El envejecimiento analizado desde la perspectiva profesional española y argentina
En septiembre se desarrolló, en Buenos Aires, un Encuentro de Trabajo sobre Envejecimiento Activo, la Calidad de Vida y los servicios centrados en la persona. La doctora Lourdes Bermejo y las coordinadoras de la red de adultos mayores de Amia y profesionales de Acción Social propiciaron un interesante debate en torno a este asunto

Las experiencias, conclusiones e intercambio de trabajos de este encuentro son la base de dos interesantes artículos de opinión, de dos reconocidas expertas en la materia, con los puntos de vista de 'ambas orillas'. Por un lado, la visión española de manos de Lourdes Bermejo, y por el otro, la mirada argentina a través de Sandra Donschik.
Lourdes Bermejo
DOCTORA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN, EXPERTA EN GERONTOLOGÍA Y CONSULTORA
A pesar de toda mi experiencia profesional, reconozco que este encuentro ha sido, para mí, una experiencia extraordinaria. Lo primero que destacaría sería la enorme sintonía de meta y medios en el trabajo con las personas mayores que he experimentado con los colegas de la Red Amia (Centro de la comunidad judía localizado en Buenos Aires). Evidenciamos que compartíamos el mismo modo de entender a la persona mayor, con una visión integral que contempla y cuida aspectos psicosociales tan importantes como la biografía y la identidad personal y social, las emociones y la necesidad de poseer vínculos afectivos significativos, el aprendizaje o el vivir nuevas experiencias como estímulos de vida… Por supuesto, también compartíamos el modelo social, el paradigma de envejecimiento activo. Y todo ello se evidenció ya en el momento previo cuando estábamos, desde España y Argentina, haciendo el diseño del encuentro. Tengo la impresión de que estos profesionales conocen y están trabajando por aplicar sus implicaciones en términos de repensar a las personas y sus relaciones; así como la idea de empoderamiento y el modo de gestionar los centros día a día.
Por otra parte, al tener la ocasión de conocer la vida de alguno de sus centros, me llamó la atención su enorme apertura y flexibilidad, su creatividad y capacidad de innovación desarrollada, mano a mano, con los mayores.
Por mi parte, tomé la iniciativa de realizar un trabajo con los compañeros con una metodología más creativa y menos expositiva de lo que solemos esperar en estos eventos en España. Me referí -con mirada crítica- a mis propias actuaciones profesionales y solicité que también ellos demostraran su capacidad de análisis y autocrítica... Y resultó un éxito. Después, extrajimos algunas ideas clave.
Personalmente, me ha parecido percibir cómo esta micro sociedad, inserta en la cultura argentina, ofrece peculiaridades que las convierte en ventajas para sus miembros. Su gran sentido identitario y de cohesión comunitaria permite que los más mayores se sientan más seguros y puedan ser mejor percibidos y respetados por el resto. Por otra parte, percibí que los profesionales de la Red mostraban una visión profunda y respetuosa de lo que significa ser persona y mayor. También me pareció percibir un respeto sincero hacia los más mayores que, en cierto modo, envidié.
Estos encuentros nos nutren y nos sirven para re-ilusionarnos en las responsabilidades que cada uno tenemos. Agradezco a la Red Amia la oportunidad de realizar este Encuentro y de abrirme las puestas de sus centros para conocer a sus mayores. Es reconfortante comprobar que compartimos ideología y metodología (a pesar de las enormes distancias), y que podemos aprender unos de otros para favorecer mayores y mejores oportunidades siempre con el propósito de que las personas mayores puedan tener una vida más digna y satisfactoria.
Sandra Donschik
LICENCIADA EN PSICOPEDAGOGÍA, ESPECIALISTA EN GERONTOLOGÍA Y COORDINADORA DE UN CENTRO DE LA RED DE AMIA
Fue muy interesante el intercambio de opiniones, de conocimiento y la posibilidad de compartir experiencias de trabajo de lo que se viene realizando tanto en España como en Argentina. Particularmente, sentí que tenemos una visión compartida acerca de nuestro objeto de estudio y trabajo: El adulto mayor y de la concepción ideológica que elegimos para abordarlo: Promover la mejora en la calidad de vida de los mayores, considerando que en la actualidad, la salud percibida sólo desde el aspecto biológico, ya no nos les resulta suficiente “para sentirse verdaderamente plenos”.
Observé que los profesionales sentíamos empatía con las experiencias españolas relatadas, que compartíamos criterios metodológicos de trabajo y, sobre todo, que nos enmarcábamos unos y otros, en el concepto de Envejecimiento Activo y en los principios formulados por la Asamblea de Madrid del año 2002. A propósito de compartir nuestro quehacer cotidiano, es siempre bienvenido corroborar que profesionales, tanto en un continente como en el otro, coincidimos en tener como meta promover la calidad de vida de la persona y su singularidad brindando nuestros conocimientos al servicio de maximizar las potencialidades de las personas mayores, de sus intereses, necesidades, elecciones y posibilidades, en los diferentes órdenes de su vida.
La doctora Lourdes Bermejo motivó a los profesionales a revisar el concepto de envejecimiento activo que tiene cada uno incorporado e instó a reflexionar sobre aspectos que nos ayudan a profundizar, como por ejemplo las dicotomías: Independencia vs. Dependencia y Autonomía vs. Heteronomía; siendo este último poco frecuente en ámbitos de trabajo con personas mayores, en los cuales todavía se las generaliza prejuiciosamente como “dependientes” obviando el derecho a decidir y a tener el control de sus vidas.
Por otra parte, se observaron también coincidencias en temas muy poco gratos y sin embargo recurrentes, relativos al maltrato a personas mayores, a los prejuicios sociales hacia ellos, a considerarlos como objetos y a deshumanizarlos, sobre todo a quienes se encuentran institucionalizados. Se consideró que es dificultoso el poder generar un verdadero cambio, tanto por parte de quienes están a cargo de dichas instituciones, como de los propios mayores.
Queda abierto al debate como un reto a un futuro inmediato por la necesidad e importancia del tema.
>> Haciendo un poco de historia sobre los mayores argentinos
Lourdes Bermejo
DOCTORA EN CIENCIAS DE LA EDUCACIÓN, EXPERTA EN GERONTOLOGÍA Y CONSULTORA
A pesar de toda mi experiencia profesional, reconozco que este encuentro ha sido, para mí, una experiencia extraordinaria. Lo primero que destacaría sería la enorme sintonía de meta y medios en el trabajo con las personas mayores que he experimentado con los colegas de la Red Amia (Centro de la comunidad judía localizado en Buenos Aires). Evidenciamos que compartíamos el mismo modo de entender a la persona mayor, con una visión integral que contempla y cuida aspectos psicosociales tan importantes como la biografía y la identidad personal y social, las emociones y la necesidad de poseer vínculos afectivos significativos, el aprendizaje o el vivir nuevas experiencias como estímulos de vida… Por supuesto, también compartíamos el modelo social, el paradigma de envejecimiento activo. Y todo ello se evidenció ya en el momento previo cuando estábamos, desde España y Argentina, haciendo el diseño del encuentro. Tengo la impresión de que estos profesionales conocen y están trabajando por aplicar sus implicaciones en términos de repensar a las personas y sus relaciones; así como la idea de empoderamiento y el modo de gestionar los centros día a día.
Por otra parte, al tener la ocasión de conocer la vida de alguno de sus centros, me llamó la atención su enorme apertura y flexibilidad, su creatividad y capacidad de innovación desarrollada, mano a mano, con los mayores.
Por mi parte, tomé la iniciativa de realizar un trabajo con los compañeros con una metodología más creativa y menos expositiva de lo que solemos esperar en estos eventos en España. Me referí -con mirada crítica- a mis propias actuaciones profesionales y solicité que también ellos demostraran su capacidad de análisis y autocrítica... Y resultó un éxito. Después, extrajimos algunas ideas clave.
Personalmente, me ha parecido percibir cómo esta micro sociedad, inserta en la cultura argentina, ofrece peculiaridades que las convierte en ventajas para sus miembros. Su gran sentido identitario y de cohesión comunitaria permite que los más mayores se sientan más seguros y puedan ser mejor percibidos y respetados por el resto. Por otra parte, percibí que los profesionales de la Red mostraban una visión profunda y respetuosa de lo que significa ser persona y mayor. También me pareció percibir un respeto sincero hacia los más mayores que, en cierto modo, envidié.
Estos encuentros nos nutren y nos sirven para re-ilusionarnos en las responsabilidades que cada uno tenemos. Agradezco a la Red Amia la oportunidad de realizar este Encuentro y de abrirme las puestas de sus centros para conocer a sus mayores. Es reconfortante comprobar que compartimos ideología y metodología (a pesar de las enormes distancias), y que podemos aprender unos de otros para favorecer mayores y mejores oportunidades siempre con el propósito de que las personas mayores puedan tener una vida más digna y satisfactoria.
Sandra Donschik
LICENCIADA EN PSICOPEDAGOGÍA, ESPECIALISTA EN GERONTOLOGÍA Y COORDINADORA DE UN CENTRO DE LA RED DE AMIA
Fue muy interesante el intercambio de opiniones, de conocimiento y la posibilidad de compartir experiencias de trabajo de lo que se viene realizando tanto en España como en Argentina. Particularmente, sentí que tenemos una visión compartida acerca de nuestro objeto de estudio y trabajo: El adulto mayor y de la concepción ideológica que elegimos para abordarlo: Promover la mejora en la calidad de vida de los mayores, considerando que en la actualidad, la salud percibida sólo desde el aspecto biológico, ya no nos les resulta suficiente “para sentirse verdaderamente plenos”.
Observé que los profesionales sentíamos empatía con las experiencias españolas relatadas, que compartíamos criterios metodológicos de trabajo y, sobre todo, que nos enmarcábamos unos y otros, en el concepto de Envejecimiento Activo y en los principios formulados por la Asamblea de Madrid del año 2002. A propósito de compartir nuestro quehacer cotidiano, es siempre bienvenido corroborar que profesionales, tanto en un continente como en el otro, coincidimos en tener como meta promover la calidad de vida de la persona y su singularidad brindando nuestros conocimientos al servicio de maximizar las potencialidades de las personas mayores, de sus intereses, necesidades, elecciones y posibilidades, en los diferentes órdenes de su vida.
La doctora Lourdes Bermejo motivó a los profesionales a revisar el concepto de envejecimiento activo que tiene cada uno incorporado e instó a reflexionar sobre aspectos que nos ayudan a profundizar, como por ejemplo las dicotomías: Independencia vs. Dependencia y Autonomía vs. Heteronomía; siendo este último poco frecuente en ámbitos de trabajo con personas mayores, en los cuales todavía se las generaliza prejuiciosamente como “dependientes” obviando el derecho a decidir y a tener el control de sus vidas.
Por otra parte, se observaron también coincidencias en temas muy poco gratos y sin embargo recurrentes, relativos al maltrato a personas mayores, a los prejuicios sociales hacia ellos, a considerarlos como objetos y a deshumanizarlos, sobre todo a quienes se encuentran institucionalizados. Se consideró que es dificultoso el poder generar un verdadero cambio, tanto por parte de quienes están a cargo de dichas instituciones, como de los propios mayores.
Queda abierto al debate como un reto a un futuro inmediato por la necesidad e importancia del tema.
>> Haciendo un poco de historia sobre los mayores argentinos