Las gobiernos de Castilla y León y País Vasco se reúnen en Soria para intercambiar experiencias en la atención a mayores
Ambas comunidades son las que han obtenido los mejores resultados de España en el desarrollo de los servicios sociales

Representantes de la Consejería de Familia de Castilla y León, de la Consejería de Asuntos Sociales del País Vasco y de la Diputación Foral de Álava mantuvieron en Soria una jornada de trabajo, que se enmarca en el convenio de colaboración que Castilla y León y el País Vasco firmaron el pasado 23 de enero, con el que se abría una nueva etapa de cooperación y de intercambio de experiencias y conocimientos entre ambas autonomías para continuar mejorando la atención de las personas. Castilla y León y el País Vasco son las dos comunidades que han obtenido los mejores resultados de España en el desarrollo de los Servicios Sociales, según el índice establecido por la Asociación de Directores y Gerentes en Servicios Sociales.
El lugar escogido para este encuentro ha sido la residencia pública 'Los Royales', en la ciudad de Soria, donde la Junta pilota desde enero de este año el nuevo modelo de atención individual para las personas mayores basado en centros 'multiservicios', que pretende extender a toda la Comunidad.
Se trata, como ha definido la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, de un modelo de centro "vivo, abierto, más atractivo y flexible, y de mayor calidad", que gire alrededor de la persona y que permita que se estrechen los lazos de convivencia entre las personas mayores.
Estos centros permitirán al usuario vivir de forma permanente, pero también abrirán sus puertas para que los no residentes acudan "a tomar un café, comer, dormir dos semanas o un fin de semana, permanecer durante el día o sólo durante la noche o llevar la ropa a la lavandería". Y es que, según ha explicado Marcos, el centro no sólo prestará servicios residenciales, sino que ofertará estancias temporales, centro de día, centro de noche, abrirá su comedor a personas mayores de la zona e incluso el servicio de lavandería.
Unidades de convivencia
El lugar escogido para este encuentro ha sido la residencia pública 'Los Royales', en la ciudad de Soria, donde la Junta pilota desde enero de este año el nuevo modelo de atención individual para las personas mayores basado en centros 'multiservicios', que pretende extender a toda la Comunidad.
Se trata, como ha definido la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Milagros Marcos, de un modelo de centro "vivo, abierto, más atractivo y flexible, y de mayor calidad", que gire alrededor de la persona y que permita que se estrechen los lazos de convivencia entre las personas mayores.
Estos centros permitirán al usuario vivir de forma permanente, pero también abrirán sus puertas para que los no residentes acudan "a tomar un café, comer, dormir dos semanas o un fin de semana, permanecer durante el día o sólo durante la noche o llevar la ropa a la lavandería". Y es que, según ha explicado Marcos, el centro no sólo prestará servicios residenciales, sino que ofertará estancias temporales, centro de día, centro de noche, abrirá su comedor a personas mayores de la zona e incluso el servicio de lavandería.
Unidades de convivencia
El servicio residencial también
experimentará un cambio sustancial. No en vano, uno de los pilares
fundamentales de este nuevo modelo son las unidades de convivencia. En
lugar de las tradicionales habitaciones dispuestas alrededor de un
pasillo, se plantean unidades de convivencia, donde aproximadamente 12
personas convivan como si se tratara de su verdadero hogar.
Vivirán en sus habitaciones, pero
compartirán dentro del mismo módulo sala de estar, comedor, salas
multiusos y una sala para los auxiliares de enfermería. La idea es que
los residentes puedan personalizar su entorno, decorar la habitación de
forma hogareña o tener espacio para compartir momentos con sus
familiares. En definitiva, que conciban el centro como 'su propia casa'.
Cada uno de los residentes contará con
un profesional de referencia, que le prestará una atención directa y
estable, y hará un seguimiento individualizado de sus rutinas y
cuidados. Se trata de que usuario y cuidador establezcan un estrecho
vínculo, que reportará importantes beneficios para la persona mayor,
pero también para el trabajador. Ellos se sentirán más unidos a la
persona que cuidan y obtendrán más satisfacción en su trabajo al
sentirse más implicados.
Este cuidador de referencia mantendrá,
además, informados de forma constante a sus familiares, ya que uno de
los objetivos es que la familia participe en la atención de sus personas
mayores. Al mantener una interlocución fluida con los familiares, se
gana en confianza mutua.
La consejera ha explicado que el
modelo se basa en cuatro principios: individualidad, intimidad,
adaptación del centro a la persona -en la medida en que la planificación
se centrará en el usuario-, e implicación de la familia. El objetivo
final es garantiz