Navarra inicia en Tafalla un proyecto piloto de apoyo a la recuperación de pacientes con ictus o fracturas de cadera
Se dirige fundamentalmente a personas con patologías asociadas o no al envejecimiento, que se encuentran en fase de recuperación tras el alta de un ingreso hospitalario, con baja necesidad de cuidados sanitarios, pero con pérdida de autonomía
El Gobierno de Navarra ha iniciado en julio en Tafalla un proyecto piloto dirigido a favorecer la recuperación y rehabilitación de pacientes que han sufrido ciertas patologías como ictus o fracturas de cadera o pelvis tras su alta hospitalaria, y que no pueden volver a sus domicilios por falta de apoyo en los cuidados o de condiciones de su vivienda. El proyecto tiene una vigencia de seis meses.
Con este fin se ha suscrito un convenio de colaboración entre los departamentos de Salud y Políticas Sociales con la residencia Hospital Nuestra Señora de la Caridad de Tafalla, mediante el que esta última será la encargada de ofrecer los servicios propios de una unidad de rehabilitación funcional y de cuidados dirigida a este tipo de pacientes. El acuerdo, que tiene un presupuesto para estos seis meses de 66.072 euros, fue rubricado por la directora gerente del Servicio Navarro de Salud, Cristina Ibarrola, el director general de Política Social y Consumo, Mariano Oto, y por la directora de la residencia, Cristina Azcona.
Dicha unidad se ubica en la mencionada residencia y consta de tres plazas en modalidad residencial y seis plazas en la modalidad de rehabilitación funcional de día. Se dirige fundamentalmente a personas con patologías asociadas o no al envejecimiento, que se encuentran en fase de recuperación tras el alta de un ingreso hospitalario, con baja necesidad de cuidados sanitarios, pero con pérdida de autonomía y que pueden beneficiarse de un tratamiento de rehabilitación integral. Se trata en general de pacientes que no pueden volver a su domicilio por distintas causas, fundamentalmente por falta de apoyo en los cuidados o por falta de condiciones de la vivienda, pero que desde el punto de vista clínico serían dados de alta del sistema hospitalario. No se incluye en el programa a pacientes con patologías agudas, que precisen asistencia en un hospital de agudos o subagudos.
Según se establece en el acuerdo, la valoración de las personas susceptibles de ingresar en dicha unidad corresponderá a los servicios del Complejo Hospitalario de Navarra con responsabilidad en los diagnósticos implicados: neurología, traumatología y rehabilitación, y geriatría, y los cuidados que ofrecen son: fisioterapia, terapia ocupacional y enfermería, es decir, los necesarios en la vida cotidiana de los usuarios y siempre que sean posibles en el contexto de un programa en régimen residencial y estancia diurna.
La zona elegida para llevar a cabo este proyecto ha sido Tafalla, como complemento al proyecto piloto de Atención Sociosanitaria a Domicilio que se está llevando a cabo en la misma ciudad, y dirigido al área de influencia de las Zonas Básicas de Salud de Tafalla, Peralta, Carcastillo, Artajona y Olite.
Este programa piloto se enmarca dentro del proyecto de colaboración entre los Departamentos de Salud y de Políticas Sociales y del trabajo conjunto de atención al paciente con necesidades sociosanitarias, con un nuevo modelo de atención a estas personas, adaptado a sus necesidades reales, que integra los cuidados y la atención sanitaria, sin menoscabo de la calidad en la prestación, pero sí con una rentabilidad en los servicios, desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de aprovechamiento de los mismos.
Con este fin se ha suscrito un convenio de colaboración entre los departamentos de Salud y Políticas Sociales con la residencia Hospital Nuestra Señora de la Caridad de Tafalla, mediante el que esta última será la encargada de ofrecer los servicios propios de una unidad de rehabilitación funcional y de cuidados dirigida a este tipo de pacientes. El acuerdo, que tiene un presupuesto para estos seis meses de 66.072 euros, fue rubricado por la directora gerente del Servicio Navarro de Salud, Cristina Ibarrola, el director general de Política Social y Consumo, Mariano Oto, y por la directora de la residencia, Cristina Azcona.
Dicha unidad se ubica en la mencionada residencia y consta de tres plazas en modalidad residencial y seis plazas en la modalidad de rehabilitación funcional de día. Se dirige fundamentalmente a personas con patologías asociadas o no al envejecimiento, que se encuentran en fase de recuperación tras el alta de un ingreso hospitalario, con baja necesidad de cuidados sanitarios, pero con pérdida de autonomía y que pueden beneficiarse de un tratamiento de rehabilitación integral. Se trata en general de pacientes que no pueden volver a su domicilio por distintas causas, fundamentalmente por falta de apoyo en los cuidados o por falta de condiciones de la vivienda, pero que desde el punto de vista clínico serían dados de alta del sistema hospitalario. No se incluye en el programa a pacientes con patologías agudas, que precisen asistencia en un hospital de agudos o subagudos.
Según se establece en el acuerdo, la valoración de las personas susceptibles de ingresar en dicha unidad corresponderá a los servicios del Complejo Hospitalario de Navarra con responsabilidad en los diagnósticos implicados: neurología, traumatología y rehabilitación, y geriatría, y los cuidados que ofrecen son: fisioterapia, terapia ocupacional y enfermería, es decir, los necesarios en la vida cotidiana de los usuarios y siempre que sean posibles en el contexto de un programa en régimen residencial y estancia diurna.
La zona elegida para llevar a cabo este proyecto ha sido Tafalla, como complemento al proyecto piloto de Atención Sociosanitaria a Domicilio que se está llevando a cabo en la misma ciudad, y dirigido al área de influencia de las Zonas Básicas de Salud de Tafalla, Peralta, Carcastillo, Artajona y Olite.
Este programa piloto se enmarca dentro del proyecto de colaboración entre los Departamentos de Salud y de Políticas Sociales y del trabajo conjunto de atención al paciente con necesidades sociosanitarias, con un nuevo modelo de atención a estas personas, adaptado a sus necesidades reales, que integra los cuidados y la atención sanitaria, sin menoscabo de la calidad en la prestación, pero sí con una rentabilidad en los servicios, desde el punto de vista económico y desde el punto de vista de aprovechamiento de los mismos.
