COVID-19
‘Cistella contra la Covid-19’, la campaña que moviliza 220 toneladas de alimentos para los mayores de 70 en Barcelona
Las personas que recibirán este paquete se han identificado a través de una encuesta telefónica y de procesos de seguimiento de los centros de atención primaria y de los servicios sociales municipales
Durante esta semana se empezaron a repartir los 20.000 lotes con productos alimentarios, información sobre los servicios municipales relacionados con la Covid-19, recomendaciones sanitarias y datos de servicios de venta de alimentación a domicilio en cada barrio a personas mayores de 70 años, personas con enfermedades crónicas y personas confinadas afectadas por la Covid-19.
Las personas que recibirán este paquete se han identificado a través de una encuesta telefónica y de procesos de seguimiento de los centros de atención primaria y de los servicios sociales municipales, y también a través de entidades de personas enfermas. La iniciativa prioriza a las personas que no disponen de una red familiar o vecinal que les pueda hacer la compra.
Los lotes contienen pasta seca, caldo, arroz, salsa de tomate, fruta y verduras frescas, paté, galletas, crema de cacao, frutos secos, zumos de fruta, leche, bebidas vegetales y yogures.
ACCIÓN CONJUNTA
La iniciativa la coordinan el Ayuntamiento de Barcelona, el Departamento de Salud de la Generalitat de Catalunya y la empresa de márquetin deportivo Line Sport.
Las empresas de alimentación que han aportado gratuitamente los productos alimentarios envasados son Pastas Gallo, Idilia Foods, Grupo Adam Foods, Nestlé, Hero España, Danone, BonÀrea Agrupa, Arroz SOS, Liquats Vegetals, Llet Nostra y PepsiCo.
Mercabarna y dos cooperativas del Parque Agrario del Baix Llobregat, la Cooperativa Agraria del Prat de Llobregat y la Santboiana, aportan fruta y hortalizas locales y de temporada. La Cooperativa TEB colabora con el proyecto empaquetando los productos frescos. Packaging Cluster ha aportado las 20.000 cajas y el material necesario para poder preparar los lotes.
La distribución de los alimentos se hace a través del servicio de Correos, que asume los costes de la distribución y tiene un equipo de voluntarios propios.
