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Francisco José Sáez Martínez / RESPONSABLE DEL GRUPO DE CRONICIDAD DE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA DE MÉDICOS GENERALES Y DE FAMILIA (SEMG)

La polimedicación favorece la aparición de olvidos, reacciones adversas e interacciones

Artículo de opinión de Francisco José Sáez Martínez, responsable del Grupo de Cronicidad de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), sobre los efectos de la polimedicación en los mayores y las recomendaciones al respecto

Redacción EM 09-10-2019

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La mejora de la atención sanitaria a las personas mayores es una de las prioridades asistenciales del SNS, y todavía más en el ámbito del envejecimiento de la población; un objetivo en el que cobra gran importancia la calidad de la prestación farmacéutica, puesto que estas personas suelen verse afectadas por enfermedades de carácter crónico.

Este grupo de población es especialmente vulnerable por coexistir en ellos una mayor morbilidad, con la presencia de problemas cognitivos y sociales que dificultan la utilización adecuada de los medicamentos, de cuyo uso pueden destacarse dos  problemas: la polimedicación y la prescripción inadecuada

La polimedicación favorece la aparición de olvidos, confusiones, reacciones adversas e interacciones, entre otros fenómenos que, en última instancia, dificultan el cumplimiento del tratamiento y disminuyen su efectividad. Por poner un ejemplo, en  Madrid, en septiembre de 2018, de los más de 550.000 ciudadanos mayores de 74 años, había más de 270.000 que utilizaban de forma habitual seis o más fármacos. En un estudio realizado en pacientes polimedicados que acudían a un centro de salud en 2010, se observó que solo el 30% de los pacientes mayores de 65 años que consumían ocho fármacos eran capaces de recordar las instrucciones del médico y solo el 20% de estos pacientes reconocía tomarlos de forma correcta. 

En una revisión de resultados de salud en ancianos realizada en 2005, se observó que la polimedicación es un factor que se asocia a un mayor número de hospitalizaciones, visitas de Enfermería a domicilio, fracturas, problemas de movilidad, malnutrición e incluso muerte. Varios estudios  indican que, cuando se utilizan diez medicamentos, el riesgo de sufrir una reacción adversa a estos fármacos alcanza casi el 100%.

Por otro lado, el paciente mayor es especialmente vulnerable a la prescripción inadecuada de medicamentos debido a los cambios fisiológicos asociados a la edad, así como el diferente comportamiento de los medicamentos en cada persona, la presencia de comorbilidades, la malnutrición y caquexia –alteración del organismo que conlleva desnutrición y debilitamiento– o la atención por múltiples especialistas y en diferentes niveles asistenciales, entre otros. Pero, en su definición, la prescripción inadecuada en mayores puede deberse tanto al uso de fármacos que causan daño como a la omisión de fármacos necesarios para tratar o prevenir una patología o problema de salud. Esta “no prescripción” también genera costes sanitarios porque genera un incremento de las visitas médicas, reingresos hospitalarios o visitas a urgencias. Entonces, ¿qué hacer pues ante estos problemas? Las recomendaciones parecen claras.

En primer lugar, confiar en el médico de Familia, ya que puede y debe aclarar las dudas con respecto a la medicación y conciliar las diferentes prescripciones de fármacos que tenga el paciente, incluso “deprescribiendo” aquellos medicamentos que no sean útiles o indicando en las omisiones, con una perspectiva global e integrada de la persona.

En segundo lugar, es necesario apoyarse en el profesional de la Enfermería familiar y comunitaria, para poder comprobar el seguimiento terapéutico y otorgar la educación sanitaria oportuna. En tercer lugar, es recomendable utilizar dispositivos de soporte personalizado de medicación, que se pueden encontrar de forma gratuita en los centros de Atención Primaria. También pueden adquirise en farmacias comunitarias, pero con coste económico.

Y por último, es aconsejable consultar con el farmacéutico comunitario, como eje de la dispensación y mecanismo de contacto más cercano.



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