Aeste lleva la dependencia al Parlamento Europeo y reclama un marco común de cuidados en la Europa de la Salud
Aeste refuerza su papel como actor clave en el debate europeo sobre el futuro de los cuidados con la presentación, en el Parlamento Europeo, de su capítulo del estudio Una visión española de la Europa de la Salud, elaborado por Grupo Prestomedia. Tras su presentación en la sede de la Organización Médica Colegial en Madrid, el informe llega ahora a Bruselas en un momento estratégico para la definición de las políticas sanitarias y sociales de la Unión Europea. En este contexto, Aeste ha trasladado a distintos eurodiputados la necesidad de situar los cuidados de larga duración y la atención a la dependencia en el centro de la agenda política comunitaria, al mismo nivel que la sanidad o el acceso a los medicamentos, como un elemento estructural de la Europa de la Salud.
El acto contó con la participación de Elena Nevado del Campo, eurodiputada del PPE, y Nicolás González Casares, eurodiputado del S&D, ambos representantes de las principales fuerzas políticas europeas e integrantes de la Comisión de Salud del Parlamento Europeo. Asimismo, formaron parte del acto Juan Manuel Revuelta, CEO de Finnova, y Jesús González, director editorial de Prensamedia.
Durante su intervención, Josune Méndez, secretaria general de Aeste, subrayó la necesidad de un cambio de mirada sobre la dependencia en el ámbito europeo. “Los cuidados deben abordarse como una política estratégica, con el mismo nivel de prioridad que la sanidad”, señaló, destacando que este ha sido precisamente el enfoque del estudio presentado, particularmente del capítulo elaborado por la asociación. El informe ofrece un análisis comparado de los sistemas sanitarios de la Unión Europea y pone de relieve los grandes desafíos comunes a los que se enfrentan los Estados miembros. Entre ellos, el envejecimiento demográfico y el aumento de las situaciones de dependencia, se identifican como retos estructurales clave para la sostenibilidad de los sistemas sanitarios y sociales europeos.
AVANZAR HACIA UN MARCO EUROPEO DE CUIDADOS
A lo largo del estudio, desde Aeste se ha insistido en la necesidad de avanzar hacia un marco europeo de cuidados, que permita una mayor coordinación sociosanitaria, el intercambio de buenas prácticas entre países y un reconocimiento efectivo del valor social y económico de los cuidados de larga duración. “No existe hoy un modelo europeo de dependencia. Convivimos con sistemas universales y financiados públicamente, con sistemas a base de seguros específicos para la dependencia y con modelos asistenciales familiares, y el resultado es una desigualdad profunda”, remarcó Méndez.
La secretaria general de Aeste trasladó también a los eurodiputados las preocupaciones del sector en España, donde persisten importantes desigualdades territoriales entre comunidades autónomas, una marcada brecha de género, con los cuidados recayendo mayoritariamente en las mujeres, y una pérdida de empleo asociada a la falta de un sistema sólido y coordinado. A ello se suma, según señaló, uno de los principales fallos estructurales del sistema: la ausencia de una coordinación real entre los ámbitos sanitario y social, un problema que se reproduce también a nivel europeo.
Méndez advirtió de que fenómenos como los ingresos hospitalarios evitables, la saturación de los servicios de urgencias o la pérdida de calidad asistencial son consecuencias directas de esta falta de coordinación. “Un derecho sanitario europeo sin coordinación sociosanitaria es un derecho incompleto”, afirmó.
Las prioridades que señala la asociación son claras: avanzar hacia un marco europeo de cuidados de larga duración, que establezca derechos mínimos garantizados; una financiación estructural europea; una coordinación sociosanitaria real; la profesionalización del sector y la captación de profesionales. A estas prioridades se suma una realidad compartida en toda Europa: el Estado no puede afrontar en solitario la infraestructura de cuidados que requiere una sociedad cada vez más envejecida. “El sector privado es indispensable para abordar este gran desafío, pero necesita confianza, seguridad jurídica, contratos que reflejen los costes reales de los servicios y estándares claros”, concluyó Méndez.
El estudio pone de manifiesto que los cuidados no pueden seguir abordándose únicamente desde una perspectiva asistencial o nacional, sino como una política pública estratégica, clave para la cohesión social, la equidad y la sostenibilidad del proyecto europeo.
La presentación en Bruselas consolida el recorrido del estudio y refuerza el mensaje central de Aeste: la construcción de una auténtica Europa de la Salud pasa necesariamente por integrar la atención a la dependencia y los cuidados de larga duración como un elemento central de las políticas comunitarias.
