Escrivá asegura que las medidas como el Ingreso Mínimo Vital contribuyen a la mejora del país
El ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones destaca que el problema estructural de desigualdad y pobreza que sufre España no solo se produce en épocas de crisis
Durante la convalidación del Real Decreto ley que establece el Ingreso Mínimo Vital, el ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, defendió que políticas sociales como esta “nos hace un país un poco mejor”, destacando que el problema estructural de desigualdad y pobreza que tiene España no se da únicamente en épocas de crisis, sino también en periodos de bonanza. De hecho, se trata de un desequilibrio que ha sido destacado por las autoridades europeas y por analistas independientes de forma reiterada.
Escrivá hizo hincapié en que la sociedad del siglo XXI exige políticas del siglo XXI y, el Ingreso Mínimo Vital es innovador en el sentido de que “pone a los posibles beneficiarios en el centro”. Por ello, la prestación se adapta a las características de cada tipo de hogar al estar definidas cuantías para catorce tipologías de hogares distintas. Por este motivo, es a la vez “una herramienta para luchar contra la pobreza y una palanca para la inclusión social”.
Sobre el proceso de diseño, el ministro de Inclusión subrayó que, aunque la urgencia de la situación, provocada por la pandemia mundial ha acelerado la puesta en marcha de esta medida, “no había alternativa para no diseñar esta política con el rigor y análisis que merecía”.
En este sentido, el ministro afirmó que la novedad del Ingreso Mínimo Vital no es solo su contenido y diseño, sino también el modo en que se ha llegado a configurarlo. En ese punto quiso agradecer la colaboración, entrega y profesionalidad de los funcionarios de la Seguridad Social, la Agencia Tributaria y el Instituto Nacional de Estadística a la hora de hacer todos los cálculos empíricos que han acompañado a la medida. Se trata, además, de una política “perfectamente asumible” por su coste fiscal, según destacó Escrivá.
Otra de las novedades del Ingreso Mínimo Vital es que será evaluado de manera continua antes, durante y después de su despliegue, por lo que “será una medida que mejore con el tiempo, gracias a la colaboración de todos” y una política “viva” pues estará “permanentemente aprendiendo de la realidad en la pretende incidir”, aseguró el ministro.
Escrivá destacó dos aspectos muy novedosos. Por un lado, en el Ingreso Mínimo Vital es la política pública la que se adapta a las necesidades de los receptores, no al revés. Por otro lado, puso de relieve la centralidad del objetivo de inclusión, que vertebra toda la norma. “Para algunos, la inclusión implicará acceso a nuevas oportunidades educativas, para otros, la solución a una condición sanitaria determinada. Pero para la mayoría, la inclusión implicará la incorporación al mercado de trabajo, o una participación más intensa y estable en él”, afirmó.
