CEO DE ISECO
Vicente Collado: “Estamos viendo una evolución del modelo asistencial hacia entornos más flexibles”
PREGUNTA.- ¿Cómo fueron los comienzos de Iseco, con la creación de su Control Center y su implantación en los sistemas residenciales?
RESPUESTA.- Los comienzos fueron, sobre todo, un ejercicio de intuición y de convicción. A finales de los 90, cuando fundamos la empresa, la digitalización en el ámbito asistencial prácticamente no existía. Las residencias funcionaban con procesos manuales y la tecnología se veía más como un elemento accesorio que como una herramienta clave para mejorar la atención.
En ese contexto nació nuestro primer Control Center, lo que hoy es CALAS. Más que un producto tecnológico al uso, surgió como una respuesta directa a problemas reales del día a día: cómo mejorar la comunicación entre profesionales y residentes, cómo garantizar la seguridad de éstos, o cómo tener información fiable en tiempo real para tomar decisiones.
Los inicios no fueron fáciles. Había que hacer mucha pedagogía, explicar el valor de la tecnología en entornos donde no era habitual y demostrar que no veníamos a complicar el trabajo, sino a hacerlo más seguro y eficiente. Además, las infraestructuras tecnológicas de entonces eran muy limitadas, lo que nos obligó a ser especialmente creativos y prácticos en el diseño de las soluciones.
Pero también fue una etapa enriquecedora, porque crecimos de la mano de nuestros clientes. Escuchamos mucho, estuvimos constantemente adaptando el sistema y entendiendo en profundidad cómo funcionaba la atención asistencial. Esa cercanía es, en gran medida, lo que ha marcado la evolución de CALAS hasta hoy.
P.- Uno de los hitos de Iseco fue el acuerdo con la proveedora Tesa Assa Abloy, con la que ampliaron sus oficinas permitió vuestra expansión nacional y culminó, en 2020, año de la irrupción de la Covid-19, con vuestra solución estrella, que digitaliza las tareas en las residencias. ¿Cómo impactó la crisis sanitaria a Iseco?
R.- La crisis sanitaria fue, sin duda, uno de los momentos más exigentes que hemos vivido como compañía, pero también uno de los que más claramente puso de manifiesto el sentido de lo que hacemos.
El acuerdo con Tesa Assa Abloy había sido un paso clave para nuestro crecimiento y nos permitió ampliar capacidades y llegar a más centros a nivel nacional. Pero fue en 2020, con la irrupción de la Covid-19, cuando todo cobró una dimensión completamente distinta.
De la noche a la mañana, las residencias se enfrentaron a una situación crítica: aislamiento de los residentes, presión asistencial enorme y necesidad de reorganizar completamente los espacios y la forma de trabajar. En muchos casos, hubo que crear áreas aisladas dentro de los propios centros e incluso habilitar hospitales de campaña prácticamente desde cero.
En ese contexto, la tecnología de Tesa Assa Abloy fue clave, porque permitió controlar accesos y sectorizar espacios de forma rápida y segura. Y, al mismo tiempo, soluciones como CALAS pasaron de ser una mejora operativa a convertirse en una herramienta esencial para garantizar la comunicación, la trazabilidad de las tareas y la seguridad asistencial. No solo por todo esto, sino porque la tecnología ayudaba a liberar tiempo a los profesionales en un momento en el que cada minuto contaba.
Y ahí es donde creo que muchas residencias entendieron realmente el valor de la tecnología. No se trataba solo de digitalizar por modernizar, sino de permitir que el profesional pudiera dedicar más tiempo a lo verdaderamente importante: estar con la persona. Siempre decimos que la tecnología tiene que servir para eso, para que los profesionales tengan tiempo para dar la mano a un residente. Y, en aquella época, dar la mano no curaba, pero sí reconfortaba.
Para Iseco, el impacto fue doble. Por un lado, fue un periodo muy duro a nivel humano, acompañando a clientes que estaban viviendo situaciones límite. Por otro, supuso una aceleración muy fuerte en la adopción de tecnología, pero desde una necesidad muy real y muy tangible.
Nuestra respuesta fue centrarnos en ser útiles en un momento crítico: reforzando el soporte, adaptando soluciones con agilidad y ayudando a los centros a desplegar nuevas configuraciones en tiempo récord. Fue una etapa de enorme exigencia, pero también de reafirmación de nuestro compromiso con el sector.
P.- La Generalitat de Catalunya os adjudicó, recientemente, el proyecto de modernización de 13 residencias públicas. En relación a otros países del entorno, ¿en qué momento se encuentran nuestros hospitales y residencias en cuanto a la digitalización de su gestión asistencial?
R.- Creo que en España estamos, en términos generales, al máximo nivel europeo en cuanto a digitalización de la gestión asistencial. Es cierto que todavía existen centros que deben seguir evolucionando y mejorando sus herramientas tecnológicas, pero la tendencia es muy clara y sostenida.
Hoy en día, ya no se concibe un centro de nueva creación que no incorpore los mayores avances tecnológicos aplicados al cuidado. La tecnología ha pasado de ser un elemento diferencial a convertirse en una base imprescindible para garantizar calidad asistencial, eficiencia operativa y seguridad.
Además, las Administraciones públicas han dado un paso adelante muy importante en este proceso. El proyecto de la Generalitat de Catalunya es un buen ejemplo, pero no es un caso aislado. En los últimos años, se han impulsado procesos de modernización en distintas comunidades autónomas, como la Comunitat Valenciana, La Rioja, la Comunidad de Madrid o Galicia, en la mayoría de los cuales Iseco ha tenido un papel protagonista en la implantación de estas soluciones.
Esto refleja un cambio de enfoque: ya no se trata solo de renovar infraestructuras, sino de transformar la manera en la que se presta la atención, apoyándose en la tecnología para mejorar tanto la gestión como la experiencia del residente y del profesional.
En ese sentido, España no solo está alineada con Europa, sino que, en muchos casos, está marcando un estándar muy alto en la integración y uso de tecnología en el ámbito asistencial.

P.- En los últimos años, Iseco ha tenido un crecimiento sostenido. ¿Cuál es su parque actual de personas usuarias y centros, y qué volumen de negocio posee?
R.- En estos momentos, en España contamos con más de 1.000 centros residenciales que utilizan tecnología de Iseco en su día a día. Si tenemos en cuenta que en el país hay en torno a 5.300 residencias, esto sitúa nuestra penetración de mercado cerca del 20%, lo que refleja un nivel de implantación muy significativo.
Si hablamos de usuarios, la cifra es más compleja de concretar, porque entendemos como usuarios tanto a los residentes como a los profesionales que utilizan nuestros sistemas. En base a nuestras estimaciones, estamos en el entorno de los 130.000 usuarios, lo que da una idea del impacto real de la tecnología en el día a día asistencial.
En el ámbito hospitalario, trabajamos con alrededor de 30 centros, algunos de ellos de especial relevancia. Un ejemplo es el Hospital IVO de Valencia, un referente con reconocimiento internacional, lo que también pone de manifiesto la capacidad de nuestras soluciones para adaptarse a entornos de alta exigencia.
En cuanto a Portugal, iniciamos nuestra actividad hace aproximadamente tres años y ya contamos con más de 20 centros residenciales que operan con nuestra tecnología. Es un mercado en el que estamos creciendo de forma progresiva, y donde nuestra reciente alianza con la empresa portuguesa Sioslife nos permitirá reforzar nuestra presencia y acelerar ese desarrollo.
En conjunto, estos datos reflejan un crecimiento sostenido, basado en la confianza de los centros y en la capacidad de nuestras soluciones para aportar valor real en el día a día asistencial.
P.- Acabamos de conocer que la compañía noruega Sensio ha alcanzado un acuerdo para adquirir Iseco, una operación que dará lugar a un grupo que superará los 85 millones de euros en ingresos y que prestará servicio a más de 300.000 personas. ¿Qué términos contiene este acuerdo?
R.- Lo primero que quiero destacar es que estamos muy ilusionados con esta alianza. El sector está creciendo con mucha intensidad y a gran velocidad, y entendemos que es fundamental estar preparados para dar respuesta a ese reto con garantías. El acuerdo con Sensio responde precisamente a esa visión. Hemos encontrado un socio con una trayectoria muy sólida en el ámbito de la tecnología asistencial, con el que compartimos valores, enfoque y una forma muy similar de entender el cuidado y la innovación. No se trata solo de crecer, sino de hacerlo bien, sumando capacidades y conocimiento.
Además, es importante subrayar que esta operación se ha planteado desde el inicio con un objetivo muy claro: garantizar la continuidad. Tanto para nuestros clientes como para nuestros empleados y socios, la idea es que todo lo que funciona siga funcionando, reforzado ahora por una mayor capacidad tecnológica y organizativa.
A partir de ahora, operaremos como parte de un grupo más amplio, con una propuesta de valor más completa y con mayor alcance internacional. Esto nos permitirá acelerar el desarrollo de nuevas soluciones, compartir mejores prácticas y abordar proyectos de mayor envergadura, siempre manteniendo la cercanía y el conocimiento del mercado local que han sido clave en nuestra trayectoria.
En definitiva, es un paso natural en nuestra evolución, que nos permite seguir creciendo sin perder nuestra identidad, pero con más recursos para afrontar el futuro.
P.- Sensio cuenta con clientes en países como Reino Unido, Alemania, Francia… y, con el acuerdo, parece claro su interés en el mercado español, pero ¿qué otros beneficios le reportará a Iseco?
R.- Esta unión nos aporta, sobre todo, una capacidad de crecimiento y de proyección internacional mucho mayor. Iseco siempre ha tenido una vocación internacional, pero dar ese salto de forma sólida y sostenida requiere estructura, experiencia y recursos.
Con Sensio, ese camino se acelera de forma muy significativa. No solo porque incorporamos más capacidad, sino porque ellos ya están presentes en varios de los mercados a los que queremos llegar. Eso nos permite acortar tiempos y reducir riesgos en el proceso de expansión.
Pero, más allá de la presencia geográfica, hay un elemento especialmente valioso: su experiencia. Sensio lleva años abordando procesos de crecimiento internacional, entendiendo las particularidades de cada mercado, y eso es un aprendizaje que se suma directamente a nuestra trayectoria. Nos permite afrontar esta nueva etapa con mayor conocimiento y con una base mucho más sólida.
Al mismo tiempo, existe una alineación muy clara en la ambición. Ambas compañías compartimos la visión de que este es un sector con un enorme recorrido por delante, donde la tecnología todavía tiene mucho que aportar para mejorar la calidad asistencial. Y esa ambición compartida de liderazgo es, probablemente, uno de los pilares más importantes de esta unión.
Además, esta integración no solo tiene un impacto hacia fuera, sino también hacia dentro. Nos permitirá acelerar el desarrollo de producto, enriquecer nuestras soluciones con nuevas capacidades y ofrecer a nuestros clientes una propuesta de valor más completa.
Esta unión nos posiciona mejor para afrontar el futuro: con más escala, más conocimiento y más capacidad para liderar la transformación tecnológica del sector.
P.- ¿Hacia dónde irán encaminados los pasos de Iseco a corto y medio plazo?
R.- A corto y medio plazo, nuestra estrategia está claramente orientada a reforzar la atención centrada en la persona (ACP) a través de la tecnología. Creemos que este es uno de los grandes ejes de transformación del sector, y que la tecnología puede desempeñar un papel fundamental para hacerlo realidad de forma efectiva.
La ACP implica adaptar los cuidados a cada persona, respetando sus necesidades, preferencias y ritmos. Ahí es donde la tecnología aporta un valor diferencial: permite individualizar la atención, disponer de información en tiempo real y asegurar que cada intervención esté alineada con el plan de cuidados de cada residente. En definitiva, ayuda a ofrecer una atención de mayor calidad: más personalizada y segura.
En paralelo, estamos viendo una evolución del modelo asistencial hacia entornos más flexibles, donde el cuidado no se limita únicamente a la residencia, sino que también se extiende al domicilio. En ese contexto, queremos acompañar a los grupos residenciales que están dando ese paso, ayudándoles a trasladar su modelo de atención al hogar con las mismas garantías de calidad y control.
La evolución de CALAS hacia la nube es clave en este proceso, ya que nos permite desplegar los servicios de forma ágil, segura y en cualquier entorno, facilitando tanto la operativa en centros como en domicilios.
Además, hemos evolucionado y estructurado nuestra oferta para adaptarnos a la complejidad y heterogeneidad del sector. Damos respuesta, tanto a grandes grupos con múltiples centros, que requieren plataformas integradas, seguras, escalables y con alta capacidad de interoperabilidad, como a residencias independientes que necesitan soluciones más ligeras, pero igualmente robustas y seguras, que les permitan profesionalizar su operativa y mejorar la calidad asistencial.
Por último, seguimos impulsando la innovación con proyectos como Anestech, centrado en la evaluación preanestésica remota mediante inteligencia artificial, en colaboración con el Hospital General Universitario de Valencia y otras entidades sanitarias y tecnológicas.
Nuestra estrategia no es solo crecer en nuevos entornos, sino contribuir a mejorar la forma en la que se cuida, utilizando la tecnología como palanca para avanzar hacia un modelo cada vez más centrado en la persona.
