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¿Cuál es la imagen de las personas mayores que difunden los medios de comunicación?

El envejecimiento actual, fenómeno nunca antes visto en la historia de la humanidad, genera a su vez un nuevo tipo de persona mayor cuya realidad no se estaba tratando con rigor desde los medios escritos, si bien esta situación está cambiando

Víctor Sariego EM 11-04-2018

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El envejecimiento ha logrado un nuevo record en España: según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el país residen 8,6 millones de personas mayores de 65 años. De hecho y por primera vez en la historia, este colectivo supera ya al de cero a 16 años. Un grupo muy numeroso que en 2050 y según la ONU superará en todo el mundo el 30% de la población. Este fenómeno no solo se caracteriza por su impacto poblacional, sino por el surgimiento de una nueva persona mayor que demanda, a su vez, otro tipo de necesidades y, en definitiva, de sociedad. Entre ellas, la de su propia imagen que ha dependido tradicionalmente del tratamiento que le han dado, principalmente, los medios de comunicación. 

En ese sentido, el último ‘Informe sobre las Personas Mayores en España’ de 2017 del Imserso indica que, dicha imagen no ha salido muy bien parada porque “los datos que se han reflejado hasta este momento, hablan de un estereotipo negativo de las personas mayores” que, aunque empieza a decaer, aún persiste en ciertos medios que no sucumben a la presión de la nueva realidad emergente de este sector de la población.

PREOCUPACIÓN A NIVEL INTERNACIONAL
No en vano, el ‘II Plan Mundial de Acción sobre Envejecimiento’ de Naciones Unidas enumera como su principal objetivo luchar contra los estereotipos negativos o edadismos (discriminación por la edad) sobre la vejez. La Organización Mundial de la Salud, por su parte, incide todos los años en la importancia de evitar y erradicar este tipo de imágenes edadistas, sobre todo en el ámbito sociosanitario y de la comunicación social. 
Y aunque afortunadamente los ejemplos están cada vez menos presentes, muchos de ellos persisten en algunos medios. Un fenómeno que conviene desterrar puesto que la manera en la que se trata la imagen de las personas mayores en los medios es trascendental en la constitución de su identidad social, su autonomía e independencia personal, e incluso para que se reconozcan sus derechos. 

La importancia de la labor periodística radica en que los medios de comunicación contribuyen a generar la imagen que en sociedad se tiene en torno a la vejez. Es más: dichas ideas se forjan, casi exclusivamente, con la información que se publica. Los medios de comunicación tienen una responsabilidad social y una obligación profesional y deontológica de retratar con rigor e incluso promocionar la imagen positiva de las personas mayores y del envejecimiento, así como la de generar una cultura de respeto hacia el colectivo senior.
Tal como subrayan entidades como la Sociedad Española de Geriaría y Gerontología (SEGG), en el ámbito sociosanitario; la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), el Col-legi de Periodistes de Catalunya y el Colexio Oficial de Xornalistas de Galicia: los medios de comunicación son, sin duda, una evidente herramienta de socialización del colectivo senior, cuya labor puede ser decisiva en la erradicación de los edadismos o estereotipos negativos hacia la vejez. 

En este sentido, el presidente de la SEGG, José Antonio López Trigo, recordaba en el último congreso de la entidad que la discriminación por edad o edadismo es uno de los estereotipos más difíciles de identificar y erradicar debido a su aceptación social y a la falta de herramientas apropiadas para su detección y medición. Un fenómeno grave, advierte, pues este tipo de tópicos despectivos hacia las personas mayores ofrece una imagen social y cultural muy distorsionada de ellas. En una imagen que deriva en prejuicios, en la eliminación de sus más básicos derechos, en la justificación de malas prácticas, en el maltrato en su atención y, finalmente, en una discriminación real por la edad o edadismo.

TEMÁTICA QUE VUELVE A ESTAR DE ACTUALIDAD
La vicepresidenta de Mayores Unión Democrática de Pensionistas (UDP), Paca Tricio, acaba de poner esta cuestión de nuevo de actualidad a raíz de las manifestaciones de pensionistas y personas jubiladas que inundan en marea las calles de España desde hace unos meses. Tricio lamentaba precisamente que, para hablar de estas movilizaciones, algunos medios hayan recurrido a la estigmatización, al desprecio o la identificación estereotipada, en negativo, de las personas mayores. La representante de dicha entidad rechazaba también el uso partidista y, a fin de cuentas dañino, que tomaba esta actitud al ser adaptada también por algunos políticos a quienes se les supone un papel determinante a la hora de generar respeto y una imagen de las personas mayores que se corresponda con la realidad. En concreto le preguntaba públicamente a Mariano Rajoy, en el programa informativa de televisión Al Rojo Vivo de la Sexta “¿Quiere usted parar a su gabinete, cuando atacan a los pensionistas (…)? ¿Sabe el daño que hace?”

IMAGEN TRADICIONALMENTE NEGATIVA
En algunos casos, los medios de comunicación han venido difundiendo una imagen estereotipada, en negativo, de las personas mayores, otorgándoles un carácter homogéneo, aunque, en realidad, se trate de un grupo social tan heterogéneo y diverso como cualquier otro; o representándolas erróneamente, con mínima presencia o, de tenerla, como si fueran lelas o utilizadas para la burla general. También mostrando la vejez como etapa de pasividad, enfermedad, declive, deterioro y ausente de autonomía personal. 

En un estudio de la UDP de 2011 sobre la imagen de las personas mayores en prensa tradicional y digital, se establecía una diferencia entre periódicos que siguen utilizando una imagen estereotipada negativa al hablar de mayores y los que están generando un cambio en esta situación. 
Así, la labor de este primer tipo de prensa se caracteriza por mostrar una imagen del colectivo de mayores distorsionada, debido a los intereses comerciales, publicitarios, políticos o ideológicos de su línea editorial, en la que las personas mayores no tienen cabida, voz, ni identidad propia. En dichos ejemplos, las personas mayores aparecen solo como un colectivo desfavorecido, triste y débil, sin implicación humana o social de ningún tipo hacia ellas. En este tipo de contexto, las personas mayores son protagonistas de sucesos negativos, morbosos, escándalosos o espectáculares; son enfermos muy deteriorados que consumen demasiados recursos económicos, sanitarios y sociales; o destinatarios de programas de turismo o termalismo que nunca se adaptan o cambian a la evolución social y de la realidad. 

POSTURA DEL IMSERSO Y LAS PERSONAS MAYORES
Como explica el ‘Libro Blanco del Envejecimiento Activo’ del Imserso en su capítulo de ‘Imagen de las Personas Mayores y Medios de Comunicación’, todo esto puede ser parte de la realidad, pero existen otras muchas realidades que no se tienen en cuenta, ni se tratan con la misma intensidad ni rigor. Así, hay muchos tipos de personas mayores que desarrollan infinidad de actividades a diario y en todos los ambitos. Una heterogeneidad y pluralidad que “no existe para los medios”, quienes, “reflejan a este colectivo senior como si no se implicara en los intereses cotidianos del resto de la sociedad”, asegura Ana María Pérez Hernández en su trabajo para la Universidad de la Laguna, ‘La Percepción Social de la Vejez’. 

Tampoco se muestra en los medios, asegura Pérez, el alto grado de satisfacción de las personas mayores con su situación, su gran nivel de ocupación y su solidaridad. De hecho, la capacidad para ser útiles y desarrollar alguna actividad alcanza al 90% de la población senior, según estimaciones del profesor Díez Nicolás, que se plasman en datos como que el 13% de los voluntarios con que cuentan las ONG son personas de edad y que la práctica totalidad de las universidades les han abierto sus puertas.
Difundir solo una imagen sesgada, negativa y equivocada de las personas de edad, puede provocar que ellas mismas la interioricen y piensen que no sirven para nada o que son una carga. Un riesgo en contra del envejecimiento activo y saludable que ahonda en su marginación y discriminación. 

ANALISIS DE MALAS PRAXIS
En su ‘Guía de Estilo para profesionales de la comunicación’, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social concluye que, a pesar de la cercanía física, personal y social que representa el colectivo senior, “su realidad, sigue siendo una de las más desconocidas, lo que facilita que se perpetúe el estigma, los prejuicios y los falsos mitos que han acompañado tradicionalmente a estas personas”. En términos similares, se desarrolla el trabajo del alumnado, entre el que hay varias personas mayores, de la asignatura impartida en la Universidad Permanente de Alicante, ‘Consideraciones y reflexiones críticas sobre la imagen que de los mayores dan los medios de comunicación’, donde se ponen en evidencia varias malas prácticas en la prensa tradicional y digital de los últimos años y que coinciden con las enunciadas en el mencionado ‘Libro Blanco del Envejecimiento Activo’ del Imserso.

CUÁLES SON BASICAMENTE LAS MALAS PRÁCTICAS
La mala imagen denunciada en ambos documentos se resume en prácticas determinadas y concretas. Principalmente, que la visibilidad y heterogeneidad del colectivo senior en los medios de comunicación es prácticamente nula. Los estereotipos hacia las personas mayores son el recurso más frecuente, lo que denonta una imagen sesgada, negativa y errónea. Especialmente llamativo es la utilización masiva de términos como abuelo o jubilado para referirse a cualquier tipo de persona mayor. La mención de este grupo de edad solo se tiene en cuenta en el ámbito de los sucesos o el de las crónica rosa. Además, la vejez se identifica con soledad, tristeza y fragilidad. Una mala práxis que tiene su paralelismo en las fotos que publican los medios impresos y digitales en los que, tradicionalmente y para representar a una persona mayor, se solían mostrar retratos que inspiran lástima. 

De hecho, el propio Imserso indica que un 62% de la sociedad percibe que las personas mayores no ocupan el lugar que les corresponde y que los medios ofrecen una imagen negativa de los mayores en un 65%. “La tendencia generalizada es la de remarcar nuestros defectos y no exaltar nuestros valores”, comentan alumnos y alumnas de dicha universidad, que añaden que desde los medios “se nos trata tópica e inadecuadamente y de un modo no proporcional al porcentaje existente de personas mayores en la sociedad española”. “Nuestra generación, aparece de forma homogénea”, subrayan, “lo que se une a una evidente ausencia de rigor, exceso de estereotipos y a la ausencia de reflexión sobre la realidad”.

Un fenónemo que se debe, en gran parte, afirman, “a la no aceptación por parte de los medios de una nueva cultura y de una nueva vejez” y que elude, además, “la normalización y positividad en el lenguaje, lo que deriva en la falta de respeto hacia los mayores”. Por último, señalan: “Muchos periódicos convierten en habitual la utilización de la imagen del mayor bajo la coartada informativa, para crear sentimientos o manipular. Encontramos que se utiliza la imagen degradada del mayor alejándose de la señalización de problemáticas reales en un todo por la audiencia sin sentido e irreal y que nuestros hábitos de consumo son tratados con condescendencia y a la ligera. Somos consumidores adultos, totalmente capaces de tomar nuestras propias decisiones”. 

SITUACIÓN QUE ESTÁ CAMBIANDO 
Pero, ¿cómo pasar de las quejas a los cambios reales? Desde que el ‘II Congreso de la Gent Gran’ de Barcelona en 1993 expresara esta necesidad, hasta el último ‘Congreso Estatal de las Personas Mayores’ de Madrid, no existe encuentro ni foro profesional del sector que no haya planteado todo tipo de propuestas para que la imagen de las personas mayores en la  prensa, tanto escrita como digital, se corresponda con su realidad. Como recuerdan, entre otras, la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (Fape) y varios de los colegios de periodistas del país, como el de Galicia, la comunidad más envejecida de España, o el Col-legi de Periodistes de Catalunya, tanto el código deontológico de la profesión como la mayoría de los libros de estilo de los diarios tradicionales y digitales tienen entre sus principios un nuevo tipo de tratamiento respecto al ámbito de las personas mayores que hace hincapié en una nueva presencia social con rasgos más positivos y vitales. 

En el encuentro entre profesionales y asociaciones de mayores del Imserso ‘Jornadas sobre Mayores y Medios de Comunicación’, las propuestas de dichos colectivos se resumieron en una declaración de principios: mostrar el envejecimiento como una etapa más de la vida, rescatando los valores que encarnan las personas mayores como la serenidad, la experiencia, el respeto, la independencia o la memoria; incluir a las personas mayores como parte de la población en plano de igualdad con los demás colectivos, en todo tipo de informaciones y contenidos; evitar el lenguaje peyorativo, paternalista y discriminatorio que contribuye a reforzar los estereotipos sociales, en negativo, sobre las personas mayores; propiciar desde los medios el tratamiento de los temas con una perspectiva intergeneracional; dar voz a los mayores como ciudadanos independientes y protagonistas de sus propias vidas; cabar con su invisibilidad recurriendo a ellos como fuente informativa; huir del sensacionalismo, pues los medios que hacen del sensacionalismo, del escándalo, del amarillismo su más importante premisa informativa, no son aconsejables; huir del personalismo, pues quienes transmiten sus propias sensaciones y opiniones, no son los profesionales más adecuados para convertirlos en fuente informativa; ser críticos con los medios y sus profesionales y no tener miedo a hacerles llegar esas críticas cuando den una información que no se ajuste a la realidad, tergiversada o no suficientemente contrastada; facilitar a los medios de comunicación información concreta, clara y objetiva sobre asuntos de interés ciudadano en general, o del colectivo de personas mayores en particular; detectar periodistas interesados en los asuntos que afectan a las personas mayores, y procurarles cuanta información y formación precisen para que puedan poner en contexto los hechos, mostrando las situaciones y sus causas, con un lenguaje adecuado alejado de la conmiseración y la lástima y que deje a salvo la dignidad individual y colectiva de las personas mayores; elaborar una estrategia de comunicación, que integre las nuevas tecnologías como vías de comunicación y difusión; y finalmente, conocer los medios de comunicación más próximos y establecer con ellos una relación planificada y regular.


FOTOS DE FAMOSOS QUE PARECEN PERSONAS MAYORES
“Fotos de famosos que parecen señoras mayores” fue una sección de un blog que, con evidente afán despectivo, se hizo viral en 2016, siendo reproducido en algunos de los principales diarios digitales españoles que se consideran rigurosos. Así, un hecho que puede parecer una mala costumbre de otra época, se trata de un pseudo reportaje real que, en su búsqueda frenética del clic, de posibles lectores y clientes, recurría a antiguo estereotipo negativo para aumentar su número de visitas. Lamentablemente, no se trata de un caso aislado ni  propio únicamente de medios de comunicación sensacionalistas o de dudosa intención y profesionalidad, si bien es una circunstancia que está cambiando con multitud de propuestas colectivas de profesionales y entidades del sector. Estos son algunos ejemplos de dicha sección: 

"Richard Gere: rompió corazones y bragas, pero desde que se convirtió al budismo, parece la abuelita Paz".

"Andrés Pajares: el indomable coprotagonista de 'Los Bingueros' podría pasar por una heptagenaria maqueada para el baile del Imserso".

"Paul Mac Cartney: la abuela por excelencia de las viejas glorias del rock está a mitad de camino entre Miss Marple". 


DECALOGO DEL BUEN TRATO A LAS PERSONAS MAYORES DE LA SEGG
El ‘Decálogo del buen trato a las personas mayores de la SEGG’ contiene recomendaciones concretas para los medios de comunicación como favorecer la visibilidad de la heterogeneidad característica de las personas mayores, el envejecimiento saludable y la capacidad propia y ajena para envejecer activamente, así como adaptar y tratar con rigor temas como la promoción de la solidaridad intergeneracional y el voluntariado de y para las personas mayores. 

DECÁLOGO DE DERECHOS DE LAS PERSONAS MAYORES DE LA XUNTA
Elaborado principalmente como herramienta de referencia para personas mayores y también para medios de comunicación a quienes insta a:

1. Promulgar el respeto a su dignidad e intimidad, tanto si son autónomas como si se encuentran en situación de dependencia.
2. Elegir libremente su modo de vida, a llevar una vida independiente y a que se les garantice la permanencia, siempre que sea posible, en su entorno habitual rural o urbano.
3. Decidir como quieren disponer de su tiempo libre y a disfrutar con sus seres queridos
4. Disponer de unos ingresos que les garanticen su bienestar y a utilizar los servicios públicos para cubrir sus necesidades sociales, de salud y atención geriátrica, de ser el caso.
5. Decidir cómo, dónde y por quién quieren ser atendidas cuando su autonomía o capacidad estén limitadas, así como a recibir cuidados paliativos, cuando proceda.
6. Un envejecimiento activo, mediante la participación en programas formativos, de ocio y culturales, y al acceso a los espacios y a los canales necesarios para que se produzca una convivencia integeneracional.
7. Participar activamente en la vida pública, social y política, tanto individualmente como a través de órganos colegiados, y la que se tengan en cuenta sus opiniones y su sabiduría.
8. Ser ejecutoras y receptoras de programas de voluntariado, mediante la aportación de su experiencia personal y laboral y de su capacidad para transmitir valores y conocimientos.
9. Poner en conocimiento de los poder públicos las situaciones en las que sientan que no están recibiendo el trato adecuado y a que se intervenga de manera inmediata cuando esté en peligro su atención o su vida.
10. Que se le dé a la sociedad una imagen positiva de esta etapa de la vida y la que se difunda a través de los medios de comunicación.

CAMPAÑA DE NAVARRA PARA MEJORAR LA PERCEPCIÓN DE LA VEJEZ
El Departamento de Salud del Gobierno de Navarra puso en marcha en 2017 una nueva campaña para mejorar la percepción que sobre la vejez tiene la sociedad navarra en general y las propias personas mayores en particular. El proyecto, que se enmarca en la Estrategia de Envejecimiento Activo y Saludable del Gobierno de Navarra, muestra imágenes positivas del envejecimiento, más acordes a la situación actual que las que existen en el imaginario de muchas personas (deterioro físico, cognitivo y social). El equipo responsable de la guía destaca entre sus principales conclusiones que llegar a ser mayor en la actualidad, puede incluir muchos y muy diversos proyectos de vida: “conertirse en senior es cuidarse, activarse, volver a enamorarse, descubrir, hablar de derechos o construir nuevos sueños”, aseguran desde el Ejecutivo navarro.



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