Beatriz Mato apela a la implicación de la sociedad para hacer frente al ‘invierno demográfico’
El Gobierno gallego está trabajando en tres ejes: la concienciación social, la puesta en marcha de nuevas políticas de familia, y la colaboración en red con otras regiones

La conselleira de Traballo e Benestar, Beatriz Mato, apeló a la necesidad de un “compromiso total, de un Pacto de Estado” para hacer frente a la crisis demográfica, una “lucha” en la que también debe estar involucrada toda la sociedad en su conjunto en una suerte de "pacto social”.
Así lo afirmó durante su participación en el Congreso Internacional de Demografía, impulsado por el departamento autonómico que dirige. En este evento, que tiene como principal objetivo a sensibilización de la sociedad y la transferencia de experiencia, están participando expertos europeos reconocidos en la materia.
La responsable autonómica calificó el problema demográfico como estructural “y de calado”, por lo que su respuesta requiere de un “compromiso estable y continuado, más allá de coyunturas económicas y de colores políticos”.
Aunque indicó que la solución debe partir del “conjunto de la sociedad”, aseguró que esta respuesta debe estar “impulsada y liderada” por las administraciones públicas. Precisamente, eso es lo que está haciendo el Gobierno gallego, que trabaja actualmente sobre tres líneas principales: la concienciación social y la sensibilización; la puesta en marcha de nuevas políticas de familia y apoyos a la natalidad, inscritos en el Plan de dinamización demográfica; y la creación de grupos de trabajo con otras regiones, a nivel español y europeo, para crear sinergias y trasladar buenas prácticas.
Se trata de la primera vez en la historia de la Autonomía que un Gobierno está liderando un Plan de dinamización demográfica, compuesto por 69 medidas. La sensibilización es uno de sus ejes principales, pero la articulación de nuevas políticas son también fundamentales y constituyen un paso necesario en la mejora del comportamiento poblacional, como demuestra el ejemplo de muchos “países de nuestro contorno que, con políticas de familia idóneas, han equilibrado el déficit demográfico nos últimos años”, entre los que citó el modelo nórdico, o el caso francés.
Como prueba también de que las políticas de conciliación funcionan citó un estudio realizado en Italia que concluyó que un 10% de aumento de la ratio de cobertura de escuelas infantiles públicas supone un incremento de 0,2 puntos en el índice sintético de fecundidad. De hecho, esta ha sido una de las principales apuestas del área de Bienestar. Gracias a este esfuerzo, la red autonómica de escuelas para niños y niñas de 0-3 años cuenta actualmente con 8.750 plazas, un 61% más que en 2009.
Además, dentro del Plan demográfico se están diseñando nuevos instrumentos como las casas-nido o el servicio de ayuda en el hogar para la infancia. Se añade a esto que se han incrementado las deducciones fiscales por nacimiento o adopción de un hijo en un 20% –pasaron de 300 a 360 euros este año-, una línea de aumento que se seguirá en los próximos años. De este modo, Galicia se sitúa a la cabeza de todas las autonomías en beneficios fiscales a la natalidad.
En cuanto a la colaboración con otras regiones afectadas por la misma problemática, Mato recordó que Galicia está participando en diversos proyectos europeos como el Symbios, o la Red de regiones afectadas por el cambio demográfica (DCRN), de la que también forman parte otras 40 regiones.
La cooperación se está impulsando también a nivel nacional. Galicia, junto con otras cinco comunidades autónomas que están sufriendo el invierno demográfico” –Asturias, Castilla y León, Castilla –La Mancha, Aragón y Extremadura-, forman parte de un grupo de trabajo en la búsqueda de soluciones comunes. En la última reunión, acordaron trasladar al Gobierno central a la necesidad de conseguir un Pacto de Estado. Este grupo también ha previsto llevar su problemática ante la Unión Europea.
Datos demográficos La conselleira inscribió todas estas medidas en la necesidad de hacer frente al problema demográfico porque “no va a ser posible mantener en las próximas décadas a sociedad del bienestar, tal y como hoy la entendemos”.
Recordó, por ejemplo, que la tasa de reemplazo poblacional se sitúa en 2,1 hijos por mujer en edad fértil, mientras que en Galicia actualmente no llega al 1,1, “muy lejos de conseguir la renovación generacional”. Esta caída de la natalidad “no es nueva, ya que lleva ocurriendo desde los años 70. En el 1981 la tasa cayó por primera vez por debajo del umbral de reemplazo, y en 1998, en época de bonanza, marcó su mínimo histórico”.
Estas cifras supusieron que en Galicia, desde el año 1981, se hubieran perdido 46.000 habitantes. De continuar esta tendencia, la población podría caer en otras 15.000 personas en 10 años, por lo que el número total de habitantes de la comunidad autónoma en 2051 podría estar por debajo de los que existían en 1900.
La pérdida de la población no es la única consecuencia, ya que no se puede olvidar el envejecimiento de la población. En 1975 la edad media de la población gallega era de 35 años, y hoy se sitúa en los 45,4.
Todos estos datos suponen que, “de no tomar medidas, Galicia seguirá perdiendo población en edad laboral y habrá un número creciente de mayores y, en consecuencia, de las situaciones de dependencia”. Esto repercute en la economía, de ahí que la OCDE asegure que la crisis demográfica va a rebajar el crecimiento del PIB europeo en un 0,7 por ciento anual a lo largo de las próximas décadas.
En lo que se refiere a las causas del invierno demográfico, la conselleira recordó que todos los estudios destacan la existencia de diversos factores. Entre otros, citó la incorporación de la mujer al mercado laboral, la postergación de la maternidad, los cambios en la estructura familiar o la crisis económica, aunque apuntó que este último factor “no se puede considerar de peso dado que el problema se ven produciendo desde los años 70”.
En resumen y para finalizar, Mato apostó por seguir ahondando en la sensibilización de la sociedad, por continuar intercambiando experiencias, por seguir diseñando nuevas políticas de familia para impulsar a la natalidad, y por conseguir el compromiso de toda la sociedad y de todas las administraciones.
Así lo afirmó durante su participación en el Congreso Internacional de Demografía, impulsado por el departamento autonómico que dirige. En este evento, que tiene como principal objetivo a sensibilización de la sociedad y la transferencia de experiencia, están participando expertos europeos reconocidos en la materia.
La responsable autonómica calificó el problema demográfico como estructural “y de calado”, por lo que su respuesta requiere de un “compromiso estable y continuado, más allá de coyunturas económicas y de colores políticos”.
Aunque indicó que la solución debe partir del “conjunto de la sociedad”, aseguró que esta respuesta debe estar “impulsada y liderada” por las administraciones públicas. Precisamente, eso es lo que está haciendo el Gobierno gallego, que trabaja actualmente sobre tres líneas principales: la concienciación social y la sensibilización; la puesta en marcha de nuevas políticas de familia y apoyos a la natalidad, inscritos en el Plan de dinamización demográfica; y la creación de grupos de trabajo con otras regiones, a nivel español y europeo, para crear sinergias y trasladar buenas prácticas.
Se trata de la primera vez en la historia de la Autonomía que un Gobierno está liderando un Plan de dinamización demográfica, compuesto por 69 medidas. La sensibilización es uno de sus ejes principales, pero la articulación de nuevas políticas son también fundamentales y constituyen un paso necesario en la mejora del comportamiento poblacional, como demuestra el ejemplo de muchos “países de nuestro contorno que, con políticas de familia idóneas, han equilibrado el déficit demográfico nos últimos años”, entre los que citó el modelo nórdico, o el caso francés.
Como prueba también de que las políticas de conciliación funcionan citó un estudio realizado en Italia que concluyó que un 10% de aumento de la ratio de cobertura de escuelas infantiles públicas supone un incremento de 0,2 puntos en el índice sintético de fecundidad. De hecho, esta ha sido una de las principales apuestas del área de Bienestar. Gracias a este esfuerzo, la red autonómica de escuelas para niños y niñas de 0-3 años cuenta actualmente con 8.750 plazas, un 61% más que en 2009.
Además, dentro del Plan demográfico se están diseñando nuevos instrumentos como las casas-nido o el servicio de ayuda en el hogar para la infancia. Se añade a esto que se han incrementado las deducciones fiscales por nacimiento o adopción de un hijo en un 20% –pasaron de 300 a 360 euros este año-, una línea de aumento que se seguirá en los próximos años. De este modo, Galicia se sitúa a la cabeza de todas las autonomías en beneficios fiscales a la natalidad.
En cuanto a la colaboración con otras regiones afectadas por la misma problemática, Mato recordó que Galicia está participando en diversos proyectos europeos como el Symbios, o la Red de regiones afectadas por el cambio demográfica (DCRN), de la que también forman parte otras 40 regiones.
La cooperación se está impulsando también a nivel nacional. Galicia, junto con otras cinco comunidades autónomas que están sufriendo el invierno demográfico” –Asturias, Castilla y León, Castilla –La Mancha, Aragón y Extremadura-, forman parte de un grupo de trabajo en la búsqueda de soluciones comunes. En la última reunión, acordaron trasladar al Gobierno central a la necesidad de conseguir un Pacto de Estado. Este grupo también ha previsto llevar su problemática ante la Unión Europea.
Datos demográficos La conselleira inscribió todas estas medidas en la necesidad de hacer frente al problema demográfico porque “no va a ser posible mantener en las próximas décadas a sociedad del bienestar, tal y como hoy la entendemos”.
Recordó, por ejemplo, que la tasa de reemplazo poblacional se sitúa en 2,1 hijos por mujer en edad fértil, mientras que en Galicia actualmente no llega al 1,1, “muy lejos de conseguir la renovación generacional”. Esta caída de la natalidad “no es nueva, ya que lleva ocurriendo desde los años 70. En el 1981 la tasa cayó por primera vez por debajo del umbral de reemplazo, y en 1998, en época de bonanza, marcó su mínimo histórico”.
Estas cifras supusieron que en Galicia, desde el año 1981, se hubieran perdido 46.000 habitantes. De continuar esta tendencia, la población podría caer en otras 15.000 personas en 10 años, por lo que el número total de habitantes de la comunidad autónoma en 2051 podría estar por debajo de los que existían en 1900.
La pérdida de la población no es la única consecuencia, ya que no se puede olvidar el envejecimiento de la población. En 1975 la edad media de la población gallega era de 35 años, y hoy se sitúa en los 45,4.
Todos estos datos suponen que, “de no tomar medidas, Galicia seguirá perdiendo población en edad laboral y habrá un número creciente de mayores y, en consecuencia, de las situaciones de dependencia”. Esto repercute en la economía, de ahí que la OCDE asegure que la crisis demográfica va a rebajar el crecimiento del PIB europeo en un 0,7 por ciento anual a lo largo de las próximas décadas.
En lo que se refiere a las causas del invierno demográfico, la conselleira recordó que todos los estudios destacan la existencia de diversos factores. Entre otros, citó la incorporación de la mujer al mercado laboral, la postergación de la maternidad, los cambios en la estructura familiar o la crisis económica, aunque apuntó que este último factor “no se puede considerar de peso dado que el problema se ven produciendo desde los años 70”.
En resumen y para finalizar, Mato apostó por seguir ahondando en la sensibilización de la sociedad, por continuar intercambiando experiencias, por seguir diseñando nuevas políticas de familia para impulsar a la natalidad, y por conseguir el compromiso de toda la sociedad y de todas las administraciones.