Teléfono: 986 438 020 Última actualización:  16:16:04Miércoles, 3 de Junio de 2020
Atrás

COVID-19

La soledad: una nueva amenaza

Aunque el confinamiento es una medida destinada a contener la propagación de la pandemia, también puede suponer un factor de riesgo para la salud, al agravar el impacto de la soledad en la población

Redacción EM 17-04-2020

COMPARTIR
La población mundial ha tenido que adaptarse rápidamente a las medidas adoptadas para ayudar a contener la propagación de la pandemia Covid-19, con millones de personas confinadas en sus casas. Estas disposiciones, adoptadas con el fin de contribuir a frenar la curva de contagios, se irán relajando paulatinamente en base a la evolución de la situación. Así, la situación sin precedentes que supone la pandemia es al mismo tiempo una crisis de salud global y un desafío social, con un gran impacto en el sistema sanitario, las organizaciones y, sobre todo, en las personas.

Es importante tener en cuenta, además, que la falta de interacción social y el contacto en persona con los amigos y seres queridos puede dar lugar a una sensación de aislamiento, que a su vez puede conducir a una serie de problemas de salud, y generar un sentimiento de soledad. Una emoción que, a largo plazo, puede manifestarse de muchas maneras, tanto a nivel físico como psicológico, y que a su vez puede desembocar en un aumento de los niveles de ansiedad.

En este sentido, es importante destacar que la soledad puede afectar a cualquier persona, pero hay que prestar especial atención a aquellos colectivos más vulnerables, como son las personas que viven solas, o los más mayores. Concretamente, en España hay más de dos millones de hogares unipersonales constituidos por personas de más de 65 años, según la Encuesta Continua de Hogares del INE1. Al mismo tiempo, se trata de uno de los grupos más afectados por la pandemia convirtiéndose en el colectivo más frágil, tal y como resalta la Sociedad española de Geriatría y Gerontología (SEGG). Esto sitúa a nuestros mayores en una posición de doble vulnerabilidad: frente a la pandemia, y frente a la soledad.

Tal y como destaca la doctora María Sánchez, e-Health Medical Manager en Cigna España, "Los sentimientos de soledad pueden aparecer a causa de diferentes factores, pero, en el contexto actual de aislamiento social en el que nos encontramos, la población se ha visto forzada a separarse de sus seres queridos, lo que puede predisponer a experimentar una falta de conexión social con otras personas”. Por ese motivo, según subraya la doctora, “es importante tener en cuenta que, a pesar del hecho de que es un fenómeno temporal, la soledad durante el período de aislamiento puede, sin duda, reducir significativamente nuestra calidad de vida, afectando negativamente nuestra salud y bienestar, especialmente entre los grupos más vulnerables".
  
 En este sentido, en palabras de Sánchez, "aunque la gravedad de la situación es innegable, la buena noticia es que, poniendo en práctica ciertas pautas, podemos contribuir a frenar el sentimiento de soledad, evitando así que nuestra salud y bienestar se vean perjudicados durante este período. Llevar un estilo de vida saludable o utilizar la tecnología para sentirse más cerca de la familia y los amigos es un buen punto de partida, así como mantener una actitud positiva, sabiendo que estamos aportando nuestro granito de arena para frenar la expansión del virus, ayudando a mejorar la salud colectiva”.

Por ello, la aseguradora de salud Cigna propone una serie de recomendaciones para limitar el impacto de la soledad en nuestra salud y bienestar: evitar los pensamientos negativos, usar la tecnología como medio de conexión emocional, practicar técnicas de meditación, mantener un cierto nivel de actividad física, cuidar la dieta, establecer una comunicación periódica y regular con los compañeros, exponerse al sol y desarrollar una rutina con horarios de sueño regulares.


Tlfno: 986 438 020 | contacto | aviso legal