InicioEuskadi“Con Etxezain no se trata de decirle a alguien qué debe hacer, sino de construir las opciones con ella”

CRISTINA BUIZA (MATIA) Y GUADALUPE MORENO (PROVIVIENDA) / RESPONSABLES DEL PROYECTO ETXEZAIN

“Con Etxezain no se trata de decirle a alguien qué debe hacer, sino de construir las opciones con ella”

Provivienda y Matia desarrollarán, durante los próximos dos años, en Donostia y Usurbil, un proyecto piloto cuyo objetivo es ofrecer alternativas habitacionales a las personas mayores cuando aparecen dificultades de accesibilidad, cambios de salud o nuevas necesidades. Hablamos con dos de su responsables para conocer la iniciativa en profundidad

Cristina Buiza.

PREGUNTA- ¿Tenemos poca información cuando buscamos la mejor elección para vivir al envejecer?

CRISTINA BUIZA (CB)- Estamos ante uno de los grandes retos de este proyecto, pero también de nuestra sociedad. No es tan solo un problema de falta de información. Existe una carencia de referentes consolidados y de alternativas claramente identificables en el imaginario colectivo, lo que conduce a pensar que la única alternativa posible al domicilio sea una residencia.

A ello se suma, en muchos casos, la falta de acompañamiento en un momento clave de la vida. Muchas personas desean seguir viviendo de acuerdo con sus preferencias, manteniendo su proyecto de vida y sus vínculos con la comunidad. Sin embargo, cuando surgen dificultades o nuevas necesidades de apoyo, no siempre conocen las alternativas existentes ni cuentan con orientación suficiente para valorar las distintas opciones.

Como consecuencia, las decisiones suelen tomarse de manera reactiva y en situaciones de urgencia, cuando parece que ya no hay margen para elegir. Precisamente, Etxezain nace para cambiar esta realidad, promoviendo decisiones libres, informadas y anticipadas, contribuyendo a que cada persona, con los apoyos que requiera, pueda seguir viviendo de la manera que desea, en su comunidad.

GUADALUPE MORENO (GM)- Además de mejorar la información y el acompañamiento, necesitamos que las políticas públicas ayuden a anticipar estas decisiones. Muchas personas mayores no han tenido la oportunidad de reflexionar con tiempo sobre cómo quieren vivir cuando cambien sus necesidades de apoyo. Etxezain quiere normalizar esta conversación y aportar evidencias para ampliar las opciones disponibles, evitando que la elección se reduzca a permanecer en una vivienda que ya no responde a las necesidades de la persona o trasladarse a una residencia. El objetivo es avanzar hacia soluciones intermedias que combinen vivienda, apoyos y vida en comunidad.

P.- Etxezain propone una mirada integral, que tiene en cuenta las opciones que existen en nuestra propia vivienda, los cuidados personalizados y el entorno de proximidad. ¿De qué manera llevan a cabo esta valoración inicial?

CB.- Más que una valoración, se trata de una conversación con la persona y, si ella lo desea, con su círculo de apoyos. En esa conversación en profundidad hablamos de cuáles son sus necesidades, de cómo se plantea su vida actual o futura, no solo en cuanto a cómo es su vivienda, sino en cuanto a cómo ésta da respuesta a sus necesidades, a su proyecto de vida, teniendo en cuenta los apoyos que necesita, la importancia de las relaciones, y de lo que es importante para la persona.

Para ello, utilizamos una herramienta de conversación cocreada en el marco del proyecto, que pilotaremos durante los próximos meses. Esta metodología nos permitirá explorar conjuntamente las diferentes dimensiones de la vida de la persona e identificar las alternativas que mejor se ajusten a sus preferencias y circunstancias. No se trata de decirle a alguien qué debe hacer, sino de construir las opciones con ella, sin perder de vista la sostenibilidad de las soluciones.

GM.- Sí, una de las innovaciones de Etxezain es abordar de forma conjunta ámbitos que los servicios públicos suelen gestionar por separado. La vivienda, la situación económica, los cuidados, la salud y las relaciones forman parte de una misma realidad y condicionan la posibilidad de vivir bien en casa y en comunidad.

El proyecto permitirá comprobar cómo una herramienta compartida y una mejor coordinación profesional pueden ayudar a ofrecer respuestas más integradas y útiles para cada persona. Este aprendizaje puede servir para mejorar la relación entre las políticas de vivienda, los servicios sociales y el sistema de cuidados.

P.- Como comentáis, a veces parece que la institucionalización es la única salida, pero Etxezain quiere ampliar ese marco de elección. ¿Cómo realizan el acompañamiento?

CB.- Lo primero es escuchar. A partir de ahí, acompañamos a la persona para valorar diferentes alternativas y ver cómo cada una se ajusta a sus necesidades y expectativas. En algunos casos, la mejor opción es permanecer en casa realizando ajustes o activando apoyos; en otros, una transición a una vivienda para toda la vida como las de Lugaritz o Egurtzegi. Lo importante es que la persona tenga tiempo, información clara y una figura de referencia que la acompañe durante todo el proceso, desde la decisión hasta la adaptación a la nueva situación.

GM.- Etxezain no parte de una solución predeterminada. El proyecto analizará qué condiciones permiten tomar estas decisiones de forma libre y anticipada, y cómo acompañar un cambio de vivienda sin que la persona pierda autonomía, relaciones o participación en su entorno.

Este conocimiento puede ayudar a diseñar servicios públicos que entiendan la mudanza no solo como un cambio de domicilio, sino como una transición vital que necesita planificación y apoyo.

Guadalupe Moreno.

P.- La iniciativa cuenta con una subvención cercana al medio millón de euros, para un pilotaje en el que participarán 114 personas y beneficiará a más de 3.200 personas de forma directa e indirecta. ¿Cómo seleccionaron el perfil de las personas mayores participantes y cuántos profesionales intervendrán?

GM.- En el proceso intervendrán 54 profesionales. Participarán profesionales del equipo Etxezain de Matia Fundazioa, Matia Instituto y Provivienda, junto con profesionales de los servicios y Administraciones colaboradoras y agentes comunitarios vinculados al proyecto. Su participación se producirá en distintos momentos y funciones, tanto en el desarrollo del pilotaje como en los espacios de coordinación, contraste y formación previstos.

CB.- El pilotaje trabajará directamente con personas mayores y personas con necesidades de apoyo actuales o previstas de Donostia y Usurbil que se encuentran en un momento clave respecto a su situación residencial, bien porque se encuentran en ese momento de plantearse una alternativa a su vivienda habitual, o bien porque acaban de mudarse a una de las viviendas para toda la vida, además de sus familiares y redes de apoyo.

El proyecto cuenta con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, así como de los Ayuntamientos de Usurbil y Donostia, aspecto clave para que el modelo y los servicios pilotados puedan ser evaluados, y trasladados a una estrategia de sostenibilidad, transferencia y escalabilidad.

GM.- El pilotaje también permitirá validar una forma distinta de colaboración entre profesionales de la vivienda, los cuidados, el acompañamiento social y el desarrollo comunitario.

Más que sumar intervenciones independientes, Etxezain busca identificar qué funciones, competencias y mecanismos de coordinación son necesarios para ofrecer una respuesta coherente para cada persona. Las acciones formativas y los espacios de trabajo compartido serán importantes para construir una mirada común entre los diferentes perfiles implicados. Esta dimensión profesional y organizativa será clave para valorar cómo podrían incorporarse los aprendizajes del proyecto a futuros servicios y políticas públicas.

P.- ¿Cuándo esperan tener los primeros resultados?

CB.- Aunque el proyecto tiene una duración de 24 meses, se trata de un proyecto de innovación social basado en una metodología de investigación participativa, por lo que los resultados y aprendizajes se van generando en el día a día desde el inicio hasta el final. En cuanto al pilotaje en sí, se espera iniciarlo este otoño, y obtener aprendizajes desde los primeros meses, que puedan ir nutriendo y mejorando los servicios que se van pilotando. De hecho, uno de los objetivos es ir recogiendo evidencias continuamente para entender qué funciona, qué obstáculos encontramos y cómo mejorar el modelo. Los primeros resultados vendrán más en forma de aprendizajes prácticos que de conclusiones definitivas.

GM.- Junto a la experiencia de las personas participantes, el proyecto recogerá evidencias sobre cuestiones que pueden resultar útiles para las Administraciones: qué favorece la permanencia en el hogar, cómo debe acompañarse una transición residencial, qué apoyos funcionan mejor en cada situación y cómo pueden coordinarse los recursos de vivienda y cuidados. Estas evidencias permitirán formular recomendaciones progresivas, aunque será necesario completar el pilotaje antes de extraer conclusiones sobre la eficacia y la posible extensión del modelo.

P.- De momento, se va a evaluar en las viviendas de Lugaritz (Donostia) y Egurtzegi (Usurbil), pero, con la infraestructura actual que existe en Euskadi, ¿Etxezain tiene potencial para replicarse en otros municipios del territorio vasco?

CB.- Sí, de hecho, desde el inicio, el proyecto se ha diseñado con vocación de replicabilidad. Lo que se está pilotando no es una respuesta habitacional concreta, sino un modelo de acompañamiento que integra vivienda, apoyos y comunidad. Si demuestra su utilidad, podrá adaptarse a otros municipios aprovechando los recursos ya existentes en cada territorio. Uno de los objetivos del proyecto es precisamente generar evidencias y alianzas que faciliten su incorporación a políticas públicas.

GM.- El potencial de transferencia de Etxezain no depende de reproducir exactamente las viviendas de Lugaritz o Egurtzegi, sino de identificar qué elementos del modelo pueden adaptarse a la realidad de otros municipios. Entre ellos, se encuentran la conversación sobre el futuro residencial, la valoración conjunta de vivienda y apoyos, el acompañamiento durante las transiciones y la coordinación entre servicios. La extensión del modelo requerirá tener en cuenta los recursos, las competencias y las características del mercado de vivienda de cada territorio.

Otro componente con especial interés para las políticas públicas es el piloto de intermediación en alquiler asequible. Etxezain explorará cómo acompañar a las personas mayores que se trasladan a una vivienda para toda la vida y desean alquilar su vivienda anterior con seguridad y garantías.

La renta obtenida puede ayudar a sostener económicamente su nueva solución residencial y, al mismo tiempo, facilitar que otras personas o familias accedan a una vivienda asequible. Esta fórmula conecta dos retos públicos que habitualmente se abordan por separado: el acceso a una vivienda adecuada y la sostenibilidad de los cuidados y apoyos durante el envejecimiento.

P.- Fuera de Euskadi, ¿se han interesado otras comunidades en el proyecto?

CB.- Los retos que se plantea Etxezain son comunes en otros territorios. Más que hablar todavía de intereses concretos, lo que existe es un interés creciente por compartir aprendizajes sobre cómo acompañar a las personas mayores en la toma de decisiones sobre dónde y cómo vivir.

En ese sentido, Etxezain forma parte de la Plataforma VIDAS, impulsada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, un espacio que reúne iniciativas innovadoras vinculadas a la desinstitucionalización y a los cuidados en la comunidad. A través de ese trabajo conjunto se contrastan experiencias, identificando retos comunes y generando conocimiento que pueda servir a otros territorios. El objetivo es que los aprendizajes del pilotaje no se queden en Donostia y Usurbil, sino que contribuyan a construir modelos que puedan adaptarse y desarrollarse en otros contextos.

GM.- El interés de Etxezain para otros territorios reside especialmente en su forma de conectar vivienda y cuidados. En muchos lugares se están buscando alternativas que permitan a las personas mayores seguir viviendo en la comunidad, pero estas respuestas no siempre incorporan la situación residencial como una parte esencial de la autonomía.

Etxezain parte de que la vivienda no es solo un espacio físico: condiciona la seguridad, la economía, las relaciones, los apoyos y la capacidad de decidir sobre la propia vida. Los resultados del pilotaje podrán aportar orientaciones para los territorios que quieran avanzar hacia modelos de cuidados comunitarios más integrados.

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Horacio R. Maseda
Horacio R. Masedahttps://entremayores.es/
Licenciado en Periodismo por la Universidad Pontificia de Salamanca. Cubre la información empresarial de entremayores y la edición de Euskadi.

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