La PMP llama a reforzar la prevención y la respuesta ante el abuso y el maltrato hacia las personas mayores
Con motivo del Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se conmemora cada 15 de junio, la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha hecho un llamamiento a las instituciones y a la sociedad para reforzar los sistemas de prevención y respuesta, así como avanzar hacia medidas eficaces que garanticen la dignidad, autonomía y derechos de las personas mayores y con discapacidad mayores.
La PMP ha recordado que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente una de cada seis personas mayores de 60 años ha sufrido algún tipo de maltrato en entornos comunitarios (15,7%), una realidad que continúa siendo a menudo ignorada y poco denunciada. Este maltrato puede adoptar múltiples formas: abuso físico, psicológico y económico, además de abandono o desatención. Todas ellas erosionan la vida cotidiana de las víctimas de manera progresiva; deterioran la seguridad emocional, afectan al bienestar y debilitan la autonomía, especialmente cuando se producen en entornos cercanos o de dependencia.
En línea con el enfoque planteado por Naciones Unidas en el marco de esta efeméride, la Plataforma ha insistido en que, frente a esta realidad “no basta con sensibilizar”, sino que es necesario fortalecer los sistemas de prevención y respuesta para actuar con eficacia ante los casos, de manera que siempre se garantice la dignidad, la autonomía y los derechos de las personas mayores. Además, ha advertido de que esta realidad está estrechamente ligada al edadismo, que contribuye a normalizar comportamientos discriminatorios y dificulta la detección de situaciones de abuso.
En este sentido, la PMP ha reclamado que el 15 de junio sea un punto de inflexión para avanzar del rechazo simbólico al maltrato hacia las personas mayores a una prevención real, sostenida y evaluable: más detección temprana, más apoyo y más protección efectiva, con especial atención a quienes viven situaciones de soledad, dependencia o discapacidad.
Asimismo, la Plataforma ha insistido en que el abandono, el abuso y la violencia hacia las personas mayores “continúan siendo las agresiones más ocultas” y que esta invisibilidad está vinculada con un “edadismo estructural, cimentado sobre creencias, normas, prácticas y políticas que discriminan sistemáticamente por edad”. En consecuencia, conductas como la infantilización, las humillaciones, el control excesivo, la desatención o la indiferencia hacia las personas mayores, tienden a normalizarse o minimizarse socialmente, dificultando la identificación temprana de situaciones de maltrato y limitando la capacidad de respuesta de las instituciones y de la comunidad.
A este respecto, la PMP también ha alertado de que la ausencia de datos globales, sistemáticos y comparables sobre el abuso y el maltrato hacia las personas mayores sigue siendo una de las principales barreras para visibilizar esta vulneración de derechos. Las importantes lagunas de información existentes dificultan el desarrollo de políticas públicas basadas en la evidencia, la adecuada asignación de recursos y la puesta en marcha de medidas eficaces de prevención, protección y atención a las víctimas.
Igualmente, la PMP ha señalado que “la vulnerabilidad no es inherente a la edad”, sino que se relaciona con condicionantes y desigualdades acumuladas a lo largo de la vida relacionadas, por ejemplo, con el género, la discapacidad, las condiciones socioeconómicas o de salud. Cuando existen estas barreras, el maltrato es más difícil de detectar y denunciar. Por este motivo, reclama “respuestas institucionales que no caigan en paternalismos” y garanticen derechos efectivos.
En concreto, la PMP ha reclamado, entre otras medidas: políticas públicas con presupuestos suficientes para prevenir el maltrato; el impulso de nuevos derechos ante retos como las tecnologías digitales; el fomento de la denuncia y el apoyo integral a las víctimas; la capacitación de profesionales y personas cuidadoras para detectar y prevenir situaciones de abuso; y la promoción de una cultura de envejecimiento activo y saludable que erradique estereotipos negativos sobre la vejez.
La Plataforma ha subrayado además la importancia de que la futura Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos de las Personas Mayores incorpore de forma expresa el derecho de las personas mayores a vivir libres de cualquier forma de abuso, violencia o maltrato. Considera imprescindible que este nuevo instrumento internacional establezca garantías específicas para prevenir, detectar y erradicar estas situaciones, así como mecanismos efectivos de protección, acceso a la justicia y reparación para las víctimas.
Finalmente, en el marco de este 15J, el presidente de la PMP, Jesús Norberto Ferñández, ha querido remarcar que “el bienestar de las personas mayores no puede depender únicamente del autocuidado individual, sino que debe sustentarse en políticas públicas, entornos accesibles, comunidades inclusivas y una cultura libre de edadismo”. “Reconocer el valor social de las personas mayores y garantizarles entornos seguros, amables y respetuosos es una responsabilidad compartida; entre todos y todas, debemos de intensificar los esfuerzos para prevenir y combatir las distintas formas de maltrato”, ha concluido.
RECURSO DE ORIENTACIÓN Y ATENCIÓN
Por último, la Plataforma ha recordado la importancia de difundir y facilitar el acceso a recursos de orientación y atención como el Servicio Estatal de Atención a Personas Mayores (SEAM), gestionado por HelpAge Internacional España (entidad adherida a la PMP) y que ofrece el teléfono gratuito 900 22 22 22.
El abuso y el maltrato fueron el segundo motivo de consulta más frecuente a este servicio durante 2025, representando el 20,9 % de los casos atendidos.
