Presentada la estratificación de la población, según su cronicidad
La Estrategia de Atención a Pacientes con Enfermedades Crónicas de la Comunidad se está desplegando a través de 24 grandes proyectos ya puestos en marcha
El salón de actos del Hospital Universitario Ramón y Cajal acogió la presentación de la estratificación de la población de la Comunidad de Madrid, presidida por el consejero de Sanidad, Javier Maldonado. Este proyecto se enmarca en la Estrategia de Atención a Pacientes con Enfermedades Crónicas en la Comunidad de Madrid, presentada en marzo de 2014. La Estrategia se está desplegando a través de 24 grandes proyectos ya puestos en marcha y, de los cuales, la estratificación es el primero en presentarse.
El principal objetivo de la estratificación de la población, y su clasificación según niveles de riesgo, es ofrecer una atención sanitaria más adaptada a las necesidades reales de cada persona. En la Comunidad de Madrid se utilizan los Grupos de Morbilidad Ajustados (GMA), una herramienta que clasifica a los pacientes en función del número y complejidad de sus enfermedades.
Así, gracias a esta herramienta, podemos saber que en la Región madrileña hay 2.789.481 personas con una patología crónica de baja complejidad, en las que este modelo de atención mejorará su capacidad de autocuidado; 523.028 personas con patologías crónicas de complejidad media que requerirán una gestión de su enfermedad y 174.343 pacientes crónicos que pueden llegar a ser finalmente complejos, y cuya gestión individualizada va a requerir del mayor grado de coordinación para proporcionar la mejor atención y continuidad asistencial posibles.
Esta información va a ser conocida por los profesionales de la organización sanitaria madrileña y servirá de ayuda para la toma de decisiones que tienen como premisa que sea el clínico responsable del paciente el que determine su nivel de intervención y, por tanto , el plan asistencial y los recursos a poner en marcha.
Disminuir la prevalencia
Con la estratificación, la Comunidad de Madrid da un paso esencial para hacer realidad el objetivo general que plantea la Estrategia de Atención a Pacientes con Enfermedades Crónicas. Se trata de disminuir la prevalencia de las condiciones de salud y las limitaciones en la actividad de carácter crónico, reducir la mortalidad prematura de las personas que ya presentan alguna de estas condiciones, prevenir el deterioro de la capacidad funcional y las complicaciones asociadas a cada proceso y mejorar su calidad de vida y la de las personas cuidadoras.
El principal objetivo de la estratificación de la población, y su clasificación según niveles de riesgo, es ofrecer una atención sanitaria más adaptada a las necesidades reales de cada persona. En la Comunidad de Madrid se utilizan los Grupos de Morbilidad Ajustados (GMA), una herramienta que clasifica a los pacientes en función del número y complejidad de sus enfermedades.
Así, gracias a esta herramienta, podemos saber que en la Región madrileña hay 2.789.481 personas con una patología crónica de baja complejidad, en las que este modelo de atención mejorará su capacidad de autocuidado; 523.028 personas con patologías crónicas de complejidad media que requerirán una gestión de su enfermedad y 174.343 pacientes crónicos que pueden llegar a ser finalmente complejos, y cuya gestión individualizada va a requerir del mayor grado de coordinación para proporcionar la mejor atención y continuidad asistencial posibles.
Esta información va a ser conocida por los profesionales de la organización sanitaria madrileña y servirá de ayuda para la toma de decisiones que tienen como premisa que sea el clínico responsable del paciente el que determine su nivel de intervención y, por tanto , el plan asistencial y los recursos a poner en marcha.
Disminuir la prevalencia
Con la estratificación, la Comunidad de Madrid da un paso esencial para hacer realidad el objetivo general que plantea la Estrategia de Atención a Pacientes con Enfermedades Crónicas. Se trata de disminuir la prevalencia de las condiciones de salud y las limitaciones en la actividad de carácter crónico, reducir la mortalidad prematura de las personas que ya presentan alguna de estas condiciones, prevenir el deterioro de la capacidad funcional y las complicaciones asociadas a cada proceso y mejorar su calidad de vida y la de las personas cuidadoras.
