El Gobierno Vasco presenta una web para facilitar el trabajo de los profesionales con las familias
El Departamento de Empleo y Políticas Sociales ha celebrado una jornada para analizar las claves de la relaciones basadas en el buen trato familiar, con especial mirada a la proteción de los miembros más vulnerables: los niños y los mayores
Ante los más de 500 profesionales del tercer sector y del sistema público sanitario, educativo y de servicios sociales que hoy se han dado cita en el Auditorio de la Universidad de Deusto, el responsable de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno Vasco, Juan María Aburto, ha destacado el papel de las familias como estructura troncal de la sociedad “al ser portadoras y transmisoras de valores, tradiciones y pautas de comportamiento”.
Además, en la jornada se ha presentado la web Gurasotasuna para los profesionales de todos los ámbitos que están en contacto con las familias. Igualmente, expertos en intervención familiar han expuesto una serie de propuestas sobre cómo mejorar las relaciones familiares.
Las familias son el pilar básico en el que descansan los cimientos de la comunidad, y por tanto merecen el reconocimiento de las instituciones públicas, ya que son “el núcleo central que nunca falla y el refugio de los golpeados”; dos valores que adquieren más importancia que nunca ante la delicada situación que atraviesan muchas de ellas como consecuencia de la crisis. “Estamos inmersos en una crisis que va más allá de lo meramente económico; esta también es una crisis de valores, y de eso será más difícil salir porque la hace más profunda y grave”, ha señalado Juan María Aburto.
El consejero ha valorado la solidaridad y el esfuerzo que en estos momentos están realizando las familias: “Hay que seguir apostando y reforzando los recursos y los apoyos a la familia, porque la estabilidad de estos recursos depende de la solidaridad de la sociedad”.
En el caso del Gobierno vasco ese apoyo va en tres direcciones: en primer lugar, mediante las ayudas económicas por nacimiento de hijos y para la conciliación de la vida laboral, familiar y personal; en segundo lugar, a través de acciones dirigidas a la promoción y el apoyo de la conciliación corresponsable, la crianza sobre la base del buen trato, la formación y sensibilización a las familias y a los profesionales que trabajan con ellas y en el apoyo a las distintas iniciativas que fomentan la solidaridad intergeneracional dentro de la familia. Por último, el apoyo del Gobierno se expresa también con el reconocimiento y visibilización de las organizaciones del tercer sector que trabajan en el ámbito de la familia.
Además, en la jornada se ha presentado la web Gurasotasuna para los profesionales de todos los ámbitos que están en contacto con las familias. Igualmente, expertos en intervención familiar han expuesto una serie de propuestas sobre cómo mejorar las relaciones familiares.
Las familias son el pilar básico en el que descansan los cimientos de la comunidad, y por tanto merecen el reconocimiento de las instituciones públicas, ya que son “el núcleo central que nunca falla y el refugio de los golpeados”; dos valores que adquieren más importancia que nunca ante la delicada situación que atraviesan muchas de ellas como consecuencia de la crisis. “Estamos inmersos en una crisis que va más allá de lo meramente económico; esta también es una crisis de valores, y de eso será más difícil salir porque la hace más profunda y grave”, ha señalado Juan María Aburto.
El consejero ha valorado la solidaridad y el esfuerzo que en estos momentos están realizando las familias: “Hay que seguir apostando y reforzando los recursos y los apoyos a la familia, porque la estabilidad de estos recursos depende de la solidaridad de la sociedad”.
En el caso del Gobierno vasco ese apoyo va en tres direcciones: en primer lugar, mediante las ayudas económicas por nacimiento de hijos y para la conciliación de la vida laboral, familiar y personal; en segundo lugar, a través de acciones dirigidas a la promoción y el apoyo de la conciliación corresponsable, la crianza sobre la base del buen trato, la formación y sensibilización a las familias y a los profesionales que trabajan con ellas y en el apoyo a las distintas iniciativas que fomentan la solidaridad intergeneracional dentro de la familia. Por último, el apoyo del Gobierno se expresa también con el reconocimiento y visibilización de las organizaciones del tercer sector que trabajan en el ámbito de la familia.