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La OMS da el pistoletazo de salida para la Década del Envejecimiento Saludable

A día de hoy, en el mundo hay 1.000 millones de personas mayores de 60 años y, en 2050, la cifra alcanzará los 2.100 millones. Para mejorar la calidad de vida de este colectivo, se propone acción concertada en torno a ellos hasta 2030

Redacción EM 22-02-2021

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En la edición de octubre de 2019, este periódico ya lo adelantaba: la Organización Mundial de la Salud (OMS) planeaba nombrar el periodo comprendido entre 2020 y 2030 como la Década del Envejecimiento Saludable. Una decisión que no sorprendió a nadie, pues se espera que, cuando finalice la década, el número de personas de 60 o más años en el mundo haya aumentado en un 56%; y para 2050, se habrá duplicado. En ese año, habrá 2.100 millones de personas mayores en el planeta. Claro que no hace falta irse a especulaciones numéricas, pues las pirámides de población de muchos países llevan años invirtiéndose y la esperanza de vida parece no tener límite: continúa aumentando año tras año.

En octubre de 2019, no se sabía demasiado de este tema, más allá de que esta iniciativa serviría para aunar a los diferentes gobiernos, agentes sociales y económicos y ciudadanos en torno a “diez años de acción concertada, catalizadora y de colaboración para mejorar las vidas de las personas mayores, de sus familias y de las comunidades en las que viven”. Ahora, con el periodo de vigencia iniciado, la OMS publicó un informe explicando la situación actual y los objetivos para 2030 en lo relativo al envejecimiento que analizaremos en las siguientes líneas.

OBJETIVOS PARA 2030
En el mundo ya hay más de 1.000 millones de personas mayores de 60 años, lo que representa al 13,5% de la población. Visto así, puede parecer poco, pero si tenemos en cuenta que en 1980 solo 382 millones de personas pertenecían a este segmento de población, nos da una dimensión de lo mucho que han cambiado las cosas en tan solo 40 años. Para mejorar la calidad de vida de las personas en la segunda mitad de su vida, la Década del Envejecimiento Saludable se estructura en cinco áreas de acción: cambiar la forma en que pensamos y actuamos hacia las personas mayores y el envejecimiento; fomentar la actividad de las personas de más edad poniendo en valor sus habilidades; ofrecer atención integral centrada en la persona y una Atención Primaria que responda a las demandas de este colectivo; y permitir que los senior que lo necesiten puedan acceder a cuidados de larga duración.

Pero, ¿qué es el envejecimiento saludable? Según el informe, se trata del proceso de desarrollar y mantener las habilidades funcionales que permiten el bienestar en las personas mayores. Pero no es tarea fácil, pues es sabido que el envejecimiento tiende a traer consigo una salud marcada por la complejidad y, en muchas ocasiones, la cronicidad. En este sentido, apunta a que “es necesaria una transformación, de modo que los sistemas sanitarios, incluyendo la Atención Primaria, estén diseñados de forma que aseguren el acceso a unos servicios integrados y centrados en las necesidades y los derechos de las personas mayores”. 

Otra forma de promover el envejecimiento saludable es creando entornos que lo favorezcan y estableciendo sistemas de cuidados de larga duración flexibles. Esto es, que atiendan a los mayores según sus necesidades, ya sea en su casa o en una residencia. En otro nivel, se pide el fin de las actitudes negativas hacia la vejez en cualquiera de sus vertientes: discriminación, prejuicios, estereotipos... En definitiva, “todo país necesita programas que reduzcan y eliminen el edadismo en varios sectores, incluyendo la sanidad, el empleo y la educación”, indica el informe. “Lo que se puede medir conduce a la acción”, explican desde la OMS, y por ese motivo, otra de las ramas que permiten envejecer saludablemente es el tener datos sobre personas mayores e investigaciones centradas en  este colectivo. Con datos en la mano, justifican, se pueden implementar políticas de envejecimiento activo y saludable.

LA HABILIDAD FUNCIONAL
A falta de muchos datos por recopilar para poder sacar conclusión, la OMS cuenta con una herramienta que puede ayudar a medir el bienestar de los mayores: la habilidad funcional, pilar básico de la autonomía personal y elemento fundamental para satisfacer las necesidades básicas. La OMS ha tenido en cuenta tres factores para medir la habilidad funcional, que son la capacidad de vestirse, de tomar la medicación correctamente y de administrar el dinero

Claro que no son competencias aisladas. Por ejemplo, antes de llegar a esta conclusión, se consideró la alfabetización como uno de los posibles factores. De hecho, una persona que no sepa leer tampoco puede garantizar la toma correcta de la medicación de forma autónoma, por ejemplo. Pero la decisión de medir esos tres parámetros se basa en que son más “interseccionales” y “reflejan aspectos de las habilidades de las personas para alcanzar sus necesidades básicas”. Tras examinar los tres ítems en 37 países, la conclusión es que la mayoría de las personas mayores de 60 años (86%) son capaces de vivir con autonomía gracias a una combinación de mantenimiento de capacidades, entornos accesibles y respuestas individualizadas para las personas que lo necesitasen. “De todas formas”, indican desde la OMS, “debemos centrar la atención en el 14% restante”, pues este porcentaje representa a 71 millones de personas mayores.

CAPACIDADES INTRÍNSECAS
El término “capacidad intrínseca” fue utilizado por la OMS ya en el año 2015, en su Informe Mundial de Envejecimiento y Salud. Se llama capacidad intrínseca a las competencias físicas y psíquicas que favorecen la autonomía personal, y que en este informe la OMS decide medir a través de dos elementos: un test cognitivo y la fuerza en las manos.

Los resultados del primero de estos elementos no extrañan a nadie: en general, a mayor edad, mayor declive cognitivo. Pero también es interesante analizar los resultados comparándolos con los niveles de educación de los participantes, que proceden de 36 países: cuanto mayor sea su nivel educativo, mejores resultados tenían en el test, si bien para la OMS este factor es, a su vez, “un marcador socioeconómico”. En cuanto a la fuerza de agarre en las manos, imprescindible para el día a día, a pesar de existir diferencias en tramos de edad –en general, cada cinco años los datos empeoran–, el dato interesante está en el sexo: los hombres muestran más fuerza que las mujeres, una diferencia que se va cerrando conforme se hacen más mayores.

LA IMPORTANCIA DEL ENTORNO
El lugar en que vivimos también es un factor clave para envejecer con bienestar. En este sentido, la OMS lleva años impulsando su programa de reconocimiento de ciudades amigables con la vejez, pero más allá de eso, su entorno debe ser favorable. Es decir, lo ideal sería tener cerca parques, centros sanitarios (hospitales, médico de familia y dentista), farmacias, restaurantes o supermercados, educación (bibliotecas, escuelas), transporte de cualquier tipo y otros servicios esenciales como bancos, policía u oficinas postales.

QUÉ ESPERAR DEL 2030
Una cuestión fundamental para anticiparnos al 2030 es comprender que el mundo es desigual, por lo que será necesario analizar la situación de los mayores tanto a nivel nacional como a nivel global.

Para poder medir algo tan complejo como el envejecimiento saludable, se han establecido diez indicadores que permitirán analizar la situación de este concepto a nivel nacional. La OMS, además, hace una estimación de cuándo se alcanzarán. Sobre ella, a la OMS le preocupa que solo uno de estos factores puedan alcanzarse para 2023, y que otros cuatro ni siquiera se lleguen a alcanzar en 2030, sino que queda marcado como un desafío posterior. Dado que no se está ni cerca de conseguir que estos indicadores sean más favorables para el final de la Década del Envejecimiento Saludable, la OMS propone, una vez más, la cooperación entre distintos sectores (gobiernos, entidades socioeconómicas y ciudadanía) para acelerar el desarrollo. Algo que consideran que “podría ser razonable”.

INDICADORES DE LA VEJEZ SALUDABLE
• Poner el foco en la vejez y la salud / después de 2030
• Políticas y planes sobre envejecimiento saludable / alrededor de 2027
• Foro de agentes implicados / alrededor de 2027
• Legislación contra la discriminación por edad / después de 2030
• Apoyar el acceso a dispositivos asistenciales / alrededor de 2025
• Programa de ciudades amigables con los senior / alrededor de 2025
• Políticas para apoyar a los mayores / alrededor de 2023
• Políticas sobre cuidados de larga duración / alrededor 2028
• Conseguir datos sobre salud y necesidades / después de 2030
• Datos longitudinales sobre trayectorias de salud / después de 2030

AÑADIR VIDA A LOS AÑOS
Dentro de lo esperable para 2030, se encuentra un probable aumento de esperanza de vida. Sin embargo, este indicador no siempre tiene por qué ser positivo, ya que muchas veces, las últimas décadas de vida se pasan con problemas de salud. El objetivo de la OMS es “añadir vida a los años”, y lo quiere hacer manteniendo la capacidad intrínseca citada anteriormente. 

De hecho, los datos indican que la esperanza de vida aumenta con más rapidez que la salud de los últimos años de vida, por lo que la OMS quiere acercar las cifras a través de entornos saludables que retrasen la pérdida de capacidades intrínsecas; promoviendo la adopción de dietas sanas, la disposición de abrigo (vestimenta) y la vivienda digna.

MIRADA A 2030
En estos momentos, todos los Estados miembro de la OMS se han comprometido a colaborar para mejorar la vida de las personas mayores. Y para ello, se ha diseñado una plataforma colaborativa donde se aloja todo el conocimiento sobre el proceso de envejecer, y al que cualquier persona puede aportar sus experiencias.

Porque, como indican desde la OMS, no solo hay que saber qué hacer, sino cómo hacerlo. Y ese cómo puede no tener el mismo resultado en un país que en otro. Por ahora, la OMS trabajará para que el primer informe sobre los resultados que se vayan obteniendo de los indicadores propuestos sean lo más positivos posible. Concretamente, se prevé que se publiquen tres de estos informes, uno cada tres años: en 2023, en 2026 y en 2029. 

LA REACCIÓN DE LAS ENTIDADES
La inauguración de la Década del Envejecimiento Saludable era prácticamente una promesa de la OMS a las entidades del tercer sector que trabajan con personas mayores. Desde que se anunció la intención de poner en marcha la iniciativa, el tejido asociativo senior internacional apoyó firmemente la causa, y nada más arrancar, han vuelto a mostrar su satisfacción con ella.

Desde HelpAge consideran que el proyecto es “un importante paso para dar voz a los mayores en todo el mundo”. Su director ejecutivo, Justin Derbyshire, afirmó que “la década crea una agenda común y una acción compartida sobre el envejecimiento saludable”. Así, Derbyshire lo ve como una oportunidad para influir en el impulso de políticas que mejoren la vida de los mayores. “Además, la década inicia en un momento necesario para dar una respuesta justa a la Covid-19”, añade.

Para conseguir los objetivos planteados, Derbyshire hace eco de la petición de la OMS de trabajar conjuntamente, eso sí, escuchando a los mayores para que ocupen el lugar central en las acciones que se desarrollen dentro de la iniciativa.

Por su parte, AGE Platform Europe, que solicitó ser reconocida como actor oficial en relaciones con la OMS, también recibió la noticia con positividad, y reclamó acciones específicas para mayores LGTB, migrantes, con discapacidad, etcétera.


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