Teléfono: 986 438 020 Última actualización:  17:30:11Domingo, 19 de Mayo de 2019
Atrás

Aepovac destaca, con un caso práctico, la importancia de no descuidar nuestro corazón

La Asociación Española de Portadores de Válvulas Cardiacas y Anticoagulados insiste la importancia de expresar los síntomas para facilitar el diagnóstico como el dolor de pecho o palpitaciones y no confundirlos de manera errónea con el envejecimiento

Redacción EM 07-03-2019

COMPARTIR
Carmen es natural de Cartagena (Murcia), tiene 65 años y desde hace 30 sufre problemas de corazón. Sin embargo, hace solo dos años pudo aliviar su dolencia. Pionera en su trabajo, fue una de las primeras mujeres que ejerció como profesora de autoescuela. Fue allí, impartiendo clase donde conoció a su marido, Ángel, un marino militar con el que tuvo dos hijos. A los 35 años le diagnosticaron un soplo en el corazón, pero en ese momento al no sufrir ningún síntoma grave, no recibió tratamiento alguno por no acudir a la consulta de su médico. 

En 2017 sus problemas se volvieron más graves. Carmen no podía caminar sin pararse cada pocos segundos, se quedaba sin respiración y prácticamente no podía hablar por teléfono, ya que se ahogaba y le faltaba el resuello. Al notar estos síntomas acudió a su médico de atención primaria, el cual, tras realizarle varias pruebas no detectó nada. Pero Carmen se encontraba cada día peor y decidió ir a una consulta privada donde le detectaron estenosis aórtica severa, con la aorta casi en su totalidad calcificada. El equipo médico le aconsejó que se operase con carácter urgente. 

Aun con este diagnóstico, por una serie de circunstancias burocráticas, Carmen no recibió respuesta del especialista de la sanidad pública y pasó el verano sintiéndose cada día peor, “recuerdo mis vacaciones en Canarias con verdadero pánico, pensando que me podía pasar algo grave”. 

En octubre, solicitó una nueva consulta con el cardiólogo, quien confirmó la urgencia de su caso y la necesidad de colocarle una válvula cardiaca cuanto antes. En este momento a Carmen le propusieron dos opciones, que le implantasen una válvula mecánica o una biológica. Finalmente, se decidió por la segunda ya que no quería tomar anticoagulantes y consideraba que este tipo de válvulas son más innovadoras. 

Así, después de varios meses, le implantaron una válvula a través de una cirugía mínimamente invasiva que no requiere más que una pequeña incisión y tras cuatro días, Carmen ya estaba en casa.  “Nunca me imaginé que mi vida daría un vuelco de 180º. Ahora puedo ir a mi ciudad favorita, Granada, y subir al barrio del Albaicín andando sin tener ningún problema. También puedo ir a ver a mi hijo mayor que está viviendo en Brighton desde hace años o visitar el museo donde trabaja mi hijo pequeño”. 

Con el caso práctico de Carmen, desde la Asociación Española de Portadores de Válvulas Cardiacas y Anticoagulados (AEPOVAC) destacan la importancia de expresar los síntomas para facilitar el diagnóstico como el dolor de pecho o palpitaciones y no confundirlos de manera errónea con el envejecimiento, ya que puede traer consecuencias graves. Más de la mitad de los pacientes con estenosis aórtica no tratada mueren en un corto plazo de tiempo.

SOBRE LAS VALVULOPATÍAS
La valvulopatía cardíaca está provocada por el desgaste, la enfermedad o el daño de una o más válvulas cardíacas, lo que afecta al flujo sanguíneo del corazón. Puede provocar síntomas tales como disnea, dolor torácico, mareos y desvanecimiento. Sin embargo, si se diagnostica y se trata a tiempo, los pacientes pueden gozar de una buena calidad de vida.



Tlfno: 986 438 020 | contacto | aviso legal