Teléfono: 986 438 020 Última actualización:  15:52:45Viernes, 6 de Diciembre de 2019
Atrás

Los adultos mayores de Latinoamérica de hoy son los ancianos de ayer

Por Mercedes Valladares Pineda, psicóloga experta en Coaching Transcultural y miembro del equipo de Entremayores Formación

11-06-2019

COMPARTIR
Durante la época en que trabajé como psicóloga en el Proyecto Respiro en la Cruz Roja de Madrid, una de mis funciones fue realizar visitas domiciliarias a personas mayores de 65 años. El objetivo era hacer un seguimiento de su estado cognitivo. Nunca olvidaré la reacción de Raúl cuando le visité en su casa. En el momento en que de forma accidental leyó el título de uno de los test que le iba a pasar: “Prueba para ancianos mayores de 65 años”, me preguntó con cara de espanto: -“¿Soy un anciano?”. De forma improvisada, le contesté que era una prueba antigua con términos desactualizados.

Y es que hace aproximadamente una década, la palabra anciano/a ha empezado a desaparecer de nuestro vocabulario y se ha convertido en una palabra políticamente incorrecta. Los distintos diccionarios de castellano coinciden en que un anciano o anciana es una persona que está viviendo la última etapa de su vida debido a su avanzada edad.

En la actualidad, hablamos de un adulto o una adulta mayor cuando nos referimos a una persona que ha traspasado el límite de la madurez. La dificultad de definir quién es una persona mayor radica en que, gracias a la reducción de la mortalidad y a los avances médicos, la esperanza de vida ha aumentado en todo el planeta.
En Latinoamérica y en el Caribe, es un hecho evidente. La población de adultos mayores continúa aumentando y envejeciendo de forma sostenida. En España, esta realidad es cada vez más palpable debido a la presencia de personas latinoamericanas en todas las comunidades autónomas.

La Celade (División de Desarrollo Social de la Cepal) apunta que los países con mayor población de adultos mayores en América Latina son Brasil y México seguidos por Colombia, Argentina y Perú y agrega que, este segmento de la población está conformado por mujeres.

La situación de los adultos mayores pobres con escasos recursos es realmente alarmante y desoladora porque muchos de ellos no disponen de una pensión, tienen que vivir con sus hijos y, por último, tienen escasas posibilidades de emigrar.

En nuestro país, la presencia de adultos mayores de 60 años procedente sobre todo de Venezuela, aumentó en un periodo de un año. Hace un par de meses atendí a una pareja de ese país que me comunicaba con mucho asombro: “Lo más difícil para nosotros ha sido aceptar que somos personas mayores”. Esta pareja de 63 años recién cumplidos ha hecho lo imposible por conseguir trabajo y no lo ha logrado.

Cada vez que tengo sesión con ellos, me dicen: “La gente no comprende que a nuestra edad todavía queremos trabajar. Nosotros todavía tenemos ganas de aportar algo a esta sociedad”.

Los adultos mayores –con independencia de su procedencia–, y sobre todo aquellos que tienen estudios universitarios, desean seguir activos una vez que se han jubilado.

Hoy comí con Jesús, quien entre lágrimas me contó que su mujer había fallecido hace poco más de 15 días. Después de 46 años de casados y de permanecer juntos desde los 16, él no concibe la vida sin ella. Sin embargo, es consciente de que su vida sigue; no sabe por cuanto tiempo: simplemente comenta que tiene que aprovechar las posibilidades que le ofrece su entorno.

Desde Entremayores Formación consideramos que es imprescindible replantearse y adaptar los recursos que en la actualidad existen para los adultos mayores procedentes de diferentes culturas. Si bien es cierto que los espacios que existen en la actualidad –centros de día para adultos mayores– favorecen su recreación y desarrollo, lo cierto es que hay que dar otras oportunidades que permitan aprovechar la experiencia personal y profesional de quienes, con mas fuerza y veteranía que nunca, aún tienen muchas cosas que aportar a la sociedad.


Tlfno: 986 438 020 | contacto | aviso legal