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COVID-19

Distintas organizaciones reclaman un cambio en el modelo de cuidados

Helpage apunta que, desde que se declaró la emergencia sanitaria por coronavirus, han comprobado "las carencias del actual sistema de cuidados de nuestro país"

Redacción EM 14-04-2020

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Desde que se declaró la emergencia sanitaria por coronavirus, "hemos comprobado las carencias del actual sistema de cuidados de nuestro país. Son muchas las organizaciones que trabajan con personas mayores y personas con discapacidad que están pidiendo medidas a largo plazo para que se garantice el derecho a una vida digna de todas las personas, independientemente de su edad o de su estado de salud", declaran en un comunicado emitido por HelpAge International.

La Covid-19 tiene una tasa de mortalidad más alta entre los pacientes de mayor edad, especialmente, entre quienes tienen otros problemas de salud o enfermedades crónicas. Por ello, HelpAge International está trabajando intensamente para recordar e insistir en la importancia de ofrecer información, fondos y medidas dirigidas de forma específica a las personas mayores, teniendo en cuenta la multitud de situaciones y circunstancias en las que se pueden encontrar. En este contexto de emergencia, "debemos poner en marcha medidas urgentes, pero no podemos perder de vista qué pasará cuando termine el estado actual de emergencia".

Por ello, junto a otras muchas iniciativas, distintas organizaciones han lanzado una declaración conjunta pidiendo un cambio en el sistema de cuidados de larga duración a la que ya se han sumado más de 700 personas, entre ellas, representantes de HelpAge Internacional España. En este documento, se hacen distintas consideraciones respecto a los cuidados en casa, los cuidados en centros residenciales y a los estereotipos sobre la vejez y la discapacidad.

Las organizaciones señalan la invisibilidad de los cuidados en los domicilios, un sector en el que trabajan muchas personas en condiciones muy precarias y sin la posibilidad de respetar las normas y recomendaciones de seguridad. Además, muchas de estas personas son mujeres que no cuentan con las mínimas condiciones de seguridad y legalidad, lo que repercute también en el pleno ejercicio de sus derechos. La asistencia y los cuidados en casa no pueden seguir siendo una actividad infravalorada y precarizada y, por ello, debemos apostar por un sistema sociosanitario integrado y coordinado con otros servicios, que ponga en el centro a las personas, su autonomía y su bienestar.

Por otro lado, se deben afrontar los problemas estructurales que existen en las residencias de personas mayores y que han estado en el punto de mira desde que inició la crisis sanitaria. A pesar del esfuerzo que han hecho muchas y muchos profesionales del sector, el número de personas infectadas y fallecidas en las residencias ha alarmado a toda la sociedad. Por ello, en las últimas semanas HelpAge España también ha llevado distintas acciones junto a otras organizaciones, como pedir al Defensor del Pueblo y a la Fiscal General que investigue lo sucedido en las residencias y reclamar al Gobierno que ponga en marcha una serie de medidas urgentes elaboradas por la Mesa Estatal por los derechos de las personas mayores.

Son muchos los factores que están haciendo muy difícil garantizar la seguridad de las personas que trabajan y que viven en los centros residenciales, como la imposibilidad de respetar el distanciamiento social y el aislamiento o la falta de recursos humanos y materiales de muchos centros. Aunque estas carencias no son nuevas y muchas organizaciones llevan años denunciándolas, ahora se ha hecho más que evidente que hay que realizar una transformación profunda a largo plazo y trabajar mirando más allá de la emergencia. Los profesionales que han firmado la declaración conjunta a favor del cambio del modelo de cuidados afirman que esta transformación debe basarse en diferenciar dos conceptos: “vivienda” y “cuidados”. Las personas que viven en centros residenciales reciben asistencia sanitaria, pero estos centros no pueden convertirse en hospitales, ni tampoco en lugares que custodien a personas. Las personas ancianas y las personas con discapacidad, como toda la sociedad, tienen el derecho a la atención sanitaria pública en hospitales y centros de atención primaria. Además, se debe trabajar para que los centros residenciales sean lugares donde las personas puedan gozar de su derecho a la intimidad y puedan continuar con sus proyectos de vida con la mayor autonomía posible.

Para poder llevar a cabo este cambio, también debemos trabajar para eliminar los estereotipos y prejuicios que existen sobre las personas mayores, las personas con discapacidad y la vejez. "Las personas mayores son diversas y la mayoría de ellas son autónomas: no hablamos de un grupo homogéneo, ni de personas que no puedan decidir por sí mismas", destacan en el documento. Se debe prestar especial atención a las personas que se encuentran en situaciones de vulnerabilidad y necesitan cuidados específicos, pero no podemos caer en discursos paternalistas, ni en mensajes que apelen a la lástima o infantilicen a las personas ancianas.

Todos estos estereotipos y prejuicios pueden ocasionar situaciones de discriminación en el acceso a los recursos más básicos. Por ello, HelpAge International ha publicado una guía para reconocer casos de edadismo y discriminación por edad durante la crisis sanitaria, así como un documento sobre el estigma social asociado a la covid-19.

Además, HelpAge España, como parte de la red internacional de organizaciones que trabajan por los derechos de las personas mayores, está realizando una importante labor de apoyo y asistencia a las personas que trabajan con personas mayores de forma directa, ofreciendo información específica para distintas realidades. Todos estos documentos están disponibles en la página web de HelpAge International España.



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