Teléfono: 986 438 020 Última actualización:  14:42:31Miércoles, 17 de Julio de 2019
Atrás

Los avances en cirugía permiten que los operados de juanetes caminen desde el primer día

Se trata de un tipo de cirugía mínimamente invasiva en la que se emplean equipos de rayos que ayudan a reestructurar el pie. Los juanetes suelen darse en mujeres de entre 50 y 60 años

Redacción EM 26-06-2019

COMPARTIR
Las operaciones destinadas a eliminar el problema de los juanetes se asocian, con frecuencia, a intervenciones dolorosas que conllevan un largo tiempo de reposo para su recuperación. Sin embargo, gracias a los nuevos avances en el campo de la anestesia y la cirugía mínimamente invasiva, el especialista en Traumatología y Cirugía Ortopédica del Hospital Quirónsalud Bizkaia, el doctor Andrés Eduardo Delgado Ghersi, explica que “esos conceptos hoy en día son un mito. Los pacientes intervenidos caminan desde el primer día y experimentan poco dolor”.
 
La única opción para eliminar los juanetes es una intervención quirúrgica. Ahora bien, ni todos los pies con esta afección precisan de una operación, ni las intervenciones suponen un proceso largo y doloroso.

CIRUGÍA MÍNIMAMENTE INVASIVA
El juanete se caracteriza por generar dolor y por alterar el funcionamiento normal del pie. El perfil de la persona que suele padecer molestias y precisa cirugía es una mujer –suelen presentar más laxitud y otras características que propician la aparición de la enfermedad– de 50 a 60 años. En las personas que experimentan síntomas, genera “una situación muy tediosa que acaba por ser incapacitante”. En estos últimos casos, la cirugía es la única solución y, lejos de lo que se cree, “no supone un proceso muy doloroso, ni requiere de una larga inmovilización”. Las dos intervenciones que se realizan hoy en día son la cirugía abierta o la cirugía mínimamente invasiva –más novedosa–.
 
“En la opción mínimamente invasiva, se realizan incisiones de medio centímetro -en vez de los diez o siete que se emplean en la cirugía abierta- y, con ayuda de un equipo de rayos que permite ver las zonas sobre las que se actúa, se corrige la estructura del pie y se fija en su nueva posición. La base del procedimiento es la misma que en la cirugía abierta, pero, al reducir el traumatismo, se mejora mucho el postoperatorio inmediato y se reducen el dolor, la infamación, la posibilidad de infección, etcétera”, afirma el experto.
 
DESTERRANDO MITOS
El dolor y la recuperación tras la intervención, como ya se ha mencionado, son los dos conceptos que suelen asociarse a este tipo de intervenciones quirúrgicas. Sobre estas cuestiones, el doctor Delgado indica que “hoy en día es un mito que los pacientes pasen por un dolor insoportable o una larga convalecencia en cama”.
 
“En cuanto al dolor, las nuevas técnicas de anestesia de las que disponemos, independientemente al tipo de intervención, nos permiten manejar muy bien las dolencias postoperatorias. Respecto al reposo, los pacientes –equipados con unas muletas y un zapato especial que carga el peso en el talón– pueden comenzar a desplazarse con libertad desde el primer día”, explica el especialista.
 
Otra de las ideas que se repite es que el tipo de calzado que se emplea –como los tacones– es el origen de los juanetes. Es cierto que los zapatos afectan, pero las causas son mucho más amplias, ya que influyen los factores hereditarios, el tipo de pisada, el tipo de pie, la laxitud de las articulaciones, etcétera.


Tlfno: 986 438 020 | contacto | aviso legal