecer la coherencia entre nuestras líneas estratégicas –cultura, patrimonio, paisaje, atención a las personas mayores, empleo e inclusión social– para que trabajen de forma más conectada y generen mayor impacto. En un contexto cada vez más complejo, cambiante y poco predecible, la misión de la entidad es poder seguir dando una respuesta de innovación social que integre soluciones desde la combinación de nuestras líneas de actuación.

P.- Hizo usted referencia al objetivo de consolidar el crecimiento de la institución. ¿A través de qué líneas espera implementar este objetivo?

R.- Tenemos tres líneas misionales y de intervención claras: la atención a las personas mayores, a través de nuestros centros residenciales y los programas de innovación social para la prevención de la institucionalización y atención a soledad no deseada (programa Salvia); la promoción de la cultura y la conservación y puesta en valor del patrimonio y el paisaje; y la atención a colectivos vulnerables a través del empleo, el emprendimiento, la formación y el fortalecimiento de entidades sociales. El reto no es solo crecer en cada una de ellas, sino conectarlas mejor entre sí para que la fundación gane en coherencia, eficiencia e impacto.

P.- Aunque la fundación tiene su semilla en Castilla y León, hoy está presente en toda España. ¿Cómo describiría el crecimiento y la diversificación que ha tenido SMLR en los últimos años? ¿Dónde diría que radican sus fortalezas para avalar este desarrollo?

R.- El crecimiento y la diversificación de la fundación han venido marcados, en buena medida, por la confianza de entidades públicas y privadas que han acompañado y avalado los resultados de nuestras iniciativas de innovación social. Programas como Lanzaderas de Empleo y Emprendimiento Solidario, Entrena Empleo para mujeres desempleadas de larga duración o Salvia para la atención a personas mayores han permitido ampliar nuestro alcance territorial y consolidar equipos profesionales en distintas comunidades autónomas. Entre las fortalezas que avalan este desarrollo destacaría tres: nuestra capacidad para generar alianzas sólidas, el compromiso con la medición del impacto de nuestras iniciativas y la experiencia acumulada para sistematizar y escalar modelos de innovación social de forma ágil, manteniendo siempre el vínculo con el territorio y con las personas.

P.- Ámbitos como el empleo, la inclusión social, la cultura o el patrimonio centran las actuaciones de SMLR. ¿Qué lugar ocupan las personas mayores en las iniciativas impulsadas por la institución?

R.- Entendemos el trabajo con las personas mayores dentro del ámbito de la inclusión social y también desde una mirada vinculada al patrimonio humano y comunitario. Para Santa María la Real, las personas son portadoras de memoria, conocimiento e identidad, y por eso deben estar en el centro de nuestra estrategia. Nuestro trabajo con personas mayores se remonta a los orígenes de la entidad, con la puesta en marcha de la residencia de Aguilar de Campoo a través de una Escuela Taller, y continúa con la ampliación de nuestra intervención residencial en León y el despliegue de proyectos de prevención de la institucionalización y de la soledad no deseada a escala nacional.

P.- En concreto, el programa Salvia para prevenir la soledad no deseada ha sido una de las iniciativas que más se ha reforzado en el último año. ¿Cómo ha ido evolucionando este proyecto que nació en 2023?

R.- Este programa surge como una iniciativa piloto de innovación social vinculada a nuestros centros residenciales con la idea de trasladar metodologías y filosofía de intervención que ya estábamos aplicábamos con personas desempleadas en las Lanzaderas de Empleo a personas mayores. Los resultados obtenidos en el impacto de este programa en el incremento del bienestar de las personas mayores, la consolidación de redes de apoyo, reducción de soledad y prevención de institucionalización dieron el impulso necesario para que el programa pasará de una experiencia piloto a más de un centenar de iniciativas desplegadas ya en siete comunidades autónomas. Desde el año 2023, hemos atendido en los programas de Salvia a un total de 1.180 personas. En lo que llevamos de 2026, hemos atendido a 643 personas y hasta final del 2026, tenemos previsto alcanzar a 475 personas mayores más.

P.- Ahora, con los resultados positivos que ha alcanzado y con su expansión a muchas comunidades autónomas, ¿dónde concluiría que reside el éxito de este programa?, ¿de qué manera continuarán impulsando su crecimiento?

R.- Creo que el éxito del programa reside en enfocar las soluciones para personas mayores desde el respeto por la dignidad de la persona situándola como protagonista del programa. En Salvia no buscamos crear cursos formativos o talleres para persona mayores, queremos generar equipos solidarios de personas mayores que puedan organizarse, conectarse con los recursos de la zona y reforzar todas las opciones que están en su mano para prevenir su entrada en una institución. Esto en gran medida se consigue gracias al refuerzo y creación de nuevas redes de apoyo entre iguales. También en este programa como en el resto que desarrollamos, es esencial el apoyo de entidades públicas y privadas que están apostando por este modelo de intervención para ayudarnos a hacerlo llegar a cada vez más personas mayores con especial incidencia en personas mayores del mundo rural. Continuaremos impulsando su crecimiento mediante la expansión a nuevos territorios, la transferencia del modelo para que pueda ser replicado como política pública, y mediante la diversificación del programa a colectivos específicos dentro de las personas mayores como son las mujeres mayores vulnerables, las personas mayores que acaban de salir de centros penitenciarios, entre otros.

Natalia Serrano es la primera mujer que está al frente de la Fundación Santa María la Real.

P.- Además de la soledad no deseada, ¿a qué otros retos sociales relacionados con el envejecimiento cree que es indispensable atender de manera prioritaria?

R.- La soledad no deseada está estrechamente relacionada con otros retos del envejecimiento, como la pérdida de redes de apoyo y la incorporación prematura de algunas personas mayores a recursos residenciales o de institucionalización. Por eso, uno de los grandes desafíos es reforzar los apoyos comunitarios y los servicios de proximidad para que las personas puedan permanecer en su entorno el mayor tiempo posible, si así lo desean. La brecha digital, por otro lado, es un reto también relacionado con la participación social y política de las personas mayores. Abordarla es esencial para que la visión de las personas mayores no se vea silenciada y para que la participación social y comunitaria se vea reforzada. Necesitamos personas mayores presentes en espacios públicos y de toma de decisiones para que su imagen social sea vista como un valor y no como carga.

P.- La fundación tiene residencias para personas mayores, ¿qué modelo de atención proponen en estos centros?

R.- Nuestros centros residenciales se basan en un modelo de atención centrada en la persona y abierto a la comunidad. Aspiramos a que sean centros multiservicio conectados con la población local y con su entorno, especialmente en el medio rural. Queremos que, además de espacios de cuidado, sean lugares de formación, encuentro y conexión con la cultura, el patrimonio, la educación y el paisaje.

P.- La atención al medio rural es otro de los desafíos de SMLR. ¿Cuáles diría que son las necesidades que es más urgente atender en estas zonas?

R.- El medio rural necesita una intervención integral que combine formación, empleo, vivienda, cuidados y acceso a servicios para hacer posible que las personas encuentren oportunidades reales de permanencia. Los cuidados son una necesidad prioritaria y, al mismo tiempo, una oportunidad de empleo cualificado, especialmente en territorios envejecidos. Pero también necesitamos impulsar modelos productivos complementarios que generen una economía sostenible a medio plazo. En este sentido, desde la Fundación Santa María la Real defendemos que la cultura, el patrimonio y el paisaje pueden convertirse en palancas de revitalización rural, especialmente en un país como España, donde contamos con un patrimonio excepcional que puede generar identidad, actividad económica y futuro.

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Marta S. Massó
Marta S. Massóhttps://entremayores.es/
Licenciada en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información de nacional de entremayores y la edición de Galicia.

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