Jubilados y consumidores, el centro de la diana del ‘riguroso’ plan de ajuste diseñado por Francia
El primer ministro François Fillon fue el encargado de detallar la medidas previstas. Las prioridades expuestas son el adelanto de la entrada en vigor de fijar la edad de jubilación a los 62 años y la subida del IVA
Se anunció como "el presupuesto más riguroso" desde 1945. Jubilados y consumidores franceses son la diana del plan diseñado por el presidente, Nicolas Sarkozy, y por su primer ministro, François Fillon, para financiar el nuevo ajuste presupuestario con el que pretenden conservar la nota triple A, el sobresaliente que dan las agencias de rating a la deuda soberana francesa. Eso es lo que se desprende del anuncio efectuado por Fillon el 7 de noviembre, de un plan de austeridad que, sin llegar, ni de lejos, a los niveles de sacrificio de España, sí constituye una decisión inédita en este país. El nuevo ajuste es de 7.000 millones de euros en firme para 2012, tras el anunciado en agosto de 12.000 millones. Además, se ahorrarán 11.600 millones en 2013. En total, se fija un ahorro de 18.600 millones de euros en dos años.
Objetivos prioritarios
En primer lugar, se endurece el plan de recorte del sistema público. Así, se adelanta al 2017 el paso de 60 a 62 años de la edad legal de jubilación previsto anteriormente para el 2018. Fillon asegura que así podrá "disminuir en más de 4.400 millones de euros los déficits acumulados de los regímenes de jubilación entre 2012 y 2016". Fillon señaló que sólo exigirá "algunos meses de actividad suplementarios para las personas de las generaciones nacidas entre 1952 y 1956". Con ello, evitaba señalar que los 4.400 millones de ahorro se obtendrían mediante la reducción del nivel de pensiones de los futuros jubilados.
El segundo gran eje del plan consiste en una subida del impuesto universal indirecto no progresivo, el IVA. Se incrementará el llamado tipo reducido del impuesto: pasará del 5,5% actual al 7%. Fillon señalo que se excluirán los productos de primera necesidad, como alimentación, energía o servicios a minusválidos.
Paralelamente, y entre otras medidas, se procederá a un recorte de 700 millones en el gasto de medicamentos de la Seguridad Social.
Objetivos prioritarios
En primer lugar, se endurece el plan de recorte del sistema público. Así, se adelanta al 2017 el paso de 60 a 62 años de la edad legal de jubilación previsto anteriormente para el 2018. Fillon asegura que así podrá "disminuir en más de 4.400 millones de euros los déficits acumulados de los regímenes de jubilación entre 2012 y 2016". Fillon señaló que sólo exigirá "algunos meses de actividad suplementarios para las personas de las generaciones nacidas entre 1952 y 1956". Con ello, evitaba señalar que los 4.400 millones de ahorro se obtendrían mediante la reducción del nivel de pensiones de los futuros jubilados.
El segundo gran eje del plan consiste en una subida del impuesto universal indirecto no progresivo, el IVA. Se incrementará el llamado tipo reducido del impuesto: pasará del 5,5% actual al 7%. Fillon señalo que se excluirán los productos de primera necesidad, como alimentación, energía o servicios a minusválidos.
Paralelamente, y entre otras medidas, se procederá a un recorte de 700 millones en el gasto de medicamentos de la Seguridad Social.
