Los retos de los cuidados de larga duración, expuestos en Montevideo
El seminario sobre 'El derecho a los cuidados de larga duración en la vejez' colocó a la figura del mayor como sujeto político, y no como objeto de intervención
Montevideo acogió ayer el Seminario Regional: El derecho a los cuidados de larga duración en la vejez, realizado en el marco de la XXXII Reunión de Altas Autoridades sobre Derechos Humanos (RAADH) del Mercosur y organizado por el Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores) del MIDES, así como la Secretaría Nacional de Cuidados de Uruguay. En él, se trataron temas relacionados con los avances y buenas prácticas en relación a los cuidados de larga duración, una problemática común a los países de la región.
El objetivo del seminario fue contribuir a la mejora de las capacidades de los países para garantizar el derecho de las personas mayores a recibir servicios de cuidados de largo plazo a través de un sistema integral, como lo establece la Convención Interamericana sobre los Derechos Humanos de las Personas Mayores.
Durante la mesa de apertura, Adriana Rovira, directora de Inmayores, aseguró que el enfoque de derechos humanos en relación a los cuidados y a las personas mayores es sustantivo para la región porque permite reinterpretar el rol del Estado. “La edad no me quita la posibilidad de autodeterminarme y de decidir: cómo quiero vivir, quién quiero que me cuide y cómo”, ejemplificó Rovira. También resaltó que “las personas viejas son sujetos políticos, no objetos de intervención por parte del Estado”.
Por otra parte, Soledad Rodríguez, directora del Área de Dependencia de la Secretaría Nacional de Cuidados, afirmó que “todos en algún momento de nuestra vida nos vinculamos con los cuidados, cuidando o siendo cuidados. Estos implican una relación de al menos dos personas lo que hay que tener en cuenta a la hora de pensar las políticas de cuidados”.
En la actualidad, los cuidados están familiarizados y feminizados, lo que implica que, para pensar las políticas sobre cuidados, hay que empezar por reconstruir los patrones culturales imperantes y tener en cuenta que no necesariamente ser una persona mayor implica estar en una situación de dependencia.
