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1,8 millones de personas con movilidad reducida necesitan ayuda para salir de sus casas y 100.000 no lo hacen nunca

Así lo refleja el estudio ‘Movilidad reducida y accesibilidad en el edificio’, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios y Cocemfe

Redacción EM 12-06-2019

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Más de 1,8 millones de personas con movilidad reducida (74%) precisan de ayuda para salir de sus casas, y alrededor de 100.000 (un 4%), que no disponen de la misma, no lo hacen nunca. Esta es una de las conclusiones del estudio ‘Movilidad reducida y accesibilidad en el edificio’, elaborado por la Fundación Mutua de Propietarios, en colaboración con Cocemfe

El informe, cuyo objetivo es conocer la situación en la que viven los 2,5 millones de personas que tienen movilidad reducida en España, destaca que un 43% de este grupo social pasa muchos días sin salir de casa, siendo uno de los principales motivos la falta de accesibilidad del inmueble en el que residen

Laura López Demarbre, directora de la Fundación Mutua de Propietarios, afirma que “en ocasiones, el hogar se convierte en una cárcel para las personas con movilidad reducida, dada la dificultad para poder entrar o salir”. Por su parte, el presidente de Cocemfe, Anxo Queiruga, hace hincapié en que “es imprescindible que las personas con discapacidad seamos autónomas para que podamos participar en igualdad de condiciones y ejercer nuestro derecho a la educación, al empleo o al ocio”.

El estudio desvela que un 60% de los encuestados tienen problemas de movilidad sin ser usuarios de silla de ruedas, bien porque utilizan algún tipo de sistema de apoyo (muletas, bastón, andador…), o simplemente porque tienen una deambulación de forma inestable; y que el 38 % utiliza silla de ruedas manual o eléctrica. “La importancia de este dato radica en que, si la persona propietaria es usuaria de silla de ruedas, la necesidad se detecta de una forma más clara. Sin embargo, nos encontramos con personas mayores o personas con discapacidad orgánica que no pueden bajar las escaleras, ante la negativa de las comunidades de vecinos/as que no detectan la necesidad inmediata”, explica Queiruga.

La normativa vigente atribuye a las comunidades de propietarios la responsabilidad de garantizar la accesibilidad en el edificio. En este punto, el estudio detecta que las comunidades con mayor número de vecinos son los que, en menor medida, han realizado acciones en favor de la accesibilidad, “poniendo de manifiesto la complejidad que representa solicitar ayudas en edificios con un número elevado de vecinos, donde influye la negociación y la corresponsabilidad de un número importante de personas que no siempre están sensibilizadas con los problemas de movilidad reducida”, afirma López Demarbre.

FONDO ESTATAL DE ACCESIBILIDAD
La Fundación Mutua de Propietarios y Cocemfe reclaman la creación de un Fondo Estatal por la Accesibilidad Universal, haciendo hincapié en que “es imprescindible que se establezcan ayudas específicas para todas las comunidades vecinales que deban afrontar obras de accesibilidad para garantizar el derecho a una vida independiente”.

Según el informe 'Movilidad reducida y accesibilidad en el edificio', las limitaciones de movilidad derivan, principalmente, en una dificultad para desplazarse dentro y fuera de casa. Las carencias en materia de accesibilidad de los inmuebles han propiciado que un 22% de las personas con movilidad reducida haya tenido que cambiar alguna vez de domicilio.

Escaleras y portal son los espacios de los edificios que producen mayores limitaciones a las personas con movilidad reducida. En concreto, las escaleras provocan que el 78% de estas personas no puedan moverse de manera libre, seguidas del acceso a la calle desde el portal (39%), o el mismo portal (39%), que también representa una barrera dentro del edificio. Además, las principales mejoras que se harían en el edificio son la instalación de un ascensor, entre quienes no tienen, y puertas automáticas.

SENTIRSE MAL CON UNO MISMO
Por otra parte, el estudio establece una clara relación entre la falta de autonomía y el estado de ánimo. En concreto, afirma que un 60% de las personas con movilidad reducida se sienten mal con ellas mismas, una percepción más acentuada entre las personas mayores de 70 años.

En términos de ayudas económicas a la accesibilidad, solo un 12% de los edificios que cuentan con personas con movilidad reducida manifiestan haber recibido alguna ayuda para mejorar su accesibilidad. Sin embargo, un 28% de las consultados asegura haber pedido a la comunidad de propietarios alguna adaptación, de las cuales, se han atendido poco más de la mitad. El informe señala también que, pese a poder ser las que más lo necesiten, las personas mayores son las que menos solicitan estas adaptaciones en sus edificios.




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