HelpAge enumera las medidas a tomar para garantizar la asistencia humanitaria a los mayores nepalíes
Con el fin de estimar la magnitud de la respuesta que sería necesaria, desde HelpAge International se han analizado los datos demográficos existentes en Nepal
Recién sucedido el terrible terremoto en Nepal, HelpAge International tomó las riendas para asistir a su población senior. Toby Porter, director ejecutivo de HelpAge International, entonces, recordó que "las personas mayores son las más afectadas al inicio de los desastres, ya que son incapaces de huir. El deterioro físico que viene con el envejecimiento, incluyendo la falta de movilidad y la pérdida de audición, significa que las personas mayores son extremadamente vulnerables". Asimismo, Porter añadió que "tenemos que centrar nuestros esfuerzos en responder a las necesidades específicas de las personas mayores que no tienen el apoyo de sus familiares cercanos y que pueden tener niños pequeños a su cargo". Como prioridad, recordó además que "las personas mayores pueden tener problemas médicos en curso, como diabetes, que necesitan tratamiento urgente. Vamos a trabajar con otras agencias para hacer que las mujeres y los hombres mayores no se queden fuera de los programas humanitarios", dijo Porter.
Así pues, con el fin de estimar la magnitud de la respuesta que sería necesaria, desde HelpAge International se analizaron los datos demográficos existentes en Nepal y se estableció que las personas de 60 años y más representan más del 8% de la población. En la región occidental, una de las más afectadas por el terremoto, las personas mayores comprenden casi el 11% de la población. Estimamos que alrededor de 650.000 mujeres y hombres mayores necesitan de asistencia humanitaria.
Este análisis también muestra que muchos hogares están encabezados por personas mayores, en concreto, en los distritos afectadas por el terremoto representan alrededor del 10% de los hogares. Muchas de estas personas mayores son viudas y viudos que a menudo son los más pobres y los más vulnerables. Es crucial asegurar que estos hogares se incluyan en la respuesta humanitaria.
HelpAge recomienda...
Esta entidad, tras estos estudios, concluye que hay una serie de medidas necesarias para garantizar que las personas mayores reciban la asistencia humanitaria que necesitan. En este sentido, señalan que las personas mayores deben ser incluidas y consultadas en la primera fase de las evaluaciones para que sus necesidades sean comprendidas y sean tenidas en cuenta en el diseño de los programas.
El impacto psicológico de la pérdida de familiares, hogares y los lazos comunitarios debe ser reconocido y abordado en todas las edades, incluyendo a las personas mayores.
Se deben proporcionar ayudas para la movilidad como bastones y gafas a las personas mayores para que puedan cuidar de sí mismas y de sus dependientes.
Los servicios de salud de emergencia deben abordar las necesidades sanitarias de las personas mayores, incluyendo las enfermedades crónicas más prevalentes.
Los refugios deben ser accesibles para las personas mayores y personas con discapacidad. Esto requiere de rampas, pasamanos y puertas que sean lo suficientemente amplias como para permitir el acceso en silla de ruedas.
Se debe proporcionar ropa de abrigo y ropa de cama adecuada a las necesidades de las personas mayores, ya que estos sufren especialmente al dormir sobre superficies frías o húmedas lo que puede generarles problemas en las articulaciones.
Deben facilitarse a las personas mayores empleos, trabajos pagados y otros medios de vida. Muchas personas en Nepal dependen de la posibilidad de trabajar en la vejez con el fin de mantenerse a sí mismos y a sus familias y dependientes.
Los alimentos y la ayuda deben ser distribuidos en paquetes que sean suficientemente pequeños y ligeros para que las personas mayores sean capaces de llevarlos desde los puntos de distribución.
Los alimentos deben adecuarse a las necesidades de las personas mayores, deben ser fácilmente masticables, culturalmente apropiados y deben atender sus necesidades de micronutrientes.
Todas las distribuciones deben llevarse a cabo en lugares accesibles, seguros y que esten adaptados a la movilidad limitada de muchas de las personas mayores.
En los puntos de distribución, se debe dar prioridad a las personas vulnerables y se deben facilitar asientos a aquellos que no puedan estar de pie.
Deberían adoptarse medidas para asegurar que los suministros de socorro lleguen a las personas que no pueden acceder a los puntos de distribución, por ejemplo, proporcionando información suficiente y clara, realizando entregas a domicilio o con un sistema de suministros de socorro para ser recogidos por un proxy de confianza.
Consecuencias tras la catástrofe en un país extremadamente pobre
Para HelpAge, las altas tasas de pobreza en Nepal también tendrán un impacto en la capacidad de las personas mayores para llegar a las zonas donde se proporciona la asistencia. Casi una cuarta parte de todos los nepaleses viven por debajo del umbral internacional de pobreza de USD 1,25 (1,11) al día.
Muchos nepaleses llegan a la vejez despues de pasar una vida de pobreza económica, poca educación y deficientes cuidados en salud. Como resultado, las personas mayores estan con frecuencia entre los más pobres de las comunidades. Un ingreso limitado compromete la capacidad de las personas para recuperarse de una crisis.
Las personas mayores también necesitan servicios de salud que respondan a sus necesidades específicas, incluidas las enfermedades crónicas, debilitantes y potencialmente mortales, que afectan a tantas personas en la edad avanzada (como la hipertensión, la diabetes y la artritis).
Así pues, con el fin de estimar la magnitud de la respuesta que sería necesaria, desde HelpAge International se analizaron los datos demográficos existentes en Nepal y se estableció que las personas de 60 años y más representan más del 8% de la población. En la región occidental, una de las más afectadas por el terremoto, las personas mayores comprenden casi el 11% de la población. Estimamos que alrededor de 650.000 mujeres y hombres mayores necesitan de asistencia humanitaria.
Este análisis también muestra que muchos hogares están encabezados por personas mayores, en concreto, en los distritos afectadas por el terremoto representan alrededor del 10% de los hogares. Muchas de estas personas mayores son viudas y viudos que a menudo son los más pobres y los más vulnerables. Es crucial asegurar que estos hogares se incluyan en la respuesta humanitaria.
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Esta entidad, tras estos estudios, concluye que hay una serie de medidas necesarias para garantizar que las personas mayores reciban la asistencia humanitaria que necesitan. En este sentido, señalan que las personas mayores deben ser incluidas y consultadas en la primera fase de las evaluaciones para que sus necesidades sean comprendidas y sean tenidas en cuenta en el diseño de los programas.
El impacto psicológico de la pérdida de familiares, hogares y los lazos comunitarios debe ser reconocido y abordado en todas las edades, incluyendo a las personas mayores.
Se deben proporcionar ayudas para la movilidad como bastones y gafas a las personas mayores para que puedan cuidar de sí mismas y de sus dependientes.
Los servicios de salud de emergencia deben abordar las necesidades sanitarias de las personas mayores, incluyendo las enfermedades crónicas más prevalentes.
Los refugios deben ser accesibles para las personas mayores y personas con discapacidad. Esto requiere de rampas, pasamanos y puertas que sean lo suficientemente amplias como para permitir el acceso en silla de ruedas.
Se debe proporcionar ropa de abrigo y ropa de cama adecuada a las necesidades de las personas mayores, ya que estos sufren especialmente al dormir sobre superficies frías o húmedas lo que puede generarles problemas en las articulaciones.
Deben facilitarse a las personas mayores empleos, trabajos pagados y otros medios de vida. Muchas personas en Nepal dependen de la posibilidad de trabajar en la vejez con el fin de mantenerse a sí mismos y a sus familias y dependientes.
Los alimentos y la ayuda deben ser distribuidos en paquetes que sean suficientemente pequeños y ligeros para que las personas mayores sean capaces de llevarlos desde los puntos de distribución.
Los alimentos deben adecuarse a las necesidades de las personas mayores, deben ser fácilmente masticables, culturalmente apropiados y deben atender sus necesidades de micronutrientes.
Todas las distribuciones deben llevarse a cabo en lugares accesibles, seguros y que esten adaptados a la movilidad limitada de muchas de las personas mayores.
En los puntos de distribución, se debe dar prioridad a las personas vulnerables y se deben facilitar asientos a aquellos que no puedan estar de pie.
Deberían adoptarse medidas para asegurar que los suministros de socorro lleguen a las personas que no pueden acceder a los puntos de distribución, por ejemplo, proporcionando información suficiente y clara, realizando entregas a domicilio o con un sistema de suministros de socorro para ser recogidos por un proxy de confianza.
Consecuencias tras la catástrofe en un país extremadamente pobre
Para HelpAge, las altas tasas de pobreza en Nepal también tendrán un impacto en la capacidad de las personas mayores para llegar a las zonas donde se proporciona la asistencia. Casi una cuarta parte de todos los nepaleses viven por debajo del umbral internacional de pobreza de USD 1,25 (1,11) al día.
Muchos nepaleses llegan a la vejez despues de pasar una vida de pobreza económica, poca educación y deficientes cuidados en salud. Como resultado, las personas mayores estan con frecuencia entre los más pobres de las comunidades. Un ingreso limitado compromete la capacidad de las personas para recuperarse de una crisis.
Las personas mayores también necesitan servicios de salud que respondan a sus necesidades específicas, incluidas las enfermedades crónicas, debilitantes y potencialmente mortales, que afectan a tantas personas en la edad avanzada (como la hipertensión, la diabetes y la artritis).
