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Vergés y El Homrani presentan un plan de contingencia para proteger a las residencias del coronavirus

Redacción EM 08-07-2020

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El conseller de Treball, Afers Socials i Famílies, Chakir el Homrani, y la consellera de Salut, Alba Vergés, presentaron recientemente un plan de contingencia dirigido a las residencias de mayores para hacer frente a un posible rebrote de la Covid-19 este otoño. Los departamentos han diseñado un conjunto de actuaciones para garantizar el máximo nivel de protección y atención a las personas que viven en centros residenciales, un colectivo especialmente vulnerable a la Covid-19. La implementación de este plan supondrá una inversión de 96 millones de euros por parte de las dos consellerias.

El plan de contingencia tiene como objetivo principal establecer un blindaje de las residencias ante la Covid-19 y, en caso de que el virus entre en un centro, prevé medidas que permitan actuar con la máxima celeridad a fin de garantizar la atención social y sanitaria y frenar posibles contagios. El plan complementa el que está en vigor actualmente y es fruto de la experiencia y las iniciativas emprendidas por los dos departamentos durante los últimos meses.

La consellera de Salut, Alba Vergés, ha recordado que "seguimos en pandemia y las residencias son un espacio especialmente complejo", por lo que ha dado mucha relevancia a las medidas que se toman a partir de ahora y demuestran la visión conjunta que ambos departamentos tienen de cómo abordar la atención social y sanitaria de toda la población en general y de las personas más vulnerables ante la Covid-19 en particular. "Aunque ahora tenemos más información y más experiencia, hay que adelantarnos y prepararnos desde todas las vertientes por lo que pueda venir", concluyó Vergés.

Por su parte, el conseller de Treball, Afers Socials i Famílies, Chakir el Homrani, explicó que "los dos departamentos hemos trabajado conjuntamente en este plan de prevención y de actuación porque, como desgraciadamente hemos visto durante la crisis sanitaria, las residencias de mayores han sido uno de los sectores más afectados por la Covid-19, en Catalunya, en España y en el resto de Europa y del mundo. Esto que ha pasado aquí ha pasado en todas partes, porque se trata de las personas más vulnerables: personas de edad avanzada, muchas, con patologías previas y con dependencia, que requieren del cuidado constante, del contacto y la proximidad de las profesionales. Por eso nos preparamos para proteger y cuidar a las personas más vulnerables de la mejor manera posible”.

EL PLAN DESDE EL ÁMBITO DE LA SALUD
En cuanto al ámbito de salud, el plan contempla, como primera novedad, que las residencias se doten de material de protección para cuatro semanas y, por eso, Salut ofrecerá a los centros adherirse a una plataforma de compra centralizada que facilite el suministro, distribución y garantice la calidad del material. En segundo lugar, se mantendrán las intervenciones de sectorización, circuitos y apoyo para el control de la entrada de la infección y de su diseminación, mientras que en tercer lugar, en cuanto a la detección de casos, se prevé hacer pruebas PCR en caso de sospecha y también a los contactos de los residentes y de sus profesionales a cargo. El plan también incluye una atención integrada, reforzando los equipos de atención primaria y de atención intermedia.

De hecho, en cuanto al refuerzo de atención desde la primaria, y entendiendo que es la encargada de proporcionar una atención centrada en la persona, más cercana, equitativa y segura, que garantice el continuum asistencial a las personas que viven en residencias, se reforzará con el equivalente a unos 450 profesionales sanitarios destinados a reforzar la atención a los residentes (163 médicos y 270 enfermeras). Todo ello, supone una inversión de más de 15 millones de euros.

Los equipos de atención primaria trabajarán coordinadamente con los equipos asistenciales y de dirección de las residencias para evaluar la situación de todos los residentes y elaborar el plan individualizado de intervención. En cuanto a los centros de atención intermedia, deben tener un papel relevante en el manejo de un posible rebrote en otoño, especialmente teniendo en cuenta que la población mayor de 65 años son personas especialmente sensibles a sufrir complicaciones graves derivadas de la afectación por parte del coronavirus.

Por último, y entendiendo que habrá que incrementar la contratación de camas en el sistema, se podrá llegar a incrementar en cerca de 500 camas los destinados al cuidado de estas personas, con un coste de más de 25 millones de euros.

EL PLAN, DESDE LA VERTIENTE DE ASUNTOS SOCIALES Y FAMILIAS
En cuanto a la atención social, la ordenación y el refuerzo del ámbito residencial, el plan incorpora cuatro ejes que serán implementados por el Departament de Treball, Afers Socials i Famílies, con un presupuesto global de 56 millones de euros.

El conjunto de residencias de Catalunya dispondrá de un total de 2.800 plazas libres para mejorar su capacidad de respuesta. En este sentido, el parque de plazas vacías permitirá tomar medidas de sectorización inmediata, el aislamiento ante casos probables o confirmados y la atención de usuarios asintomáticos positivos o con curso leve de la enfermedad. El departament asumirá el coste de estas plazas no ocupadas.

En cuanto a la reubicación de personas residentes en espacios de apoyo, una de las estrategias puestas en marcha en los últimos meses para trasladar personas mayores de su residencia en otros espacios (centros residenciales, espacios de nueva creación, clínicas habilitadas, hoteles o albergues), tiene por objetivo separar personas sanas de enfermas o con sintomatología y hacer el correcto aislamiento y atención. Hasta ahora, se han reubicado a 2.679 personas mayores.

El plan de contingencia para el otoño prevé mantener espacios de apoyo para la reubicación de residentes en caso de necesidad, ya sea por congestión, limitaciones o dificultades estructurales para hacer aislamientos. Los traslados se harán tanto en espacios de nueva creación como centros residenciales grandes, capaces de apoyar residencias con dificultades estructurales para hacer aislamientos.

Asimismo, se mantendrá la posibilidad de que el entorno familiar del residente solicite el retorno temporal y voluntario a su domicilio, conservando la plaza residencial, siempre que la persona esté estable y sin síntomas asociados a la Covid-19. Más de 700 personas mayores que vivían en una residencia retornaron al domicilio familiar durante estos meses.

Para hacer frente a un posible rebrote, se aumentará el personal estructural de las residencias con la contratación de 1.800 nuevos profesionales gerocultores que prestarán atención directa a los residentes y garantizarán la aplicación de las medidas de aislamiento y de organización asistencial.

En este sentido, se incrementará el personal de enfermería residencial con la contratación de 370 enfermeras para reforzar la atención sanitaria 24 horas en residencias de más de 60 plazas. Estos nuevos profesionales también se coordinarán de manera muy estrecha con los profesionales de atención primaria.

El plan de contingencia prevé adaptar también las funciones del responsable higiénico para reforzar las tareas vinculadas a la prevención, que eviten la transmisión de enfermedades entre las personas residentes y las trabajadoras.

La bolsa de personal activada por el Servicio Público de Empleo de Catalunya (SOC) durante la crisis sanitaria, que cuenta con más de 4.000 personas inscritas, se mantendrá en funcionamiento los próximos meses, así como la formación dirigida al personal que se incorpora a trabajar en este sector. Esta bolsa ha convertido en una herramienta clave para cubrir las bajas del personal de las residencias y garantizar la atención a las personas usuarias de estos centros.

El Plan incluye también formación en el ámbito residencial, tanto para nuevos profesionales como para las trabajadoras del sector y los equipos directivos de las residencias.

Además de estos cuatro ejes, el Departament de Treball, Afers Socials i Famílies tiene previsto el refuerzo de personal propio, con un programa de tres años que impulsará en otoño y que supondrá la contratación de 219 personas. El nuevo personal tendrá, entre otras funciones, que hacer un seguimiento cuidadoso y de proximidad a las residencias y reforzar la Inspección Social, con especial atención a la calidad asistencial.
 
AGENCIA INTEGRADA DE ATENCIÓN
Por último, los consellers explicaron que los dos departamentos comparten una misma mirada sobre el modelo de atención a las personas mayores y dependientes, así como la necesidad de garantizar una mejor respuesta pública a las personas en situación de vulnerabilidad y con necesidades de atención sanitaria y social complejas debido a la fragilidad, la cronicidad, la dependencia y la exclusión social, superando la fragmentación de los procesos de atención, y facilitando la transición y continuidad entre el sistema sanitario y social.

Según Chakir el Homrani, "tenemos el convencimiento de que como país no únicamente tenemos que revisar el modelo de residencias, sino que tenemos que repensar cómo debemos atender y cuidar a las personas mayores. Cómo gestionar el reto del envejecimiento de nuestra sociedad, cómo hacemos posible el envejecimiento de kilómetro cero y cómo potenciamos la autonomía personal. Y creemos que este rediseño lo tenemos que hacer con un operador público en forma de agencia que integre la vertiente social y sanitaria en las diferentes fases del proceso: evaluación, planificación y acción".

En este sentido, los conseller anunciaron la creación de la Agencia Integrada de Atención, con gobernanza al 50% entre el Departament de Treball, Afers Socials i Famílies y el de Salut, que afronte dos retos: por un lado, el abordaje integral de la autonomía personal y de la dependencia, desde la vertiente social y sanitaria; y por otro lado, hacer posible el envejecimiento de kilómetro cero, reforzar la prevención, intensificar los servicios de atención domiciliaria, ensanchar la red de apoyo comunitaria y retrasar y evitar lo máximo posible la institucionalización.

Esta agencia será trabajada conjuntamente con los actores implicados de la sociedad, las administraciones locales, los agentes sociales -sindicatos y patronales-, el tercer sector, los sectores sanitarios y sociales y la ciudadanía.

La agencia debe ser el instrumento que permita planificar conjuntamente en el ámbito residencial con una única mirada, nos debe permitir gestionar de manera conjunta en el territorio y tener una verdadera atención única e integrada de los dos ámbitos. Y debe tener capacidad de intervenir y de ser la herramienta más eficiente para redefinir el modelo de atención residencial.

En definitiva, se trata de una nueva herramienta para hacer crecer la calidad asistencial de la atención a la autonomía personal, con la clara voluntad de construir un operador público que influya en la calidad y en la integridad del modelo.


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