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Hasta el 52% de los pacientes con Covid-19 ingresados presentan disfagia

La experiencia clínica de los últimos meses ha reflejado que hasta el 80% los pacientes infectados tienen riesgo nutricional en el momento del ingreso y pueden haber perdido hasta diez kilos en el momento del alta

Redacción EM 15-12-2020

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En el marco del Día Mundial de la Disfagia, la división de nutrición especializada de Danone 'Specialized Nutrition', y el Hospital General de Mataró dan a conocer nuevos resultados del estudio iniciado antes de verano sobre el impacto de la desnutrición y disfagia en pacientes ingresados por Covid-19. La disfagia es un síntoma reconocido por la OMS que se caracteriza por conllevar dificultades para trasladar de manera segura y eficaz el bolo alimenticio desde la boca hasta el esófago, causando graves complicaciones, tales como la desnutrición y la deshidratación, complicaciones respiratorias y neumonía por aspiración. Se trata de un trastorno que ha estado muy presente en los pacientes Covid-19, apareciendo en hasta un 52% de los ingresados.

En el mes de junio se dieron a conocer los primeros resultados de esta investigación liderada por el doctor Pere Clavé, uno de los principales especialistas en deglución a nivel internacional, director de Investigación del Hospital de Mataró, Consorci Sanitari del Maresme (Barcelona) y presidente Fundador de la Sociedad Europea de Trastornos de Deglución. El principal objetivo de este estudio clínico fue conocer la prevalencia de disfagia orofaríngea (DO), del riesgo nutricional, así como las necesidades de tratamiento compensatorio y de las complicaciones a los tres y seis meses de seguimiento de los pacientes ingresados por Covid-19 en un Hospital General (como el Hospital de Mataró). El estudio contó con 200 pacientes durante la primera ola del mes de marzo y se ha ampliado con 300 pacientes durante la segunda ola. 

“La mitad de los pacientes ingresados por Covid-19 en el Hospital de Mataró refirieron alteraciones de la deglución al alta y, en lo referente a la desnutrición, aproximadamente el 80% de los casos de pacientes Covid-19 presentaron riesgo en el momento del ingreso. La mayoría de ellos consideraban que habían perdido peso durante el proceso de la enfermedad. La pérdida de peso global desde el inicio de los síntomas hasta el alta hospitalaria fue de 7,33kg. Cabe destacar que, siguiendo los criterios GLIM, el 45,5% presentaron criterios de desnutrición durante el ingreso hospitalario. La pérdida de peso en estos pacientes con desnutrición fue mayor, con una media de 10 kg durante todo el proceso Covid-19, y más del 37% de estos perdieron >10kg”, asegura el doctor Pere Clavé.

NECESIDAD DE INTEGRAR LA DETECCIÓN PRECOZ DE DISFAGIA Y DESNUTRICIÓN EN EL ABORDAJE INTEGRAL DEL PACIENTE COVID-19
La experiencia clínica de la primera ola ha sido muy importante para la gestión de la segunda. En este sentido, se han establecido distintos criterios clínicos basados en el estado nutricional, el estado deglutorio y los síntomas clínicos que permiten clasificar al paciente según la severidad de la enfermedad, riesgo nutricional y dificultad deglutoria. En el momento de la admisión hospitalaria, se recoge toda la información clínica y se realiza una valoración nutricional y deglutoria. Según los resultados de los diferentes test de cribado, se adaptaba la dieta y se prescribe un suplemento nutricional si es necesario. Se trata de un trabajo multidisciplinar entre enfermería, logopedas y dietistas-nutricionistas.

Dado el precario estado nutricional que presentan los pacientes Covid-19, en muchos casos es necesario incorporar dietas de textura modificada para facilitar la masticación. Según los requerimientos nutricionales de cada paciente, los especialistas suelen prescribir una dieta hipercalórica e hiperproteica de 1750kcal y 70g proteínas o 2000kcal y 90g proteínas. 

La adaptación de los fluidos depende del test de cribado inicial, según las alteraciones de la seguridad y/o eficacia de cada paciente. Una vez realizado el cribado inicial, los facultativos realizan un seguimiento tanto nutricional como de disfagia durante todo el ingreso hospitalario, reajustando o modificando la pauta inicial según su evolución clínica, en mayor medida para los pacientes post-UCI cuyo estado nutricional se ve más afectado (por un hipercatabolismo) y también el estado deglutorio por el uso, muchos a largo plazo, de intubación o ventilación mecánica o traqueotomías.

Durante esta segunda ola, la mayoría de los pacientes han recibido una pauta dietética de recuperación post-COVID, que incorpora recomendaciones generales y alimentarias, como: aumentar el aporte proteico de la dieta con el fin de recuperar la movilidad habitual y masa muscular; mantener o iniciar ejercicios de rehabilitación para recuperar la masa muscular; y control óptimo del peso para evitar más pérdidas ponderales. Del mismo modo, se han incorporado recomendaciones para enriquecer la dieta.

“En esta segunda fase, nuestro abordaje precoz de la disfagia y malnutrición de los pacientes ha sido integrado por los profesionales sanitarios de nuestra institución y tenemos la impresión de que hemos tenido un mejor resultado clínico en los 300 nuevos casos, datos que estamos analizando y que compararemos con los resultados clínicos y nutricionales de la primera ola. Muchos de nuestros pacientes han recibido una pauta de suplementación con proteínas por la pérdida de masa muscular durante el ingreso por Covid-19. Además, algunos pacientes han recibido suplementos nutricionales hiperproteicos e hipercalóricos porque las ingestas al alta no eran las adecuadas (el 25% de los pacientes no habían recuperado el apetito y sus ingestas eran incompletas)”, comenta el doctor Clavé.



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