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COVID-19

La ONU rechaza los triajes basados en la edad y alerta del aislamiento que sufren muchos mayores

En un informe centrado en las personas mayores y el nuevo coronavirus, el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU denuncia las decisiones clínicas basadas en la edad ante la escasez de recursos sanitarios

A. Lemos 15-04-2020

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El Departamento de Asuntos Económicos y Sociales (DESA, por sus siglas en inglés) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) ha respondido a las dudas del sector en todo el mundo con un breve informe sobre las personas mayores y el nuevo coronavirus.

En primera instancia, reconoce que las personas mayores “se han convertido en las víctimas más visibles” de la Covid-19, si bien el virus no distingue por edad. “La evidencia disponible indica que las personas mayores y aquellas con afecciones médicas subyacentes tienen un mayor riesgo de enfermedad grave y muerte por la enfermedad Covid-19. Mayoritariamente, las condiciones de salud crónicas se dan en la vejez, lo que aumenta el riesgo para las personas mayores”, afirman desde el DESA.

TRIAJE Y DISCRIMINACIÓN
La ONU no es la primera en levantar la voz de alarma, pero se suma a ella: “Un fenómeno preocupante que ha florecido en las últimas semanas es el efecto de una discriminación basada en la edad que se cristaliza desde el aumento del aislamiento hasta transgresiones en sus derechos a la salud y a la vida”, refiriéndose a los trajes que muchos países han sacado a relucir a raíz de la escasez de recursos sanitarios, como las UCIs. 

Sin embargo, no es nada nuevo. En el propio informe indican que esto es un problema que se arrastra desde hace tiempo, y ya se había plasmado en el Madrid International Plan of Action on Ageing (MIPAA), el cual reconoce que los mayores pueden experimentar discriminación por edad en la provisión de servicios sanitarios cuando se entiende que su tratamiento “tiene menos valor que el de las personas jóvenes”. En este sentido, la ONU defiende que “los derechos humanos internacionales garantizan que todo el mundo pueda acceder a la sanidad de mejor calidad posible”, y responsabiliza a los gobiernos de ello.

“Aún así, en medio de esta crisis, los expertos en Derechos Humanos han notado con preocupación que se están tomando decisiones clínicas a raíz de la escasez de recursos sanitarios, como respiradores, basadas únicamente en la edad”, indican en el informe. Por ello, piden que los gobiernos “desarrollen y sigan protocolos de triaje que aseguren que las decisiones médicas se tomen en base a necesidades médicas y criterios éticos, además de la mejor evidencia científica disponible”.

DISTANCIA SOCIAL Y AISLAMIENTO
Una de las medidas más sonadas tomadas por decenas de gobiernos son la instauración de cuarentenas para favorecer la distancia social. Aunque estas medidas son bien recibidas por parte del organismo internacional, señalan que muchas veces, para los mayores, puede traducirse en aislamiento. Es por ello que se pide un refuerzo del apoyo social, especialmente en los casos de mayores que viven solos o en residencias. “El 17% de las mujeres de más de 60 años viven solas, mientras que solo el 9% de los hombres en ese grupo de edad lo hace. Si no se implementan ayudas a domicilio, se estará aislando a los mayores en un momento en que lo necesitan más”.

Con respecto a las residencias, la ONU alerta que, como ya es sabido, son un verdadero foco de contagios, pero también puede llevar a “resultados adversos”. “Muchos equipamientos han tomado medidas como restringir las visitas o las actividades grupales, lo cual puede afectar negativamente a la salud física y mental de los residentes, reza el informe. Por ello, proponen una política de visitas que proteja a los mayores, especialmente si ello depende de su bienestar.

No es la primera vez que la ONU se posiciona en este sentido. Hace unas semanas, la experta independiente Rosa Kornfeld-Matte tachaba de “inaceptable” las noticias sobre “ancianos abandonados en asilos o el hallazgo de cadáveres en residencias de tercera edad”, a todas luces, refiriéndose a lo sucedido en España

Otra consecuencia del aislamiento es la falta de conexión con el exterior y que, por tanto, los mayores no puedan acceder a información detallada de cómo protegerse del virus y cómo acceder a los servicios sanitarios; algo que la brecha digital agrava. 

Por último, pese a haberse puesto en tela de juicio, hacen referencia a los datos de China, que muestran que el 80% de las muertes en ese país se dieron en personas con edades superiores a los 60 años. Asimismo, desde el 16 de marzo, el 80% de las muertes asociadas al coronavirus en Estados Unidos tuvieron lugar entre personas mayores de 65 años, un porcentaje que aumenta considerablemente a partir de los 85 años. Por su parte, Italia informó a mediados de marzo de que el 7,2% de los pacientes con Covid-19 habían fallecido, lo cual la DESA atribuye a las “altas tasas de infección entre las personas mayores”, pues el 38% de los casos se dieron en personas mayores de 70. Por último, la OMS asegura que más del 95% de las muertes por esta nueva enfermedad en Europa fueron en mayores de 60 años, y “varias fuentes” indican que “el número de muertos en la región europea podría ser mayor, especialmente a medida que se disponga de los datos de mayores que fallecen en sus casas”.


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