Aburto pone de relieve el 'deber moral' de la sociedad de atender las necesidades de los mayores
El consejero de Empleo y Políticas Sociales inauguró un curso de verano de la UPV centrado en el futuro de los nuevos modelos de atención al envejecimiento
El consejero de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco, Juan María Aburto, ha inaugurado hoy en Donostia el curso de verano de la UPV-EHU sobre el futuro de los nuevos modelos de atención al envejecimiento, donde ha puesto de relieve la contribución de las personas mayores a la construcción de la sociedad y el “deber moral” que ésta tiene de atender sus necesidades, “no sólo desde un punto de vista estructural, sino también desde sus propias preferencias personales”.
La población mayor de 65 años está creciendo de forma exponencial, y sus necesidades e inquietudes se están transformando. En Euskadi, la esperanza media de vida ronda ya los 77,2 años para los hombres y los 84,3 años para las mujeres, lo que sitúa a su población en una de las más longevas del planeta. Este hecho, junto al bajo índice de fecundidad, conduce a Euskadi hacia una sociedad cada vez más envejecida, donde casi uno de cada cuatro vascos será mayor de 65 años en el año 2025.
Ante este panorama, las nuevas perspectivas sobre el cuidado a las personas que necesitan ayuda apuestan por respetar su autonomía personal y su libertad para tomar sus propias decisiones. Es lo que se conoce como el “modelo de atención centrado en la persona”, que obliga a pensar en lo que las personas necesitan y no sólo en lo que los servicios les pueden ofrecer. “Las personas mayores son acreedoras de un trato justo, igualitario, digno y transversal en todas y cada una de las manifestaciones y actuaciones de la sociedad”, recalcó Aburto.
Numerosos estudios confirman la voluntad de estas personas de querer envejecer en su entorno habitual; en su propio domicilio, si es posible, y esta decisión plantea nuevos retos a todos los sectores relacionados con la provisión de servicios sociosanitarios. En este contexto, el consejero Aburto puso de ejemplo el proyecto impulsado por el Gobierno Vasco en colaboración con Matia Fundazioa, Euskadi Lagunkoia. Este proyecto pretende movilizar a instituciones, agentes y personas para hacer de los pueblos y ciudades espacios amigables donde sea posible vivir sin obstáculos físicos y convivir sin barreras. Entre los municipios que ya se han adherido al proyecto se encuentran Ordizia, Orio, Armión, Kuartango e Iruña de Oca, entre otros.
Análisis de los modelos de atención e intervención
En curso inaugurado por el consejero está estructurado en diferentes conferencias y mesas redondas donde intervendrá, durante tres días, un selecto grupo de expertos para analizar y debatir sobre el futuro de los modelos de atención a las personas que necesitan ayuda, conocer el estado y el desarrollo internacional de estas intervenciones, así como abordar los avances metodológicos y de evaluación del Modelo de Atención Integral Centrada en la Persona (AICP). Así, entre los ponentes que intervendrán en esta actividad formativa destacann Javier Yanguas, de Matia Instituto Gerontológico; Enrique Arriola, de Matia Fundazioa; Teresa Martínez, psicóloga experta en gerontología social de la Consejería de Bienestar Social y Vivienda del Principado de Asturias; Pilar Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal; y Toni Vilà, de la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otros.
La población mayor de 65 años está creciendo de forma exponencial, y sus necesidades e inquietudes se están transformando. En Euskadi, la esperanza media de vida ronda ya los 77,2 años para los hombres y los 84,3 años para las mujeres, lo que sitúa a su población en una de las más longevas del planeta. Este hecho, junto al bajo índice de fecundidad, conduce a Euskadi hacia una sociedad cada vez más envejecida, donde casi uno de cada cuatro vascos será mayor de 65 años en el año 2025.
Ante este panorama, las nuevas perspectivas sobre el cuidado a las personas que necesitan ayuda apuestan por respetar su autonomía personal y su libertad para tomar sus propias decisiones. Es lo que se conoce como el “modelo de atención centrado en la persona”, que obliga a pensar en lo que las personas necesitan y no sólo en lo que los servicios les pueden ofrecer. “Las personas mayores son acreedoras de un trato justo, igualitario, digno y transversal en todas y cada una de las manifestaciones y actuaciones de la sociedad”, recalcó Aburto.
Numerosos estudios confirman la voluntad de estas personas de querer envejecer en su entorno habitual; en su propio domicilio, si es posible, y esta decisión plantea nuevos retos a todos los sectores relacionados con la provisión de servicios sociosanitarios. En este contexto, el consejero Aburto puso de ejemplo el proyecto impulsado por el Gobierno Vasco en colaboración con Matia Fundazioa, Euskadi Lagunkoia. Este proyecto pretende movilizar a instituciones, agentes y personas para hacer de los pueblos y ciudades espacios amigables donde sea posible vivir sin obstáculos físicos y convivir sin barreras. Entre los municipios que ya se han adherido al proyecto se encuentran Ordizia, Orio, Armión, Kuartango e Iruña de Oca, entre otros.
Análisis de los modelos de atención e intervención
En curso inaugurado por el consejero está estructurado en diferentes conferencias y mesas redondas donde intervendrá, durante tres días, un selecto grupo de expertos para analizar y debatir sobre el futuro de los modelos de atención a las personas que necesitan ayuda, conocer el estado y el desarrollo internacional de estas intervenciones, así como abordar los avances metodológicos y de evaluación del Modelo de Atención Integral Centrada en la Persona (AICP). Así, entre los ponentes que intervendrán en esta actividad formativa destacann Javier Yanguas, de Matia Instituto Gerontológico; Enrique Arriola, de Matia Fundazioa; Teresa Martínez, psicóloga experta en gerontología social de la Consejería de Bienestar Social y Vivienda del Principado de Asturias; Pilar Rodríguez, presidenta de la Fundación Pilares para la Autonomía Personal; y Toni Vilà, de la Universidad Autónoma de Barcelona, entre otros.
