Osakidetza calcula que la prescripción por principio activo permitirá el ahorro de cinco millones de euros en los dos próximos meses
El hecho de que los pacientes sepan el componente del medicamento que están tomando permitirá mejorar la seguridad, al detectar mejor las duplicidades
Como consecuencia de la aprobación del Real Decreto 9/2011, que incluye medidas para la mejora de la calidad y cohesión del Sistema Nacional de Salud, desde el martes, la prescripción de los medicamentos y de los productos sanitarios se realizará por su principio activo o por su denominación genérica, mientras que en las oficinas de farmacia se dispensará el medicamento de menor precio de su tipo.
Para llevar a la práctica esta modificación, Osakidetza y el Departamento de Sanidad y Consumo están realizando adaptaciones en el Sistema Universal de Prescripción. Además, el Departamento de Sanidad y Consumo y los Colegios Oficiales de Farmacéuticos han acordado un documento de consenso sobre la dispensación y facturación de las prescripciones por principio activo.
El cambio principal será que el médico prescribirá el medicamento con el nombre del principio activo, esto es: el nombre del principal componente del medicamento, lo que implica que el paciente recibirá un medicamento que tal vez tenga un formato distinto al que recibía hasta ahora, pero de ninguna manera supondrá una modificación de las dosis, horarios y modos de toma. Esta forma de prescripción tiene como ventajas que el usuario conocerá el citado principio activo del medicamento y que se evitarán errores de duplicidad, por lo que aumenta la seguridad de los tratamientos.
Con esta medida, además, Osakidetza calcula que podrá ahorrar cinco millones de euros en los dos meses que restan de este año.
El cambio principal será que el médico prescribirá el medicamento con el nombre del principio activo, esto es: el nombre del principal componente del medicamento, lo que implica que el paciente recibirá un medicamento que tal vez tenga un formato distinto al que recibía hasta ahora, pero de ninguna manera supondrá una modificación de las dosis, horarios y modos de toma. Esta forma de prescripción tiene como ventajas que el usuario conocerá el citado principio activo del medicamento y que se evitarán errores de duplicidad, por lo que aumenta la seguridad de los tratamientos.
Con esta medida, además, Osakidetza calcula que podrá ahorrar cinco millones de euros en los dos meses que restan de este año.
