InicioNacionalLa economía verde podría crear 560.000 empleos verdes antes de 2030, pero los mayores de 50 apenas accederían a ellos

La economía verde podría crear 560.000 empleos verdes antes de 2030, pero los mayores de 50 apenas accederían a ellos

Según un informe desarrollado por SAVIA, más del 90% de los sénior encuestados trabajaría en la economía verde y se formaría para ello, aunque el 71% percibe edadismo en los procesos de selección

La economía verde podría generar hasta 560.000 empleos en España antes de 2030, según las previsiones del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Parte significativa de esta nueva demanda podría ser cubierta por profesionales mayores de 50 años, pero el colectivo encuentra barreras para acceder al mercado laboral. El informe Activar la experiencia: Oportunidades de empleo y emprendimiento sénior en la economía verde, elaborado por SAVIA, proyecto de Fundación Endesa en colaboración con Fundación Máshumano, analiza en qué territorios se concentran estas oportunidades y qué frena la incorporación del talento sénior.

El impacto del empleo verde varía entre comunidades autónomas. De acuerdo con los datos de la OCDE recogidos en el informe, la Comunidad de Madrid registra el mayor peso de empleo verde de España, con un 22,1%, seguida de Catalunya (20,1%), Cantabria y Euskadi (20%) y Galicia (19,8%). Por otro lado, la Comunidad Valenciana y las Islas Baleares figuran como comunidades autónomas emergentes en empleo verde con un 17,9% y 17,2% respectivamente. Las oportunidades cambian con la estructura productiva según la región: la rehabilitación energética de edificios en Madrid, las instalaciones fotovoltaicas y eólicas en Cataluña o la acuicultura sostenible en Galicia.

Este potencial contrasta con la situación laboral de los mayores de 50. Según la Encuesta de Población Activa (EPA) del tercer trimestre de 2026, publicada por el INE, en España hay 767.000 desempleados de esa edad, el 30% del total, y 386.200 (50%) de ellos son parados de larga duración. No obstante, el informe señala que los sénior estarían dispuestos a cambiar de sector para reinsertarse en el mercado laboral: más del 90% de los consultados para el informe trabajaría en actividades vinculadas a la transición ecológica y se formaría para hacerlo.

“La transición ecológica también debe ser una oportunidad para el talento sénior. La transformación de los sectores productivos exige nuevas competencias, pero también experiencia, conocimiento y capacidad de adaptación. Para aprovechar todo este potencial, es necesario facilitar que los profesionales mayores de 50 años puedan actualizar sus habilidades y acceder a las oportunidades que están surgiendo”, señala Carlos Mur, responsable de Empleo y de Emprendimiento Verde de Fundación Endesa.

GRANDES DIFERENCIAS REGIONALES

El informe identifica las actividades en las que la experiencia de los profesionales sénior puede encontrar salida, a partir de la estructura productiva de cada una de las comunidades. Las diferencias entre regiones son grandes, y también lo son los perfiles que cada una necesita.

Por ejemplo, en la Comunidad de Madrid, donde el empleo verde alcanza el 22,1%, las oportunidades se concentran en la rehabilitación energética de edificios, la movilidad sostenible y la gestión de residuos. Son actividades próximas a la construcción y las instalaciones, dos sectores en los que, según el informe, muchos profesionales sénior tienen experiencia previa.

En Catalunya, por su parte, con un 20,1% de empleo verde, sus oportunidades se centran en las energías renovables y la movilidad sostenible, con un importante desarrollo de la instalación de sistemas fotovoltaicos y eólicos y políticas de promoción de la movilidad eléctrica, especialmente en Barcelona.

Por otro lado, Cantabria y Euskadi, ambas con un 20% de empleo verde, tienen perfiles distintos. Cantabria destaca por las energías renovables, en especial la eólica y la marina, la economía azul y la restauración de ecosistemas costeros. El País Vasco se apoya en la eficiencia energética, la gestión avanzada de residuos y la movilidad eléctrica, dentro de una estrategia de sostenibilidad industrial.

Y Galicia, con un 19,8% de empleo verde, presenta un perfil relacionado a los recursos naturales: gestión de espacios naturales protegidos, acuicultura sostenible y energía de la biomasa, con proyectos de restauración ecológica en Lugo.

Si la voluntad existe y la demanda está identificada, el freno está en el camino de acceso. El informe concluye que la limitación de los mayores de 50 en la economía verde no es la falta de talento sino la escasez de políticas y programas que faciliten su formación continua. La encuesta identifica tres obstáculos principales:

* Falta formación: solo un 3% de los encuestados ha recibido formación específica en economía verde, y el 45% señala barreras para acceder a ella. La rehabilitación energética que demanda la Comunidad de Madrid, la acuicultura sostenible gallega o la movilidad eléctrica vasca piden competencias técnicas concretas. Según el informe, muchos profesionales sénior tienen experiencia en industria, construcción o instalaciones eléctricas y, con una actualización de competencias, podrían cubrir parte de esa demanda.
* Edadismo: el 71% de los profesionales sénior consultados percibe discriminación por edad en los procesos de selección, una barrera que limita sus oportunidades de acceso incluso cuando cuentan con experiencia relevante para el puesto.
* Falta de redes profesionales: el 57% de los encuestados no sabe cómo buscar empleo en la economía verde y el 32% echa en falta redes profesionales en el sector. Buena parte de la economía verde son actividades recientes, cuyas vacantes circulan por empresas, plataformas y contactos distintos de los que un trabajador sénior construyó en su sector de origen. El paro prolongado agrava el problema, porque cuanto más tiempo pasa una persona fuera del mercado, menos contactos activos conserva.

PROPUESTAS

El informe plantea una respuesta coordinada entre trabajadores, empresas y Administraciones. En este sentido, señala que los profesionales sénior deben actualizar sus competencias verdes y digitales, mantener perfiles profesionales visibles y considerar el autoempleo o la mentoría como modalidades de reinserción al mercado laboral.

Por otro lado, insta a las empresas a invertir en formación adaptada, revisar sus procesos de selección para eliminar sesgos de edad, crear programas de mentoría intergeneracional y ofrecer modelos de contratación flexibles. Por último, plantea al sector público, junto con la universidad y las entidades sociales, la necesidad de diseñar itinerarios de recualificación certificables, establecer incentivos específicos para la contratación sénior en la economía verde y desarrollar campañas contra los estereotipos de edad.

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Redacción EM
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Información elaborada por el equipo de redacción.

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