Etxezain, una iniciativa para facilitar alternativas habitacionales a las personas mayores
Provivienda, Matia y Matia Instituto desarrollarán, durante los próximos dos años, la iniciativa Etxezain, para facilitar el acceso de las personas mayores a alternativas habitacionales y acompañarlas en la búsqueda de la opción que mejor responda a su proyecto de vida. El proyecto piloto se llevará a cabo en Donostia y Usurbil y beneficiará a más de 3.200 personas de forma directa e indirecta.
El proyecto ha sido seleccionado en la convocatoria del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, cofinanciada por el Fondo Social Europeo Plus (FSE+), destinada a impulsar iniciativas de innovación social vinculadas al nuevo modelo de cuidados.
Etxezain cuenta con una subvención de 499.170 euros, que permitirá desarrollar nuevas formas de integrar vivienda, cuidados y comunidad para favorecer que las personas puedan seguir viviendo donde desean el mayor tiempo posible. En el pilotaje participarán un total de 114 personas y permitirá generar y evaluar un modelo innovador con potencial para ser transferido a otros territorios.
Según explican en un comunicado sus entidades impulsoras, “Etxezain nace para acompañar a las personas mayores precisamente en ese momento de reflexión y decisión, ampliando las opciones disponibles cuando la vivienda habitual deja de responder a sus necesidades”. De esta manera, el proyecto parte de una realidad cada vez más presente, que muchas personas mayores desean seguir viviendo en su hogar o en entornos comunitarios, manteniendo su autonomía, sus relaciones y su sentido de pertenencia. “Sin embargo, ante cambios en la salud, dificultades de accesibilidad o necesidad de apoyos, las alternativas suelen reducirse, situando la institucionalización como única salida posible. El proyecto busca ampliar ese marco de elección, ofreciendo acompañamiento, información y tiempo para decidir”, han señalado desde Provivienda, Matia y Matia Instituto.
LA VIVIENDA COMO PIEZA CENTRAL
Desde el enfoque de Etxezain, la vivienda no se concibe únicamente como un espacio físico, sino como una pieza central del proyecto de vida de cada persona. “Un lugar vinculado a la identidad, la historia personal y los vínculos comunitarios”, remarcan sus impulsoras.
Por ello, la iniciativa integra tres ámbitos que habitualmente operan de forma separada: el acompañamiento social personalizado, la intermediación residencial y la activación comunitaria. “Esta combinación permite anticiparse a situaciones de soledad no deseada, aislamiento o exclusión residencial, actuando desde una lógica preventiva y no reactiva”, han asegurado.
