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Euro-Geroscience 2019 expone las claves necesarias para sumar años y calidad de vida

Madrid acogió la celebración del mayor congreso mundial sobre ciencia y envejecimiento, organizado por la Fundación Gadea Ciencia en colaboración con el National Institutes of Health, el National Institute on Aging y Ciberfes

Irma R.M. / EM 09-10-2019

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El mayor congreso mundial sobre ciencia y envejecimiento se celebró en Madrid el pasado mes de septiembre, aprovechando el potencial nacional en la investigación de este momento vital. Durante el evento Euro-Geroscience 2019, organizado por la Fundación Gadea Ciencia, en colaboración con el National Institutes of Health (NIH), el National Institute on Aging (NIA) y Ciberfes, se intercambiaron las principales claves para frenar los efectos de la edad y así poder mejorar la calidad de vida. 

Para Felipe Sierra, director del NIA, “tenemos que entender que el envejecimiento es el principal factor de riesgo para el desarrollo de la mayor parte de las enfermedades crónicas. No se trata de encontrar una solución individual, sino de sumar esfuerzos para retrasar los efectos de la edad”. Además, añade que “por primera vez en la historia, tenemos más población mayor que joven, y si conseguimos retrasar el comienzo de la fase en la que somos más frágiles, que suele iniciarse a los 65 años, habremos añadido calidad a la vida”.

Según José Antonio Gutiérrez-Fuentes, director de la Fundación Gadea, “envejecer es avanzar en nuestro ciclo vital hacia las últimas etapas. Pero nadie ha dicho que las etapas en las que artificialmente hemos dividido la vida de los seres vivos deban llegar antes o después y deban tener una u otra duración”. Además, destaca que, a día de hoy, “disfrutamos de una expectativa de vida que ha añadido hasta 28-30 años en el último medio siglo en los países occidentales, cifra que todavía sigue creciendo. Tanto es así, que la consideración de mayores a los 60-65 años habremos de retrasarla al menos diez años. Hoy estamos observando cómo surge una nueva etapa de la vida entre la que llamábamos edad media, hacia los 50, y la que hoy deberemos considerar como ancianidad, no antes de los 75 o los 80 años”. Sobre cómo hemos llegado hasta aquí, el fundador de Gadea asegura que se debe a “numerosos avances en los aspectos relacionados con la calidad de vida, la alimentación, la salubridad y los avances científicos y tecnológicos; avances que, en ningún caso, deberán parar de crecer”. El experto considera que, “como consecuencia, vamos a vivir más, y podremos hacerlo mejor, pero para esto hay que prepararse, y hacerlo en unas sociedades que habrán de adaptarse a la nueva realidad etárea y en las que las personas mayores habrán de asumir roles diferentes a los puramente pasivos y entrópicos que aún predominan. Los mayores estamos llamados a ser una fracción demográfica con protagonismo rápidamente creciente e influyente, y tenemos que estar dispuestos y preparados para asumirlo”. 

En relación a la necesidad de preparar a las sociedades para afrontar el proceso de envejecimiento, el director científico de Ciberfes, Leocadio Rodríguez Mañas, afirma que “envejecer es un fenómeno universal e inevitable, que no tiene por qué tener la connotación negativa que habitualmente se le adjudica”. El experto explica que “si bien durante el envejecimiento se pierden algunas habilidades, también se adquieren otras. Lo que ocurre es que las que se pierden son, en los tiempos que corren, muy apreciadas (básicamente las relacionadas con el rendimiento físico), mientras que las que se adquieren (capacidad de abstracción y de juicio, o una mejor perspectiva que solo da el tiempo) son escasamente valoradas”. A esto añade que “quizá lo que deberíamos hacer como sociedad es entender que la vejez es otra etapa más de la vida y que, como todas las demás, tiene sus cosas buenas y sus cosas malas”.

APOSTAR POR A PREVENCIÓN
Manuel Serrano, director del Instituto de Investigación Biomédica de Barcelona (IRB) y consejero de la Fundación Gadea, afirmó que “la investigación del envejecimiento como proceso biológico tiene el mismo objetivo que la investigación de cualquier enfermedad: mantener una calidad de vida satisfactoria durante el mayor tiempo posible”. Señala, además, que “con muchas malas prácticas podemos provocar daño celular, pero también existen terapias que ayudan a repararlo y que reciclan las células innecesarias”.

Por su parte, Ana María Cuervo, codirectora del Instituto Albert Einstein para la Investigación del Envejecimiento (Nueva York, EE UU) y consejera de la Fundación Gadea Ciencia, aseguró que “si podemos cambiar la forma en la que envejecemos, a nadie le importará vivir más años, pero debemos partir de la base de que es un proceso multifactorial”. En este sentido, incide en otros parámetros que contribuyen al envejecimiento, como “la autofagia, el sistema de reciclado celular más perfecto del mundo, que debería funcionar todos los días y a todas horas; y la restricción calórica, que consiste en separar el número de comidas para permitir que la limpieza celular se active”

Por último, Rodríguez Mañas manifiestó la necesidad de “evitar la discapacidad, más que prolongar la longevidad”, para lo que subraya la importancia de “conocer sus mecanismos, que no son los mismos que modulan la longevidad, y que incluso pueden ser contrapuestos. Y una vez conocidos, ponerles remedio, con un enfoque preventivo, centrado en el principal factor de riesgo de la discapacidad, que es la fragilidad. No podemos esperar a que aparezca la discapacidad, porque entonces, ya habremos llegado tarde”.

FUTUROS SISTEMAS SANITARIOS
El diseño de los futuros sistemas sanitarios fue otros de los aspectos que se abordaron durante la celebración de este congreso, ya que cada vez se hace más evidente la necesidad de “adaptarlos a los cambios demográficos y los patrones de enfermedades prevalentes, actualmente más inclinados hacia las dolencias de los mayores, y en particular a las que llamamos enfermedades crónicas”, asegura Gutiérrez-Fuentes. “Además, estos sistemas deberán ir dando más cabida a los aspectos sociosanitarios relacionados principalmente con la atención a las personas mayores y sus discapacidades. La llamada Atención Primaria deberá asumir un protagonismo relevante”. En este sentido, Rodríguez Mañas considera imprescindible “hacer una reestructuración profunda del sistema sanitario propio de un Estado de Bienestar antes de que se hunda como consecuencia de su falta de reforma”.

El director de Ciberfes argumenta esta cuestión, alegando que los usuarios de los sistemas de salud actuales son “totalmente diferentes (mayores, con muchas enfermedades en el mismo sujeto, que son crónicas, con tendencia a la discapacidad si no se interviene precozmente) de los que los usaban cuando éstos se pusieron en marcha y se desarrollaron (pacientes más jóvenes, con una sola enfermedad, habitualmente aguda, sin problemas de autonomía funcional)”. Ante esto, el director de Ciberfes concluye que dicha reforma “es el principal reto a cubrir ya, sin perder ni un minuto más. Eso es lo que los responsables políticos y gestores de nuestro Sistema de Salud deben comprender de una vez por todas y actuar en consecuencia. No hay otro reto mayor, y no paramos de perder el tiempo intentando parchear un sistema que debe hacer reformas profundas y no seguir dando más de lo mismo, que es lo mismo que no sirve”.

Para avanzar en esta dirección, el director de Gadea expone una serie de planteamientos de los que se debe partir, entre los que destaca “el estudio de la situación de partida y la determinación de la meta a alcanzar, el detallado conocimiento de los recursos humanos y materiales disponibles, el análisis y prospectiva sobre los efectos repercutidos y las posibilidades de emprendimiento, los requerimientos financieros para su ejecución y la previsión de los retornos que los cambios realizados deberán producir, buscando el beneficio de la sociedad en su conjunto y de los mayores en particular”.

¿CUÁLES SON LOS PUNTOS CLAVE PARA VIVIR MÁS Y MEJOR?
Para Ana María Cuervo, “hay fundamento biológico en lo que nos decían nuestras abuelas. La clave para envejecer mejor está en comer menos, dormir más y practicar ejercicio moderado. Tendremos que combinar distintas terapias o intervenciones para dar con un buen resultado. Pero necesitamos que la población colabore y que aplique ciertos cambios en su estilo de vida”. 

Por otra parte, Gutiérrez Fuentes habla de un término muy sonado en la actualidad: el envejecimiento activo. Según el director de la Fundación Gadea, “la incrementada y mejorada vitalidad de los las personas mayores debe ser tanto mental como física. El concepto de envejecimiento activo debe incluir la participación activa en la vida laboral e intelectual, más allá de la jubilación. Es necesario invertir el tiempo del que se dispone en diferentes actividades como la lectura, el deporte, el cultivo de diferentes aficiones o los viajes, entre otros” El experto añade, además, que “hoy en día, lejos de rechazar las nuevas tecnologías de la información, las personas mayores se aprestan a aprender, y es cada vez mayor su afán por incrementar sus conocimientos sobre cualquier tema”, y hace hincapié en la necesidad de “tomar conciencia de esta realidad presente, para lo que bastaría con proponérnoslo como sociedad en su conjunto, con el convencimiento de que, por una parte, hay que hacerlo antes que el avance de los acontecimientos nos desborde, y por otra, de que la utilización en la buena dirección de los medios de comunicación lo pueden todo”.

Por último, el doctor manifestó que “modificar el curso de los años es una gran oportunidad para los científicos, así como para la población en general, además de suponer un enorme potencial para el mundo empresarial. Al fin y al cabo, este cambio de paradigma ofrece un sinfín de posibilidades, a día de hoy sin explorar, que nos conducirán a un interés común: dar más y mejores años a la vida”.





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